jueves, 26 de diciembre de 2019

Mantenimiento de los 510.000 km. Y van 17 mantenimientos!



Quien me lo iba a decir, ya han llegado los 510.000 km y este coche sigue dando la batalla pero con ciertos síntomas de fatiga. En la anterior entrada al blog comenté mi sorpresa sobre lo milagroso de los aditivos para el motor y sobre como habían mejorado sustancialmente mis sensaciones sobre su rendimiento. He de decir que, pasados ya unos cuantos kilómetros desde mi euforia inicial, vuelve a mostrar los mismos síntomas, es decir, que hasta las 2000 rpm en marchas largas y en condiciones desfavorables del terreno, ya no es capaz de subir de vueltas. Solo si apuras las marchas hasta las 3000 rpm el coche no parece tener problemas. Pero es que antes lo aguantaba todo, era capaz de subir en sexta desde las 1400 rpm y no mostrar signos de agotamiento.
 
Podría ser un problema de alimentación de combustible en bajas revoluciones motivado por la suciedad de inyectores o que algún conducto seguramente repleto de carbonilla no cumple con su función. En todo caso, se lo comenté al mecánico y le dije si la solución pasaba por desembolsar menos de 500 € lo podría intentar. Sin embargo la respuesta fue tan vaga y con tantos interrogantes que he preferido seguir como hasta ahora.

Revisión de los 510.000 km.
 
En el tema de la revisión, nada reseñable. Se conforman con sustituir los líquidos y piezas previstas pero no hay ni un gramo de inspección de como están los elementos de seguridad, incluidos los neumáticos.

Y es que Murphy volvió a hacer de las suyas y en un bordillazo involuntario fue a dañarse aquel neumático que menos llevaba colocado. En concreto el delantero derecho con menos de 7.000 km recorridos, en plena juventud. Le hice un "siete" en pleno flanco y tuve dudas de si habría dañado la estructura principal. Preguntando en un taller que se dedica a reparar pinchazos y a vender neumáticos, me comentaron que no parecía grave y que al ser un neumático con refuerzo de flancos (XL) no tendría el menor problema en conducir con ellos, que lo único que me podría ocurrir es que no me pasara la ITV del año que viene porque allí son "un poco mas exigentes con esas cosas". Como para cuando tenga que pasarla ITV estarán ya para cambiar he decidido dejarlos a pesar de que, al verlo de cerca, el "siete" es imponente.
 
El "siete"
 
Pero cuando llevé el coche a la revisión decidí no comentarles nada sobre ese problema tan evidente y visible, con la esperanza de recibir una buena revisión de todos los elementos de seguridad. Sin embargo, ningún comentario sobre el particular, nada reseñable. Eso si, el mecánico tuvo que escucharme todo el chorreo sobre las lámpara Xenon anaranjada y sobre las válvulas de neumático cobradas a precio de oro. Pero ni se inmutó.

Cuando me fui a llevar el coche comenté en plan jocoso si no había regalito de Navidad como en otros años. Le recordé que el año anterior me lleve una desilusión cuando vi, en la propaganda oficial de Renault, que se regalaba una cesta de Navidad por cada mantenimiento completo con aceite Elf pero que, después de pagar, la encargada de facturación me dijo que el taller no estaba adherido a la campaña y me quedé con dos palmos de nariz.

La mini cesta da para un almuerzo para una persona.
 
El caso es que este año ha vuelto la misma campaña y me han dado la cesta. Me comentó el mecánico que el año pasado también la dieron pero que la encargada de facturación, antes de jubilarse, había metido la pata con varios temas y uno fue ese. Así que nuevamente me quedé con otros dos palmos de narices mas. Ni que decir tiene que no esperaba gran cosa así que di por bueno el medio litro de aceite, las dos mini barras de chorizo y salchichón ibéricos, la cuña de queso manchego y la botella de crianza riojana.

Tras pagar 267,34 € salí con el coche y mi cesta de navidad rumbo a casa, pero en menos de dos kilómetros saltó un mensaje de revisar el airbag y encima, al hacer un giro a la derecha, el intermitente comenzó a ir a toda velocidad. El mensaje del airbag desapareció pronto, aunque me dio tiempo a sacarle una foto, y la velocidad desbocada del intermitente tenía que ver, sin duda, con alguna lámpara que se había fundido. Al llegar a casa revisé la factura y resulta que me habían cambiado dos lamparas. ¿Acaso una de ellas se les había olvidado reponer? De todas formas, cuando fui al mantenimiento, no llevaba ninguna fundida.


Un mensaje que ya apareció en otras ocasiones.

Al día siguiente regresé al taller y me dijeron que habían cambiado las dos lamparas de los intermitentes traseros que, a pesar de que aun seguían funcionando tras diez años, habían perdido el recubrimiento naranja que les hace lucir con ese tono. Pero resulta que la sustituta se fundió en menos de cuatro parpadeos de uso. Ver para creer. Me cambiaron la lámpara sin coste alguno y con respecto al mensaje del airbag se encogió de hombros y me dijo que eso lo tienen que revisar los "chispas".

