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domingo, 16 de junio de 2019

Dos días probando el Toyota CH-R

Toyota CH-R híbrido
 
Esta semana por fin pude probar uno de los candidatos a sustituir a uno de los dos coches familiares. Estoy hablando del Toyota CH-R. Como os comenté en otro post, la idea es que cuando tengamos que sustituir definitivamente la Renault Scenic, cambiarla por un hibrido y que con el tiempo, cuando también tengamos que sustituir el Opel Meriva, cambiarlo por un eléctrico que me quedaré yo. Así que, a efectos prácticos, este coche le tiene que gustar a mi mujer y aunque yo lo conduzca durante un par de años, a la espera de que falle el Meriva, no será mi coche definitivo para ir al trabajo.

En primer lugar tengo que dar las gracias a Japan Car de Leioa por el préstamo de dos días. Hace unos años quise hacer lo mismo con el Auris HSD y no tuve tanta suerte porque al final lo tuve que alquilar por mi cuenta. También es verdad que "empujé" con mis comentarios en las redes sociales como Facebook e Instagram. No es que fuera un troll, simplemente reflexionaba sobre como una marca como Toyota, pionero y referente en la hibridación, solo se atrevía a dejar una prueba de diez minutos de un coche para convencer a los posibles compradores.

Les comenté como en Estados Unidos los concesionarios de Toyota han montado un negocio de alquiler de vehículos híbridos de la marca, que se gestiona desde los mismos concesionarios, y que permite alquileres de 3 o 4 días para todo aquel cliente que quiere probar mas intensivamente las ventajas del hibrido. Solo, si al finalizar la prueba el cliente no compra un Toyota, se cobra el alquiler del servicio. Son coches que habitualmente están alquilados y que se amortizan por el uso o por el incremento de ventas, en el caso de que el cliente salga convencido de los beneficios del hibrido.


PRIMERAS SENSACIONES:

Habitabilidad trasera
 
El lunes, me entregaron un CH-R Advance de color gris diamante recién matriculado. Pese a ser el segundo nivel de acabado mas bajo de los cinco disponibles, lucía un salpicadero e interior casi premium, muy bien acabado y con plásticos mullidos, de gran calidad. El espacio delantero y trasero son suficientes. Sentado al volante parece que estas viendo una película formato 16:9 en una pantalla 4:3; esto es por el parabrisas estrecho delimitado entre un salpicadero oscuro con inserciones negro-piano y un techo completamente negro. Nada que ver con el parabrisas de la Scenic y de su techo blanco y acristalado. Dicen que da un toque de elegancia pero el techo negro, sobre todo en las plazas traseras, acrecienta la sensación de claustrofobia. También contribuyen a esta sensación lo arriba que empiezan las ventanillas laterales y lo pequeñas que son. Si miras por el retrovisor, apenas se ve el trafico por detrás. Menos mal que va dotado de abundantes sensores para saber que pasa por ahí detrás en todo momento. No me imagino este coche sin sensores de proximidad ni ayuda al aparcamiento. El maletero es correcto para el equipaje de dos o tres adultos. Sin embargo el portón al abrirlo alcanza mucha altura. En mi garaje, al contrario que la Scenic, pega en el techo.



Maletero y portón abierto.

SONORIDAD:

Al principio de la marcha me sorprendió el poco ruido que hacía mientras solo trabajaba la parte eléctrica o mientras la aguja se mantenía sobre de la etiqueta ECO. La cosa cambió mucho cuando tuve que forzar la marcha en autopista o en la subida de un puerto de montaña. Ahí estaba el ruido de la polémica. Unos dicen hace poco ruido y lo que pasa es que al ser un coche muy silencioso, cualquier variación en el sonido parece exagerado y otros directamente dicen que es muy ruidoso. Supongo que los neumáticos de 18 pulgadas y bajo perfil no ayudaran a filtrar el ruido de rodadura pero también hay otros ruidos, como el aerodinámico o el del propio motor, que en velocidades de autopista se oyen mucho. Y no es una apreciación subjetiva. Como científico no me valen las apreciaciones "a oído". El segundo día, con un sonómetro en mano, volví a registrar el sonido conduciendo por un tramo llano de autopista a 120 km/h de GPS y sin climatización ni ventilación para que no influyera en la medición. Registré el recorrido durante 20 minutos y en el análisis posterior encontré picos mantenidos de 72dB para casi el 45% del recorrido, en otros tramos hizo picos de 69dB y en alguna ocasión registró picos muy cortos de 65dB. Para hacerme una idea hice la misma medición, en el mismo tramo y a la misma velocidad, con la muy cascada Scenic y registré picos de 74dB de muy corta duración motivados por crujidos en techo y otros elementos plásticos pero que en el 90% del recorrido no pasaba de 72dB. Es verdad que este Toyota, en condiciones de baja velocidad o en modo eléctrico y si vas a menos de 80 km/h, es bastante silencioso pero no hay que obviar que en autopista no es así.

