Mostrando entradas con la etiqueta ratón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ratón. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de septiembre de 2019

De camino a los 500.000 km... un par de incidencias

El lunes por la noche llovía mucho y, mientras conducía, me costaba ver los limites de la carretera. Lo achaqué a que era el primer día que no conducía de noche en esas condiciones tan desapacibles y que aun no me había acostumbrado a intuir, tras dos meses desentrenado, el trazado de la carretera por la que habitualmente voy todos los días laborables.
 
Inconfundible tono anaranjado
Al entrar en el garaje y cerrar la puerta, vi que la lampara de Xenón izquierda estaba en las últimas. Con su tono amarillento avisan, con unos días de antelación, de que urge el cambio. Los demás vehículos te ven con dos lámparas encendidas aunque para el conductor, la estropeada, no alumbra casi nada la parte de carretera que le corresponde.
 
Después de algún mal entendido con el taller llegó la lámpara el jueves y en el intento de colocarla, sin desmontar el parachoques y faro, descubrieron una fuga de agua en el termostato de temperatura del motor. El depósito de expansión de agua se había vaciado por completo. Vete tú a saber desde cuando estaba perdiendo agua hasta vaciarse el bote. La verdad es que nunca miro los niveles porque hasta ahora he confiado siempre en que salte algún "chivato" del coche. Si te falta aceite o si te falta líquido de frenos lo hace con un alarmante mensaje. Pero es increíble que si se vacía el depósito de agua no te avise. El mecánico me comentó que el aviso lo daría cuando la temperatura del motor fuese excesiva por falta de refrigeración. Si ese aviso se produjera mientras vas a 120 km/h por autopista, no podrías impedir que el motor se quemara.

 
El termostato pierde agua
En fin, que la lámpara de Xenón se resistió y no hubo manera de ponerla. Me emplazaron para el día siguiente, que llegaría el termostato de temperatura, con la convicción de que, como para poner el termostato habría que quitar la batería, tendrían entonces mas hueco para manipular y colocar la lámpara en su sitio sin tener que quitar el parachoques.
 
Termostato de temperatura del motor
A la mañana del viernes tuve que ir al trabajo con las luces antiniebla puestas ya que me habían dejado el coche tuerto del todo. Como en la anterior ocasión, el taller me puso una lámpara no oficial. Deben pensar que el coche está en sus ultimas y que no merece la pena gastar el doble en la lámpara original de Renault. Si anterior fue una OSRAM, esta vez la marca no me suena de nada: BOSMA.

 
Lámpara Xenón D1S de BIOSMA
Me recomendaron que estos días vigilase el deposito de expansión por si hay que añadir agua ya que el sistema de purgado automático va eliminando las burbujas de aire y estos huecos se rellenan con agua del depósito. También me dijeron que habían detectado unos cables pelados que podrían cortocircuitarse y que habían puesto cinta aislante para asegurar su aislamiento. Son los cables que mordisqueó un ratón, allá por 2016, del que ya hablé en esta entrada y que han visto ahora. En fin, ¡vaya revisiones mas concienzudas hacen!.
 


Gráfica de gastos anuales

 

 
Para completar el análisis de estos 10 años, he sacado una gráfica con los costes anuales sin tener en cuenta el gasoil, el seguro y el impuesto municipal. En la gráfica vemos como el coste de uso se ha mantenido en una media por debajo de los 1400 € al año. Se puede ver también que 2011 fue un año excepcional ya que no coincidió con ningún cambio de ruedas y solamente hubo un mantenimiento. Eso hizo que en 2012 se juntaran muchas cosas como el cambio de neumáticos, de pastillas de freno, la correa de distribución y dos mantenimientos. En 2013 ocurrió los mismo, se produjeron dos mantenimientos y un cambio de ruedas, a principios y finales del año, pero al no tener que cambiar la correa de distribución y las pastillas, la cosa fue menos gravosa. Ya en 2014, y a pesar de que solo hubo un mantenimiento, el cambio de amortiguadores, de batería y la sustitución de los cuatro neumáticos, hizo que el coste subiera de la media. En 2015 se repitió lo de 2012, pero al no haber un cambio de pastillas la factura se contuvo. En 2016, a pesar de que solo hubo un mantenimiento y un cambio de ruedas, hubo varias incidencias como el cambio de bieletas, sustitución del faro antiniebla trasero y el cambio de pastillas. En 2017 ocurrió lo normal, la coincidencia de dos mantenimientos con un cambio de los cuatro neumáticos. Y llegamos al 2018, año  en el que los gastos suben mucho, en comparación con la media, como consecuencia del abultado número de kilómetros que lleva la Scenic a sus espaldas. Se hacen dos mantenimientos y se cambian los cuatro neumáticos pero lo verdaderamente costoso y e inesperado es el cambio del alternador, la reparación del cableado eléctrico para el remolque y la sustitución de la bandeja vierteaguas del capó que eleva mucho el gasto. Este año 2019 parece discurrir en parámetros normales pero a la cifra actual hay que añadir el cambio de neumáticos delanteros y un segundo mantenimiento que harán subir dicha cifra a unos 1800 € al finalizar el año.
 