Las pócimas mágicas

Cuando regresé de la segunda visita al taller, ya tenía todo listo para añadir los ungüentos milagrosos que prometen el rejuvenecimiento del motor. Vertí un bote de CERATEC en el carter de aceite y como el depósito de combustible estaba por un sexto de su capacidad, vertí dos botes de Liqui Moly, especial limpieza de inyectores, con la esperanza de que esta vez hiciera mas efecto. La verdad es que el CERATEC ha servido para que en estos últimos 20.000 km,  dándole caña por la autopista, no haya tenido que rellenar mas aceite. Parece que algunas fugas si que han tapado.

Ceratec de Liqui Moly.

El tema del limpiador de inyectores es mas complicado de analizar ya que su aplicación profesional se basa en consumir todo el bote directamente como combustible, dando ciertos acelerones, hasta terminarlo. En mi caso, por comodidad, diluí los dos botes de medio litro en un deposito con unos diez litros de combustible. Seguro que no será igual de eficaz. Esta vez no derramé nada de líquido pues previamente lo trasvasé a un bote que abre la trampilla del depósito sin derramar nada. En total 18 € por el CERATEC y 19 € por los dos botes de limpiador de inyectores.

Trasvase a un bote mejor pensado.

Sobre el futuro del coche, aun sigo mirando modelos. Lo que ya tengo claro es que lo cambiaré a principios del verano de 2020. No sé si por un eléctrico o un hibrido. Últimamente estoy dándole vueltas al Renault ZOE de 50KWh y motor de 100Kw, incluso estoy barajando la posibilidad de que sea con batería en alquiler ya que para usuarios particulares está el plan "Z.E. Relax" que cuesta 124 €/mes, sin límite de kilómetros, que podría ser muy buena opción para ahorrar y para no estar pendiente de la fiabilidad de la batería cuando tenga 400.000km. Tendré que leer la letra pequeña pero de momento es un modelo a tener en cuenta, sin muchas pijadas, de la misma marca que el actual (¿buena oferta por ser cliente?) y que si lo trato como todos mis coches, extremadamente bien, creo que me durará muchos años.

Renault ZOE con el color que ya he elegido.
 
Si no, la otra opción, es el nuevo Toyota Yaris hibrido que sale en 2020. Nada parecido al anterior. Al principio lo conduciría yo y dentro de dos o tres años se lo pasaría a mi mujer.

Toyota Yaris Hibrido.

En todo caso, vamos a seguir devorando kilómetros estos meses.

Feliz Navidad y Prospero año 2020 para todos y todas!
 

sábado, 5 de octubre de 2019

¡¡¡ Hemos llegado a 500.000 km !!!

En agosto llegué a pensar que el coche estaba en las últimas. Había aumentado bastante el consumo y había perdido fuerza. Si a eso le añadimos que algunas cosas se han ido estropeando o no funcionan todo lo bien que debieran y que a corto plazo las previsiones de gasto no van a parar, el panorama se volvió muy oscuro. No voy a negar que, el hecho de haber probado el CH-R y aspirado ese inconfundible olor a plástico nuevo, había inyectado en mi la percepción irracional de necesitar un irremediable cambio de coche.
 
No seré yo quien defienda esos aditivos milagrosos que, mezclados con el combustible o con el aceite, mejoran y sacan de la UVI a motores ya desahuciados. Solo cuento mi experiencia y a día de hoy el coche vuelve a gastar lo mismo que antes del verano, entre 5 y 5,2 litros a los 100 km, y ha ganado en respuesta. Mi percepción sobre el coche ha cambiado mucho, hasta tal punto de que lo siento invencible y con cuerda para rato.
 
De hecho, por la confianza que me merece, acabo de cambiar los neumáticos delanteros por otros Michelin Crossclimate. Los he cambiado con 66.000 km, aunque hubieran aguantado hasta los 70.000 km sin problemas ya que aun no había llegado a los testigos de profundidad.
 
Detalle de los testigos de profundidad
Como siempre, llamada a La Cadena Sport y tras unas consultas rápidas me da un precio de 306 €, incluido el equilibrado y la tasa de reciclado. La verdad es que su durabilidad y agarre en mojado es excelente. Aun no los he podido probar en situaciones de nieve, pero por mi, mejor no tener que comprobarlo. Solo por la durabilidad no compensa el sobreprecio pero si por la seguridad en condiciones climatológicas extremas.
 
Como curiosidad, comprobé como queda por dentro un neumático reparado con la famosa mecha, aquel que pinché nada mas colocarlos. Por fuera no se nota en absoluto pero por dentro queda algo parecido a la defecación de un mastín.