Bajo el capó


ELEMENTOS DE SEGURIDAD:

Desde el segundo acabado mas básico el Toyota CH-R tiene un montón de gadgets que permiten una conducción mas segura y que además funcionan muy bien. Cualquiera de ellos puede activarse/desactivarse y configurar varios niveles de sensibilidad.

El detector de cambio de carril involuntario corrige la posición del vehículo, mediante el giro suave del volante y la emisión de unos pitidos, cuando detecta que te estas saliendo de las marcas viales del carril por el que circulas. Esto te obliga a utilizar bien los intermitentes ya que cuando quieres cambiar de carril o realizar un adelantamiento debes indicarlo para que el sistema sepa que el cambio de carril lo estas haciendo conscientemente. Para corregir la trayectoria intenta un movimiento del volante, pero este se puede abortar sin mucho esfuerzo aunque hay ocasiones en las que, si vas un poco despistado,  te asustas y es un poco desagradable ese movimiento involuntario del volante. No estoy acostumbrado a que me muevan el volante sin mi permiso.

Provoqué varias veces que el sistema corrigiera la trayectoria por autopista y en casi todas funcionó bien. No es cuestión de que conduzca solo, es mas bien una ayuda para corregir cualquier despiste de los que hacen salirte de la carretera o estamparte contra el quitamiedos. Sin embargo es un poco molesto conduciendo por carreteras de doble sentido en los que a veces te sales un poco del carril para tomar una curva y pita e intenta corregirte. Por otro lado, muchas carreteras secundarias no tienen pintadas las marcas viales del arcén con lo que no te salvarían de una salida de calzada en un despiste.

Control de crucero adaptativo

Otro elemento de seguridad es el control de velocidad adaptativo. Por una parte, el control de velocidad está ya muy conseguido en la mayoría de los coches. En este vehículo, al tener cambio automático, tiene un punto mas de comodidad ya que una vez fijada la velocidad esta se mantiene imperturbable y no como en la Scenic que al bajar o subir una cuesta pronunciada, según la marcha engranada, puede que sobrepase la velocidad o se vaya parando según el caso. Este control de velocidad va asociado a un radar que detecta si nos aproximamos por detrás a un vehículo y adapta la velocidad para mantenernos a una cierta distancia. Cuando el vehículo libra el carril por el que circulamos o cuando cambiamos a un carril vacío, acordaros de dar al intermitente si no queréis que os mueva el volante y pite, el vehículo gana velocidad hasta la que tenga prefijada en el control de crucero.

La forma con la que retorna a la velocidad de crucero es un poco brusca, sobre todo cuando ha bajado mucho de velocidad. El motor bramará como el de un Ferrari para volver pronto a la velocidad de crucero. La distancia a la que detecta un vehículo es configurable en tres niveles. No es conveniente llevarlo en el nivel mas lejano ya que si dejas mucha distancia al vehículo que te precede, si algún otro vehículo se mete en medio, notarás una deceleración brusca muy desagradable al intentar mantener la misma distancia al vehículo que ahora te precede. En todo caso parece un sistema muy fiable y que, en vías con trafico denso, relaja mucho la conducción. Incluso es capaz de parar el vehículo si los que van por delante reducen su velocidad y paran por un atasco.

Lector de señales
Asociado al radar delantero está la seguridad de preclusión y detección de peatones. Este sistema funciona por debajo de los 50 km/h. Si hubiera tenido una pieza de poliespán de grandes dimensiones seguramente lo hubiera probado pero no era cuestión de hacer pasar por delante a mi peor enemigo.