En lo que resta de año solo espero hacer el mantenimiento de los 510.000 km y un cambio de ruedas delanteras. Así, encararemos el 2020 hasta que toque una nueva ITV en julio... pero eso ya empieza a ser el cuento de la lechera.

 
Un saludo a todos y cuidaros en la carretera.
 
 

domingo, 19 de junio de 2016

Revisión nº 11 con 330.000 km

Bonito número

El viernes la Scenic pasó su undécima revisión satisfactoriamente. Han pasado ya siete meses y mas de 30.000 km desde la anterior revisión. Esta vez han cambiado el filtro de aceite, el filtro de habitáculo y el aceite del motor, un Elf Evolution 900 Full Tech 5W40.

En total casi 192 €. Y es que el aceite lo cobran a precio de oro liquido; 52 € los cinco litros mientras que si vas a un supermercado cuesta menos de la mitad. Pero quiero pensar que, para compensar, gastan tiempo en revisar otros puntos del vehículo y velan por mi seguridad. Aunque, pensándolo bien, hace ya un par de revisiones que tengo el guardapolvos de un amortiguador roto y aun no me han advertido de ello.

Autoberri de Mondragón

Los que me leéis ya sabréis que ya ando echando un vistazo a mi futuro coche y aunque falta mucho para ello, espero que otros 150.000 km, me gusta ir viendo foros de otros modelos. De momento la tecnología híbrida de Toyota me llama mucho la atención y aunque dentro de tres años los eléctricos hayan avanzado una barbaridad no creo que las cotas de fiabilidad y durabilidad de las baterías hayan alcanzado mis necesidades. De hecho, la tecnología híbrida de Toyota parece muy robusta si exceptuamos la batería que los usuarios dan por amortizada con 200.000 km. Reemplazar este elemento cuesta 1.600 €, mucho mas que cualquier avería de turbo, EGR, etc; de las que todo el mundo despotrica cuando se producen. Supongo que estas baterías pequeñas irán bajando de precio conforme la tecnología eléctrica vaya despuntando y que acabaran costando como un cambio de correa de distribución en un vehículo convencional.

Y luego está el mantra de los bajos costes de mantenimiento de Toyota. Según su calculadora, hasta la revisión de los 90.000 km incluida, un propietario del Prius se gasta 1.307 €. En la Scenic, incluyendo la revisión de los 90.000 km, he gastado 580 €. Es cierto que no gastan embrague, correa de distribución y que las pastillas y discos se gastan cada muchísimos kilómetros pero también es cierto que por mis trayectos y mi forma de conducir tampoco gasto mucho en pastillas ni discos y que nunca he cambiado un embrague ni roto una EGR en los coches que he tenido.

Si es verdad que con el Passat tuve que cambiar 5 correas en 430.000 km pero, como la tecnología ha mejorado, en la Scenic solo necesito 3 correas para llegar a los 450.000 km. Estos tres cambios hacen un total de 1500€ que es lo que me costaría una batería nueva en Toyota para afrontar la vida útil que espero de mis coches.

La verdad es que nunca sabes por donde puede venir el fallo que deje K.O. tu coche. Hace cuatro meses casi me quedo sin él por un fallo general en el sistema. No fue por culpa de Renault sino de unos pequeños roedores que cogieron gusto a mordisquear algunos plásticos y materiales del motor.

Aislamiento del vano motor mordisqueado

Hace ya un tiempo habría sufrido un ataque parecido en el otro coche. Esta vez fue una rata bien grande que mordió a su antojo todas las espumas aislantes que hay en el vano del motor y que se envenenó con el liquido del lava-parabrisas al comerse el tubo. Menos mal que tenia un liquido especifico y no, como otras muchas ocasiones, agua de grifo; porque si no hubiera seguido con su destrucción... después de saciar la sed.

Detalle de los cables mordisqueados

Esta vez empezó por un paquete de espuma que hay en la esquina superior derecha del vano motor, por encima de la batería, y siguió con el recubrimiento de unos cables eléctricos que nunca llegó a seccionar, aunque si pelar. La avería podría haber sido gorda porque en estos coches es difícil encontrar un fallo de cableado y puede estar en sitios insospechados a los que solo puede acceder un diminuto roedor.

Ni que decir tiene que no le sentó mal ni el foam ni el plástico que comió, sino las dos bolsitas de veneno que saboreó pocas horas antes de su fallecimiento. Descansa en paz... yo también.

En poco tiempo regresaré con un cambio de ruedas y quien sabe si con un cambio de amortiguadores, ya veremos. Mientras tanto, ser prudentes en la carretera y un saludo a todos.