Como queda la mecha por dentro del neumático tras un pinchazo



Los nuevos neumáticos Michelin Crossclimate tienen una profundidad de dibujo de 8 mm por lo que espero no cambiarlos hasta finales de 2020 y que los traseros aguanten hasta el próximo verano. Con este cambio tengo asegurados los neumáticos hasta las dos próximas revisiones de mantenimiento, la de 510.000 km y la de 540.000 km, así que ya no preveo mas gastos a menos que ocurran averías inesperadas. 
 
Aspecto de los neumáticos nuevos
Otra cosa de la que me enteré en el taller de forma casual es que cuando se rompe una válvula con sensor de presión no hace falta cambiar el conjunto entero. Recordemos que entre la pieza, la colocación y la configuración del sensor me han cobrado casi 66 € en no menos de tres ocasiones. Sin embargo, el propietario y mecánico del taller, me comentó que hace poco le pasó lo mismo con un cliente, se le partió la válvula al cambiarle la rueda, y solo pidió la zona roscada de la válvula. Tiene un coste de 12 €, es sencillo de sustituir y no hay que reprogramar nada. Lo triste es que en el taller de Renault, del que soy gran cliente, no hayan explorado nunca esa posibilidad. Es para enfadarse mucho.
 
Pude comprobar el estado de los discos y las bieletas que cambiaron en verano
 
 
También descubrí, a raíz del reemplazo de la segunda lámpara de Xenon, que el taller oficial me había hecho una nueva chapuza. En su momento, cuando cambié la primera, comenté como su luz era mucho peor que la de serie y lo achaqué a que el mecánico decidió por su cuenta poner una equivalente de OSRAM ahorrándome con ello unos cuantos euros. La zona derecha de la carretera se iluminaba poco, incluso después de que corrigieran su posición ya que en un primer intento la habían colocado mal.
 
La segunda lámpara de Xenon de marca BOSMA luce muy bien, como la original. Y eso que no me inspiraban confianza pues BOSMA es menos conocida que OSRAM y presagiaba una peor calidad lumínica. Sin embargo, tras investigar un poco, entendí el por qué. En el taller eligieron la lámpara como si fueran manzanas, cualquiera vale con tal de que sea una manzana. Cualquiera vale con que sea una lámpara Xenon tipo D1S sin mirar la temperatura de color. Entre 6000K y 7000K está la luz blanca, la que mejor se ve en condiciones de baja luminosidad. Para crear ambientes cálidos en el hogar se encuentran las de 3000K a 5000K pero se ven mucho mas anaranjadas y para mi gusto los objetos se ven peor definidos.
 
Lámpara Xenon de 4500K
Pues ahí estaba el problema, la OSRAM es de 4500K y la BOSMA de 6000K. El resultado es que el haz de luz de la izquierda es blanco e intenso y el derecho es amarillento y apagado. Por supuesto me quejaré, también de las válvulas, y espero alguna atención comercial.
 
Y para terminar, un par de errores de funcionamiento. A la lista de cosas que van mal, pero que ya no voy a reparar, añadiré el climatizador. Desde finales de junio funciona perfectamente los primeros 30 minutos pero, en un momento dado, dejan de funcionar las toberas centrales y el aire ya no sale por ahí. Al principio pensaba que, en su funcionamiento automático, no consideraba oportuno sacar aire por la zona central. Un día forcé la salida por dichos aireadores y noté como el ruido del aire, al pasar por sus canalizaciones, aumenta pero no hay ningún resultado apreciable, apenas una leve brisa. En invierno no es grave porque normalmente el aire sale hacia los cristales pero en verano se nota mucho si la temperatura exterior se pone en 35 o 40ºC.
 
Viaje por las praderas de Sopelana.
El otro error es uno de esos extraños que solo ocurren una vez. Hace unos meses hablé del GPS Week Number Rollover de los navegadores y como lo había solucionado. La verdad es que la actualización que hice solucionó otras cosas pero no esta. Un día, cuando arranqué el navegador el coche estaba en medio del mar Cantábrico apuntando en dirección a la costa. Me extrañó porque normalmente es muy rápido sabiendo su posición porque normalmente guarda la última antes de apagarse. Seguí conduciendo y a pesar de los cambios de dirección de la carretera el siguió avanzando por el mar hasta llegar perpendicularmente a la costa. Afortunadamente volví a descargar una nueva actualización y el error desapareció.
 
Y esto es todo, la próxima parada será por mantenimiento a finales de diciembre y si todo va bien, hasta julio de 2020 no habrá mas entradas. Mientras os dejo con el primer capicúa de esta nueva etapa:
 
 
 
Un saludo a todos y a cuidarse mucho!
 