Otro sistema muy útil es el detector de señales que muestra en la pantalla la velocidad actual de la vía. Muchas veces nos ocurre que no nos acordamos de la última limitación de velocidad que hemos visto en la vía y este sistema nos permite recordarlo. No es infalible pero no por él sino porque hay veces en que las señales de diferentes carriles están mezcladas o están tapadas por setos o árboles.

Todo el vehículo está rodeado de sensores que detectan la proximidad a un objeto y nos avisará si se cerca una colisión. Mientras circulamos, una luz naranja en los retrovisores exteriores, nos avisará de que estamos cerca de otro vehículo al que no somos capaces de ver por el ángulo muerto.

Además de los citados elementos de seguridad, el Toyota CH-R incluye el control automático de luces de carretera, la asistencia al arranque en pendiente y el asistente al aparcamiento. Todos ellos funcionan muy bien.

El control automático de luces permite que cuando ponemos las luces de carretera, las largas de toda la vida, el coche controle el cambio carretera/cruce/carretera si nos cruzamos o nos adelanta cualquier vehículo.

El asistente de arranque en pendiente básicamente mantiene parado el coche cuando nos detenemos y quitamos el pie del freno. Todo el que conduce un coche automático sabe que cuando detenemos en vehículo en posición D, si levantamos el pedal del freno, este inicia suavemente la marcha. Hay que seleccionarlo cada vez que se arranca el coche y luego se hace muy cómodo poder retirar el pie del freno cuando nos detenemos. Por supuesto también vale para que el coche no caiga cuando arrancamos en cuesta pero esto ocurre solo en cuestas muy inclinadas ya que generalmente un coche automático, estando en posición D y sin este sistema, en cuando soltamos el pedal del freno para ir al acelerador casi no deja caer el vehículo.

El asistente de aparcamiento en línea es el complemento perfecto para aquellos que se ponen muy nerviosos al parar el trafico cuando tienen que hacer la maniobra y no aciertan ni a la de tres. En este caso, es el vehículo el que encuentra el sitio, muchas veces estrecho incluso para un conductor avezado, y gira el volante para aparcar. Lo único que tienes que hacer es seguir sus indicaciones del sentido de marcha y acelerar suavemente y frenar cuando estés cerca de los vehículos aparcados.

CONSUMO:

Los consumos medios medidos cada minuto

Y llegamos a uno de los dos apartados fundamentales para mi. El mantra de que los coches de gasoil son malísimos, incluso los más modernos, es un San Benito que nunca podrán quitarse de encima, aunque los fabricantes hagan grandes esfuerzos en conseguirlo. Entonces ya solo falta el político analfabeto con poder municipal, que se deje llevar por los comentarios de sus conciudadanos/votantes en Twitter o Facebook, para prohibirlos incluso en aquellos lugares en los que no hay contaminación. Sabido que esto llegará tarde o temprano, incluso de forma acelerada, la idea de que el hibrido compite en consumos con el gasoil es algo que, con los mensajes entre otros de Toyota, va calando entre los consumidores.

Por eso comenté con el concesionario el posicionamiento que llevo ejerciendo desde hace mucho tiempo: si no me dejan probarlo un par de días en mi ruta habitual, descarto el coche, por mucho que me guste. Un coche es un bien que vale mucho dinero pero que, en su uso habitual, puede ser más ruina si cabe, sobre todo para aquellos que hacemos muchos kilómetros al año.

Me dieron el coche con el deposito lleno, aun así, lo llevé a una gasolinera para llenarlo hasta el borde, tras menear un poco la carrocería. Siempre quedan bolsas de aire que impiden llenarlo a tope. Cupieron dos litros mas. Puse a cero los datos del TRYP-A y TRYP-B y me dispuse a realizar la prueba.

El coche estaba recién matriculado y con 56 km en el odómetro. Recorrí 407 km con un 50% por autopista entre 100 km/h y 120 km/h, 40% por carreteras secundarias en las que no sobrepasé los 80 km/h y 10% en ciudad. Ya sé que no es el terreno ideal pero es mi recorrido y no lo voy a cambiar por ser un hibrido. Me refiero a que podría optar siempre por carreteras secundarias, o por no poner nunca el control de crucero o modificar mis hábitos de conducción mas allá de ser muy suave y anticipativo en mi conducción. Hay grandes teorías y buenas prácticas de como consumir menos con un hibrido. Creo que en la mayoría de ellas el propio usuario se engaña pues lo único que hace es bajar la velocidad media a la que conduce. Eufemismos como "te invita a realizar una conducción relajada", "subir sin acelerar y bajar acelerando", etc no son mas que trucos que encierran una evidente disminución de la velocidad media.

Como he comentado en otras ocasiones, siempre he conducido muy relajado, intentando anticiparme a las situaciones del trafico. Levantar el pie del acelerador cuando se que voy a llegar a una rotonda o semáforo, llevar una prudencial distancia al vehículo que me precede para que, cuando reduzca su velocidad por cualquier motivo, poder también hacerlo con el simple gesto de levantar el pie del acelerador, etc.

Antes de entregar el coche llené el depósito con el mismo procedimiento antes descrito. Apunté los kilómetros recorridos, 407 km, y la media de consumo que marcaba en el TRYP-A, 4,8 litros/100km.  Entregué el coche en el concesionario entendiendo que el consumo era muy bueno, mas si cabe, para un coche muy poco rodado.

Llenado del deposito a tope

 Sin embargo, al hacer las cuentas reales con los litros que llené realmente (23,2 litros) la media se disparó a los 5,7 litros cada 100 km. Ya había leído la queja sobre cuanto de imprecisos eran las medidas de consumo de los Toyota híbridos. En el caso de mi Renault nunca hay mas de 0.2 litros de diferencia pero en Toyota había casi un litro. Esto me dejó un poco chafado ya que podría aceptar un consumo idéntico, a pesar de que me costara mas dinero el litro, pero medio litro y un precio superior de la gasolina con respecto al gasoil hacen una diferencia de mas de 500 € al finalizar el año.
 
MANTENIMIENTO:

El segundo apartado fundamental para mi, y uno de los factores económicos que menos se mira a la hora de elegir un coche, es el coste del mantenimiento. En su publicidad Toyota, por ser suave, argumenta con medias verdades, . Dicen que "según un estudio de Tec-RMI, revista alemana sobre gestión de flotas, algunos híbridos de Toyota ahorran hasta 1.000 euros en mantenimiento en apenas tres años de vida útil. Retomando el ejemplo del Auris Hybrid, este representaría unos 300 € de ahorro frente a un equivalente diésel y 160 € respecto a otro de gasolina".
 
Según Toyota, "ahorra mucho mas que en combustible; también en mantenimiento"
La verdad es que Toyota tiene un configurador para saber cuanto vas a pagar en cada uno de los mantenimientos, hasta los 180.000 km. Las cosas claras, eso les honra. Ya se que es anecdótico pero resulta gracioso que solo pueda configurarse hasta esa cifra de kilómetros, como si traspasar esa línea fuera peligroso o antinatural.
 
El caso es que en el CH-R el mantenimiento se hace cada 15.000 km o 1 año, lo que antes ocurra. En mi caso, haría algo mas de tres mantenimientos cada año. Pues bien, el primer año, siempre según su configurador, pagaría 594 €, el segundo 969 €, el tercero 713 € y el cuarto 1.281 €. En total pagaría 3.281 €, incluyendo el mantenimiento de los 180.000 km y sin contar con pastillas de freno, amortiguadores y otras piezas de desgaste.
 
Si lo comparo con el gasto en mantenimiento de la Scenic, que se realiza cada 30.000 km, vemos que el coste es 2.000 € menor en el Renault: 1.231 € en Renault frente a los 3.281 € en Toyota. Si lo extrapolamos a los 480.000 km que ahora tiene la Scenic y añadimos las correas de distribución, luego hablaremos de si el Toyota tiene o no tiene correa, serían  8.646 € del Toyota frente a los 5.105 € del Renault; es decir, casi 3.540 € de diferencia a favor del Renault.
 
En la publicidad de Toyota se hace referencia a que no lleva correa de servicio, y es verdad. Para un usuario poco ducho en el tema, asimilará correa de servicio con correa de distribución y pensará que no lleva porque no aparece en el mantenimiento. Sin embargo lleva cadena que no tiene tanto mantenimiento pero que hay que revisar y posiblemente cambiar con 300.000 km. También dudo mucho que no haya que cambiar la batería del sistema hibrido en algún momento antes de los 480.000 km.
 