 

sábado, 14 de septiembre de 2019

De camino a los 500.000 km... un par de incidencias

El lunes por la noche llovía mucho y, mientras conducía, me costaba ver los limites de la carretera. Lo achaqué a que era el primer día que no conducía de noche en esas condiciones tan desapacibles y que aun no me había acostumbrado a intuir, tras dos meses desentrenado, el trazado de la carretera por la que habitualmente voy todos los días laborables.
 
Inconfundible tono anaranjado
Al entrar en el garaje y cerrar la puerta, vi que la lampara de Xenón izquierda estaba en las últimas. Con su tono amarillento avisan, con unos días de antelación, de que urge el cambio. Los demás vehículos te ven con dos lámparas encendidas aunque para el conductor, la estropeada, no alumbra casi nada la parte de carretera que le corresponde.
 
Después de algún mal entendido con el taller llegó la lámpara el jueves y en el intento de colocarla, sin desmontar el parachoques y faro, descubrieron una fuga de agua en el termostato de temperatura del motor. El depósito de expansión de agua se había vaciado por completo. Vete tú a saber desde cuando estaba perdiendo agua hasta vaciarse el bote. La verdad es que nunca miro los niveles porque hasta ahora he confiado siempre en que salte algún "chivato" del coche. Si te falta aceite o si te falta líquido de frenos lo hace con un alarmante mensaje. Pero es increíble que si se vacía el depósito de agua no te avise. El mecánico me comentó que el aviso lo daría cuando la temperatura del motor fuese excesiva por falta de refrigeración. Si ese aviso se produjera mientras vas a 120 km/h por autopista, no podrías impedir que el motor se quemara.

 
El termostato pierde agua
En fin, que la lámpara de Xenón se resistió y no hubo manera de ponerla. Me emplazaron para el día siguiente, que llegaría el termostato de temperatura, con la convicción de que, como para poner el termostato habría que quitar la batería, tendrían entonces mas hueco para manipular y colocar la lámpara en su sitio sin tener que quitar el parachoques.
 
Termostato de temperatura del motor
A la mañana del viernes tuve que ir al trabajo con las luces antiniebla puestas ya que me habían dejado el coche tuerto del todo. Como en la anterior ocasión, el taller me puso una lámpara no oficial. Deben pensar que el coche está en sus ultimas y que no merece la pena gastar el doble en la lámpara original de Renault. Si anterior fue una OSRAM, esta vez la marca no me suena de nada: BOSMA.

 
Lámpara Xenón D1S de BIOSMA
Me recomendaron que estos días vigilase el deposito de expansión por si hay que añadir agua ya que el sistema de purgado automático va eliminando las burbujas de aire y estos huecos se rellenan con agua del depósito. También me dijeron que habían detectado unos cables pelados que podrían cortocircuitarse y que habían puesto cinta aislante para asegurar su aislamiento. Son los cables que mordisqueó un ratón, allá por 2016, del que ya hablé en esta entrada y que han visto ahora. En fin, ¡vaya revisiones mas concienzudas hacen!.
 


Gráfica de gastos anuales

 

 
Para completar el análisis de estos 10 años, he sacado una gráfica con los costes anuales sin tener en cuenta el gasoil, el seguro y el impuesto municipal. En la gráfica vemos como el coste de uso se ha mantenido en una media por debajo de los 1400 € al año. Se puede ver también que 2011 fue un año excepcional ya que no coincidió con ningún cambio de ruedas y solamente hubo un mantenimiento. Eso hizo que en 2012 se juntaran muchas cosas como el cambio de neumáticos, de pastillas de freno, la correa de distribución y dos mantenimientos. En 2013 ocurrió los mismo, se produjeron dos mantenimientos y un cambio de ruedas, a principios y finales del año, pero al no tener que cambiar la correa de distribución y las pastillas, la cosa fue menos gravosa. Ya en 2014, y a pesar de que solo hubo un mantenimiento, el cambio de amortiguadores, de batería y la sustitución de los cuatro neumáticos, hizo que el coste subiera de la media. En 2015 se repitió lo de 2012, pero al no haber un cambio de pastillas la factura se contuvo. En 2016, a pesar de que solo hubo un mantenimiento y un cambio de ruedas, hubo varias incidencias como el cambio de bieletas, sustitución del faro antiniebla trasero y el cambio de pastillas. En 2017 ocurrió lo normal, la coincidencia de dos mantenimientos con un cambio de los cuatro neumáticos. Y llegamos al 2018, año  en el que los gastos suben mucho, en comparación con la media, como consecuencia del abultado número de kilómetros que lleva la Scenic a sus espaldas. Se hacen dos mantenimientos y se cambian los cuatro neumáticos pero lo verdaderamente costoso y e inesperado es el cambio del alternador, la reparación del cableado eléctrico para el remolque y la sustitución de la bandeja vierteaguas del capó que eleva mucho el gasto. Este año 2019 parece discurrir en parámetros normales pero a la cifra actual hay que añadir el cambio de neumáticos delanteros y un segundo mantenimiento que harán subir dicha cifra a unos 1800 € al finalizar el año.
 