Es verdad que la batería está garantizada si se pasan las revisiones puntualmente y se solicita el Chequeo Integral del Sistema Hibrido, no se si ya está incluido en el mantenimiento o tiene un sobrecoste, pero no es menos verdad que están fuera de esta cobertura los Taxis y vehículos de Renting/Leasing con lo que seguramente, en las condiciones particulares de la contratación de este chequeo, habrá clausulas del número de kilómetros o cantidad de revisiones en las que entra este chequeo y por tanto se extiende la garantía de la batería. En un apartado aparece el limite de 10 años y el comercial del concesionario me comentó que se limitaba a 150.000 km.

CONCLUSIONES:

Me gusta el diseño del CH-R, me gusta el cambio automático, me gusta su espacio para dos adultos y dos niños, me gusta sus ayudas a la conducción y sus elementos de seguridad pero no me gusta, y para mi pesa mucho más, su alta sonoridad, su no tan reducido consumo y su elevado coste de mantenimiento. Para el día a día no me compraría un CH-R, sin embargo para el día a día de mi mujer, que conduce despreocupadamente sin anticiparse al tráfico, que hace muchos trayectos por ciudad y que quiere un coche pequeño y fácilmente aparcable si elegiría un Toyota, pero en este caso el Yaris.

Toyota CH-R cedido por Japan Car de Leioa

Y esta es la prueba y mi percepción. No intento convencer a nadie. Es mas, aunque leas esto, si tienes que cambiar de coche, pruébalo...pero bien, por ciudad por autopista, en puertos de montaña. Y exige una prueba mas larga porque si lo pruebas esos 10 minutos de los que te hablo, la prueba será muy satisfactoria. Todas las percepciones son subjetivas y si tenemos una vieja cafetera con un V-6 por coche, te diga lo que te diga, cuando pruebes un CH-R, te parecerá un coche silencioso y económico. Todo dependerá de tu punto de partida.  

Ya queda menos para la ITV y para la próxima entrada del blog. Mientras tanto sigo haciendo kilómetros a mi Scenic y cada vez estoy mas convencido de que tiene que durar todo lo posible porque no veo aun que coche le debe sustituir. Aunque siempre puede precipitar la decisión ese político municipal del que antes os hablé.

Ver venir!

Un saludo. 



 

domingo, 19 de junio de 2016

Revisión nº 11 con 330.000 km

Bonito número

El viernes la Scenic pasó su undécima revisión satisfactoriamente. Han pasado ya siete meses y mas de 30.000 km desde la anterior revisión. Esta vez han cambiado el filtro de aceite, el filtro de habitáculo y el aceite del motor, un Elf Evolution 900 Full Tech 5W40.

En total casi 192 €. Y es que el aceite lo cobran a precio de oro liquido; 52 € los cinco litros mientras que si vas a un supermercado cuesta menos de la mitad. Pero quiero pensar que, para compensar, gastan tiempo en revisar otros puntos del vehículo y velan por mi seguridad. Aunque, pensándolo bien, hace ya un par de revisiones que tengo el guardapolvos de un amortiguador roto y aun no me han advertido de ello.

Autoberri de Mondragón

Los que me leéis ya sabréis que ya ando echando un vistazo a mi futuro coche y aunque falta mucho para ello, espero que otros 150.000 km, me gusta ir viendo foros de otros modelos. De momento la tecnología híbrida de Toyota me llama mucho la atención y aunque dentro de tres años los eléctricos hayan avanzado una barbaridad no creo que las cotas de fiabilidad y durabilidad de las baterías hayan alcanzado mis necesidades. De hecho, la tecnología híbrida de Toyota parece muy robusta si exceptuamos la batería que los usuarios dan por amortizada con 200.000 km. Reemplazar este elemento cuesta 1.600 €, mucho mas que cualquier avería de turbo, EGR, etc; de las que todo el mundo despotrica cuando se producen. Supongo que estas baterías pequeñas irán bajando de precio conforme la tecnología eléctrica vaya despuntando y que acabaran costando como un cambio de correa de distribución en un vehículo convencional.

Y luego está el mantra de los bajos costes de mantenimiento de Toyota. Según su calculadora, hasta la revisión de los 90.000 km incluida, un propietario del Prius se gasta 1.307 €. En la Scenic, incluyendo la revisión de los 90.000 km, he gastado 580 €. Es cierto que no gastan embrague, correa de distribución y que las pastillas y discos se gastan cada muchísimos kilómetros pero también es cierto que por mis trayectos y mi forma de conducir tampoco gasto mucho en pastillas ni discos y que nunca he cambiado un embrague ni roto una EGR en los coches que he tenido.

Si es verdad que con el Passat tuve que cambiar 5 correas en 430.000 km pero, como la tecnología ha mejorado, en la Scenic solo necesito 3 correas para llegar a los 450.000 km. Estos tres cambios hacen un total de 1500€ que es lo que me costaría una batería nueva en Toyota para afrontar la vida útil que espero de mis coches.

La verdad es que nunca sabes por donde puede venir el fallo que deje K.O. tu coche. Hace cuatro meses casi me quedo sin él por un fallo general en el sistema. No fue por culpa de Renault sino de unos pequeños roedores que cogieron gusto a mordisquear algunos plásticos y materiales del motor.

Aislamiento del vano motor mordisqueado

Hace ya un tiempo habría sufrido un ataque parecido en el otro coche. Esta vez fue una rata bien grande que mordió a su antojo todas las espumas aislantes que hay en el vano del motor y que se envenenó con el liquido del lava-parabrisas al comerse el tubo. Menos mal que tenia un liquido especifico y no, como otras muchas ocasiones, agua de grifo; porque si no hubiera seguido con su destrucción... después de saciar la sed.

Detalle de los cables mordisqueados

Esta vez empezó por un paquete de espuma que hay en la esquina superior derecha del vano motor, por encima de la batería, y siguió con el recubrimiento de unos cables eléctricos que nunca llegó a seccionar, aunque si pelar. La avería podría haber sido gorda porque en estos coches es difícil encontrar un fallo de cableado y puede estar en sitios insospechados a los que solo puede acceder un diminuto roedor.

Ni que decir tiene que no le sentó mal ni el foam ni el plástico que comió, sino las dos bolsitas de veneno que saboreó pocas horas antes de su fallecimiento. Descansa en paz... yo también.

En poco tiempo regresaré con un cambio de ruedas y quien sabe si con un cambio de amortiguadores, ya veremos. Mientras tanto, ser prudentes en la carretera y un saludo a todos.

lunes, 6 de abril de 2015

Prueba del Toyota Auris HSD

Toyota Auris HSD 2011
Hace tiempo que vengo considerando que mi próximo coche sea un híbrido porque, según la publicidad, consumen poco, son silenciosos y menos contaminantes que los “petroleros”; además, el mas avanzado de los híbridos es un Toyota, símbolo de calidad y fiabilidad.

Todos sabemos que la publicidad, como norma general, es engañosa o por lo menos no dice toda la verdad así que he buscado en otras fuentes de información, principalmente foros, el grado de satisfacción de sus propietarios.

Me he encontrado una satisfacción general de uso pero muchos usuarios que no consiguen, ni de lejos, los consumos que Toyota promete; de hecho, muchos coinciden en que el consumo depende de muchos factores ajenos al estilo de conducción. Por ejemplo, al Auris le sientan mal los puertos de montaña y los recorridos a velocidad elevada.

Es por todo ello que decidí probar uno de estos coches durante un par de días en mi trayecto habitual al trabajo. Ya he comentado en otras ocasiones que es un trayecto fijo, en el que las condiciones del tráfico son siempre las mismas y no hay apenas variaciones en mi estilo de conducción. Sin mirar al reloj para intentar recuperar el tiempo perdido siempre necesito entre 70 y 75 minutos para ir al trabajo y unos cinco minutos más para regresar a casa. Y es que en la Scenic ir pendiente del reloj es dificil; no hay que olvidar que no puedes saber qué hora es si no enciendes la pantalla del navegador. Alguna ventaja tenía que tener.

El primer intento lo hice con el concesionario de Toyota y Lexus en Leioa, Japan Car, porque supuse se desvivirían por venderme las bondades de este coche. Fui atendido por un joven y atento comercial que me presentó brevemente el vehículo y también me reconoció que “él de motores no sabía mucho”. A la pregunta de si podría probar el coche de una forma más exhaustiva durante un par de días, incluso estando dispuesto a pagar un alquiler, me respondió que no disponían de ninguno durante tanto tiempo. También le pregunté, esta vez al que parecía su jefe, si sabían de alguna empresa de alquiler que hubieran comprado híbridos de su marca pero me respondió, la verdad es que con profunda desgana, que no tenía constancia.