En lo que resta de año solo espero hacer el mantenimiento de los 510.000 km y un cambio de ruedas delanteras. Así, encararemos el 2020 hasta que toque una nueva ITV en julio... pero eso ya empieza a ser el cuento de la lechera.

 
Un saludo a todos y cuidaros en la carretera.
 
 

viernes, 2 de agosto de 2019

Lo que sucedió durante el gran agosto de 2019

2 de Agosto de 2019

Voy a ir alimentando esta entrada con la resolución de los temas que tengo pendientes para hacer en el coche durante este mes de vacaciones. El primer tema que tenía pendiente para cumplir con la ITV era la de renovar las matrículas y sustituir una de las lámparas del porta matrículas. Ya de paso, junto con uno de los mecánicos, dimos una vuelta en el coche para ver lo del ruido sordo que hacia por caminos bacheados y lo de la aparente falta de potencia.


Bieleta derecha
 
Al final me han cambiado otra vez las bieletas, las anteriores han durado 150.000 km, pero no puedo decir que hayan sido de peor calidad que las originales, que se rompieron con 342.000 km. Por un lado, los viejos amortiguadores no las "cuidan" demasiado y por otro lado, una vez por semana durante los tres últimos años, he ido a trabajar mas tarde y he tenido que aparcar subiéndome a una acera de generoso bordillo.
 
En total la factura asciende a 181,44 € sin contar con que he cogido cita a mediados de agosto para que revisen el tema de la perdida de potencia. Cuando el mecánico ha probado el coche ha notado como le cuesta subir de vueltas y obliga a ser muy preciso con el cambio de marchas. Han metido el diagnostico y les ha dado un error en la presión de alimentación del combustible y otro error en los calentadores.

Es curioso como no me han hablado de ninguno de los dos errores en el taller oficial. Es posible que el de los calentadores sea solo un error que se ha dado en algún momento pero que no se ha reseteado, además, nada tiene que ver con lo de la falta de potencia. Por si acaso, lo han reiniciado y a la vuelta de unos días, tras mas de mil kilómetros, verán si se ha vuelto a disparar de nuevo el error.
 
El otro fallo de presión puede venir de la bomba de combustible o de que hay mucha porquería en el circuito del gasoil. En el libro de operaciones de Renault, si es por suciedad, recomienda sustituir todos los conductos de alimentación, incluido el depósito. En ese caso lo dejaría como está porque no creo que merezca la pena tanto gasto. Lo de la bomba, dependiendo del coste, si estaría mas dispuesto. En todo caso, antes de hacer el viaje largo que tengo programado, le voy a meter el mejor de los líquidos limpia inyectores que encuentre. Buscaré en Google.
 
Otro tema que ha salido en la revisión y que tampoco me han dicho en el taller oficial es que habría que cambiar todas las pastillas y los discos delanteros. Si es cierto que lo de cambiar los discos hace ya 150.000 km me lo comentaron en este mismo taller cuando cambiaron las anteriores bieletas. Igual son un poco alarmistas. Este tema queda supeditado al problema anterior.
 
En 9 días retomamos el tema con la visita al taller para llegar a mas conclusiones. Por lo menos saber si la reparación es de 400 € o de 1000 €. Si no es muy costosa haría también lo de los frenos.

06 de Agosto de 2019
 
Después de buscar por internet un buen producto para limpiar inyectores, encontré uno del fabricante Liqui Moly que, sin ser la panacea de todos los males de un coche con tantos kilómetros, sí parecía que en muchos foros la gente estaba contenta con los resultados tras su aplicación. Se trata de un limpiador de inyectores para motores diesel.
 

Limpia inyectores

 
Según un video de la propia marca, el modo de uso consiste en meter el tubo de entrada de combustible que va a la bomba de inyectores, directamente en el bote, y tener arrancado el vehículo hasta que el producto se agote. Sin embargo, debido a lo engorroso del proceso, en los foros te recomiendan echar el bote de medio litro directamente en el propio deposito de combustible, llenándolo después con al menos 50 litros de gasoil.
 

Proceso de limpieza de los inyectores

 
El problema que tuve al echar el bote directamente en el deposito de combustible es que el sistema de seguridad que tienen las bocas de llenado de los depósitos impide que el líquido entre con facilidad y por tanto se desperdicia mucho en el intento. Aun me quedaban 0,3 litros pero entendí que necesitaba otra forma de verter el líquido restante. La solución rápida fue comprar otro limpiador de inyectores que sí estaba preparado para la boca de llenado de los coches actuales.
 

Boca preparada para echarlo en el deposito

 
Esta vez lo compré por su funcionalidad y no por su eficacia. Lo vertí completamente y luego lo rellené con lo que me quedaba del Liqui Moly y también lo vertí en el depósito. Así que le metí dos limpiadores de inyectores diferentes aunque no creo que sea contraproducente a estas alturas de la película.
 
También leí que Liqui Moly tiene un aditivo para el aceite, llamado Ceratec, que suaviza las ralladuras e imperfecciones de las camisas disminuyendo el rozamiento y recuperando la compresión perdida. Sonaba muy bonito aunque en los foros había disparidad de opiniones, del que creía que era mano de santo al que opinaba que era un placebo para el motor.
 
Ceratec de Liqui Moly
"De perdidos al río" o "lo que no te mata te hace mas fuerte" pensé mientras vertía el blanquecino y denso líquido en el depósito del aceite. Entre unos aditivos y otros me gasté 68 €. Mi duda es si habría caído en la trampa de los ungüentos mágicos de dudosa efectividad o realmente con ese dinero habría conseguido algo mas. Quedaba un largo viaje de ida y vuelta a Santiago de Compostela para poder sacar conclusiones.

 

12 de Agosto de 2019

Tras el viaje a Santiago de Compostela ya ha superado los 493.000 km y como estaba previsto volví a llevar el coche al taller para el tema de las pastillas y los discos de freno. Ya de paso les pedí que me pusieran las dos lamparas de luz diurna nuevas ya que las anteriores eran LED y no pude conseguir otras iguales en tan poco tiempo. También les indiqué que dejaran el tema de la perdida de potencia para otra ocasión. Creo que si no va a mas y los aditivos cumplen con su función beneficiosa, abrir el motor para buscar algo que a día de hoy no está claro es poco inteligente. Es como con las personas mayores, con estos kilómetros es mejor dejar que la vida discurra y no entrometerse demasiado en la mecánica mientras vaya aceptablemente bien.
 
Disco delantero cambiado
 
Los discos delanteros estaban comidos unos 3 mm, no sé si es mucho o poco pero todavía quedaba mucho disco por desgastar. Me imagino que será peligroso que baje de un determinado grosor. Nunca había cambiado los discos y creo que apurando mucho habrían aguantado hasta cambiar el coche. Lo digo porque en los foros hay muchas quejas de gente que los tuvo que cambiar prematuramente en las Scenic fabricadas en 2009 como esta. Podría pensarse que al recorrer mucha autovía mi utilización del freno no es muy intensiva pero en cada viaje al trabajo subo y sobre todo, bajo un puerto de 5 km con muchas curvas en las que me empleo a fondo con los frenos. Las pastillas delanteras han durado 143.000 km y las traseras 109.000 km.  Al final he gastado 383 € en discos, pastillas y lámparas.
 
Disco sustituido en el que se aprecia el desgaste
 
Me han entregado el coche por la tarde y acto seguido he ido a un taller de ruedas para que me reparen un pinchazo de la rueda trasera derecha porque cada cuatro o cinco días pierde un kilo y medio de presión. Esta vez, para su reparación, han usado un compuesto de goma que calientan y fijan por el interior del neumático. Creo que este sistema es mas eficaz y seguro que el de poner una "mecha". Si después de colocar la "mecha" la rueda sigue perdiendo aire, no puede utilizarse este otro sistema para repararlo de nuevo.

Llevo ya en estas ruedas tres pinchazos reparados, solo me queda pinchar una de las ruedas delanteras. Toco madera.

Reparan los pinchazos al método tradicional.

16 de Agosto de 2019

He aprovechado también para desmontar los mandos de la puerta del conductor y así reparar el interruptor de mi elevalunas que ya estaba del todo suelto. La operación es sencilla y para desmontar el único tornillo que lo fija a la puerta solo necesitamos dos destornilladores, uno con cabeza Torx y otro con cabeza plana pequeña.

Tornillo Torx y tapa del tornillo

En primer lugar hay que localizar una pequeña hendidura (en la imagen posterior está marcado con un círculo amarillo) y ayudados por el destornillador plano se extrae la tapa que cubre el tornillo. En segundo lugar se suelta el tornillo y seguidamente, se remueve el porta mandos hacia los lados y hacia atrás hasta que sale de su alojamiento. Hay cinco pestañas, una delante y otras dos a cada costado, indicadas en la imagen con flechas naranjas. Solo resta quitar en conector localizado en su parte inferior, apretando una pestaña y liberando el porta mandos.

Recambio de segunda mano

Una vez sacada la pieza procedo a desmontar todas sus partes e intentar reconocer el elemento que se ha roto. El mando de los elevalunas consta de varias piezas pero no es posible pedirlas por separado.

Conector del mando de elevalunas

La primera pieza que nos encontramos es la bandeja de plástico donde va soportado todo el conjunto. La segunda es la membrana de goma con cilindros de grafito que son los encargados de cortocircuitar, a modo de pulsación, cada una de las teclas. La tercera pieza es un circuito impreso donde están situados cada uno de los pulsadores, unos diodos LEDs para la retroiluminación nocturna y el conector que no se ve por estar por la otra cara. La cuarta pieza aloja todos los mecanismos de pulsación que hay en el mando. La quinta pieza es el mecanismo que se ha roto y del que no he encontrado repuesto. 

Detalle del mando desmontado

Es curioso como, cuando usas los interruptores del mando de la puerta, parece que hay una serie de muelles para hacer que vuelva a su posición neutra si dejamos de pulsar en uno u otro sentido. Sin embargo, no hay ningún muelle de los típicos. En su lugar nos encontramos con una serie de piezas de plástico que, en su movimiento de extensión y compresión, actúan como tales. Es un diseño muy conseguido para evitar muelles que encarecerían el ensamblaje. Un muelle tradicional, si lo mantenemos dentro de su límite de elasticidad y libre de corrosión, tiene una vida prácticamente infinita, sin embargo, una pieza plástica no. Puede observarse como, en la pieza número cinco, se han roto las dos pletinas de plástico blanco que hacían de muelle.

Como era de esperar no hay recambio de la pieza número cinco, solo del conjunto entero así que primero indagué en el manual de taller de Renault para saber su referencia (809610017R) y luego me dedique a buscarla por internet. En Francia este recambio de segunda mano es muy común pero en España no había tantos. Tuve suerte y encontré una pieza en MOTOCOCHE a través de Ebay. Tienen desguace en Jaén y Granada pero pidiéndola un viernes por la tarde llegó el siguiente lunes al mediodía.


19 de Agosto de 2019
 
La pieza llegó un día antes de lo previsto. En total 40 € y en perfecto estado. Antes de colocarla en la puerta, procedí a desmontarla y a limpiar, con unos bastoncillos impregnados en alcohol, tanto los cilindros de grafito como los contactos del circuito impreso. Siempre viene bien quitar restos de grasa o de partículas de grafito que mas adelante puedan dar problemas de funcionamiento.

Bueno, de momento esto es todo por ahora, si no ocurre nada raro se avecina a principios de otoño un cambio de ruedas. Los neumáticos delanteros tienen ya 59.000 km pero una profundidad de dibujo sorprendente. Y no, no han cristalizado como las Michelin antiguas que nunca bajabas de los dos milímetros porque la goma se ponía como una piedra y era muy peligroso circular así. En este caso, la rueda conserva bien sus propiedades y me transmite, a pesar de los kilómetros, mucha seguridad. El siguiente evento será ya en diciembre cuando pase la revisión de los 510.000 km.

Así que paciencia a los lectores, ya sabéis que este es un blog slow-read, pues no se espera mucha lectura hasta dentro de unos meses.

Queda también pendiente, saber si los aditivos hacen algo; mientras tanto, seguir atentos a las carreteras, a los radares, a los Pegasus y a los drones de la DGT.

Un saludo.

 

martes, 30 de julio de 2019

491.500 km - ¿quizás es la última ITV?

Hay un proverbio chino que dice: Si un problema tiene solución, no te preocupes, porque tiene solución; y si no tiene solución, no te preocupes porque no tiene solución”. Y eso es lo que me aconteció al pasar por la ITV de los 10 años, me preocupé demasiado para lo que al final resultó ser.
 

Visita obligada a la ITV
 
Cuando voy a la inspección técnica obligatoria no hago ninguna revisión especial del coche, voy con lo que tengo y espero a su informe para tomar medidas. Otra cosa es que uno, cuando va, ya sabe de que pie cojea su vehículo. Este mes de julio he sobrepasado las mas optimistas previsiones sobre los kilómetros que pensaba recorrer. Además de los 850 km semanales para ir al trabajo he hecho dos viajes a Valencia y otros dos a Canfranc. En total mas de 7.000 km en un mes. Así que en esta ocasión la ITV estaba muy lejos de la última revisión que hice en el taller y por tanto de su mejor momento entre revisiones.
 
Primeros pasos de la inspección
 
Hay una prestigiosa firma alemana que hace un ranking sobre los coches mas fiables del panorama alemán. Los datos se extraen de los fallos detectados en las ITV alemanas por marca, modelo y año de fabricación. Siempre he creído que ese ranking lo único que puntúa es a los propietarios de los vehículos y no su fiabilidad. Que un vehículo tenga mala puntuación porque los neumáticos o los amortiguadores estén mal es mas culpa de la dejadez del propietario que de la fiabilidad del propio vehículo.
 
En mi caso, tenía muchos boletos para sospechar que mi Renault no estaría bien posicionado en el ranking de los coches con menos averías en la franja de los 10 años. Sabia que los neumáticos delanteros han rodado 58.000 km, que los amortiguadores han actuado durante 276.000 km, que las bieletas tienen holguras, que tengo errores en los sensores de presión y en uno de los cinturones de seguridad, que vete tu a saber como andan ya los gases, que las ópticas y lamparas están ya muy viejas, etc.
 
Minuciosa inspección de holguras

Pues bien, el día fue ayer. Tras abonar 48,58 € me hicieron una inspección de las tradicionales, es decir, nada de hurgar en el OBDII del vehículo y comprobar otros sistemas ocultos a la mirada indiscreta del inspector. Al finalizar la inspección y tras una tensa espera veo al inspector trayendo mis papeles junto con la pegatina blanca. Conseguido! de tener algo debe ser muy leve. Así es, cambiar las matrículas porque la E sobre fondo azul está muy deteriorada y cambiar una lampara del porta matriculas trasero que está fundida.
 
La pegatina mas deseada

¿Y nada más?. Cuando llego a casa, corroído por la curiosidad y calibre en mano, mido la profundidad del surco de las ruedas. Las delanteras aun tienen 4 mm y las traseras 6 mm. Resulta que las Crossclimate están dando un resultado excelente. En días de lluvia son muy seguras, no dan síntomas de cristalización y su durabilidad es extraordinaria. De seguir así las cambiaré cuando tengan 70.000 km sin haber comprometido la seguridad.
 

Estado de los neumáticos delanteros

 
La efectividad de los amortiguadores, si hago caso de las mediciones en la ITV, siguen por encima del 50% así que no voy a cambiarlos. Lo que si he hecho es coger vez en el taller para cambiar las matriculas y la lámpara y para que me miren si hay que cambiar las bieletas y si se puede hacer algo para recuperar un poco de potencia. Me imagino con tras 491.000 km la EGR tendrá mucha porquería.
 
He estado unos días de vacaciones con un coche de alquiler muy nuevo y que disponía de lamparas halógenas. Pues bien, al coger la Scenic de nuevo, he visto como es de deficiente su iluminación. Por mucho Xenon que equipe ahora mismo, cualquier halógena con una óptica nueva alumbra mucho mejor.
 
A pesar de ser Xenon ya no alumbran como al principio
 
 
Ya ha pasado un año desde que cambié el alternador así que doy por bien empleados esos 1.000 € que me costó la reparación ya que me han permitido recorrer otros 50.000 km. Ya sabéis mi opinión, mientras un coche gaste menos de dos o tres mil euros en reparaciones al año, sin contar los mantenimientos y desgastes normales que tendrías en cualquier vehículo incluso nuevo, es mejor seguir adelante con él sin cambiarlo. Uno nuevo se depreciaría mucho más en su primer año que ese gasto adicional. Siempre con matices, claro, no se trata de viajar en un coche inseguro o con pocos elementos de seguridad. En este sentido la Scenic tiene 5 estrellas EuroNCAP y casi todos los sistemas pasivos de seguridad. Es cierto que la seguridad activa está ganando protagonismo pero no creo que por no tener estos elementos vaya mucho menos seguro.

Estado lamentable del volante

Por comentar; en un día de calor extremo el volante empezó a rezumar, por el roto que ya tenía, un liquido viscoso parecido a la brea. Al final acabé haciendo caso a uno de los seguidores del blog y le puse una funda 100% cuero... sintético ;-). El resultado es mas que aparente y ya por lo menos no me pringo con lo que suelta el volante.


Con una inversión de 27 € ha ganado mucho su aspecto


En cuanto al cambio de coche, mi estrategia sigue siendo la misma. Primero cambiar uno de los dos coches de la familia, el que antes caiga, por un hibrido pequeño. De forma que si el segundo tarda en "morir", compraríamos un segundo coche eléctrico puro. Ya comenté que nuestros candidatos para el primer cambio es el Toyota Yaris y para el segundo aun tengo dudas.


Toyota Yaris híbrido

De un tiempo a esta parte he venido observando como han desaparecido, de la parte posterior de los vehículos nuevos, la alusión a su combustible y su cilindrada. En matrículas que empiezan por la letra K ya no ves inscripciones como 1.6GDI, 1.8T y menos un 2.0TDI. Es como si la opinión publica y publicada actual, que demoniza a los "gaseadores", haya obligado a las marcas a esconder, en mi opinión rozando la ridiculez, que sus vehículos son de gasolina o gasoil y que contaminan este mundo. 

Por otro lado, seguimos sin Gobierno Central y sin que Cantabria se sume al Plan Moves. Eso sería lo único que precipitaría el cambio de la Scenic pero, visto lo visto, ya lo doy por perdido. Voy a esperar a un plan con mas dotación y sin tantas incertidumbres. Eso si, aprovechando el verano, voy a realizar algunas obras en casa para facilitar la llegada del eléctrico. Voy a añadir nuevas canalizaciones del contador al garaje para colocar un punto de carga y para preparar una futura instalación fotovoltaica.

Así que de momento no atisbo ningún cambio, solo seguir haciendo kilómetros e intentar que el coche siga en unas condiciones mas o menos decentes.

Un saludo a todos y gracias por la lectura.