El segundo intento fue contactando con varias empresas de alquiler que si bien tenían alguna unidad híbrida disponible estas se encontraban en Madrid o Barcelona. En todo caso no podían asegurarme que en un plazo razonable se desplazaran a Bilbao.

Una manera sensata de compartir coche
Casi había tirado la toalla cuando encontré una iniciativa de alquiler de vehículos en Uribe Kosta llamada Ukanauto. Si eres mayor de edad, con más de seis puntos en el carnet de conducir, que no tengas deudas con el fisco y titular de una cuenta bancaria puedes ser socio. Tienen varios Toyota para alquilar; unos Auris híbridos de la generación anterior y unos Yaris de gasolina. Como reza en su página web “Ukanauto. Una manera mas sensata y responsable de compartir coche. Utilizando y pagando solo lo indispensable”. Esta empresa presta su servicios a menos de diez kilómetros de Japan Car; ver para creer.

El sistema es muy sencillo; pagas una cuota anual de 30€ por ser socio y, una vez te han facilitado tus claves de acceso, puedes reservar en su página web el vehículo que quieras. Estos coches están aparcados en diferentes calles de Armintza, Sopelana, Berango, Gorliz y Urduliz donde tienes que recogerlos y dejarlos tras su uso. El tiempo mínimo de alquiler es una hora y el máximo tres días.

Una vez reservada una franja de horas de utilización y seleccionado un coche en concreto, procederemos a buscarlo a su aparcamiento. A la hora de recogida, pasando nuestra tarjeta de socio por un lector inductivo colocado en el salpicadero, podemos abrir el vehículo. Una vez dentro, existe un terminal en la guantera en el que debemos introducir nuestro pin secreto para poder activar el vehículo durante el periodo de horas o días reservado. En dicho terminal cuelga un mando a distancia que utilizaremos para abrir y cerrar el vehículo normalmente, hasta la fecha de devolución. El terminal también tiene una tarjeta de crédito alojada en una ranura que utilizaremos para rellenar el depósito de combustible.

Terminal de control
Todos estos movimientos son monitorizados en las oficinas del servicio de tal forma que saben en todo momento si no has dejado la tarjeta de crédito en su sitio después de repostar, si has dejado el coche fuera del horario alquilado o cuántos kilómetros llevas recorridos. También existe una tecla de asistencia en el terminal que te pone en comunicación directa con las oficinas del servicio por si tuvieras cualquier problema o incidencia.

Cada hora de alquiler cuesta 3€ más otros 0,22€ por kilometro recorrido. Si se alquila por 24 horas no se pagan más que 36€ por día completo. Esto incluye impuestos, gasolina y seguro a todo riesgo. Toda la prueba me ha costado 233,84€, recorriendo 422km, así que podemos concluir con que no es un sistema particularmente barato.

Coste del alquiler
El Toyota elegido es un Auris Hibrido matriculado en septiembre de 2011, con 7800 kilómetros recorridos y que calza unos neumáticos 215/45-R17 que sin duda no contribuyen al ahorro de combustible pero que son muy parecidos, para establecer una comparación, a los 215/55-R17 que lleva la Scenic.

Toyota Auris HSD de la prueba
En el Scenic la respuesta a la presión sobre el acelerador se presenta lenta, con cierta elasticidad,  gomosa. Se debe, en gran parte, a su elevado peso y a su pequeño motor de 105CV. Este Toyota, a pesar de tener sobre el papel 136CV, también muestra una sensación extraña al acelerar.

Como hace una gestión del motor térmico y eléctrico por su cuenta y riesgo, el sonido del motor no es proporcional a la presión ejercida sobre el acelerador. Y despista un montón que en zonas con pendientes el motor térmico ruja, casi al límite del corte de inyección; mientras que llaneando, a la misma velocidad, el sonido sea casi imperceptible.

Gestión de los motores térmico y eléctrico
En absoluto es un coche silencioso. Hay gente que opina que, como es tan silencioso, cuando suena el motor nos parece más ruidoso de lo que en realidad es. Sin embargo creo que a velocidades bajas y en llano, hasta unos 80 km/h, no va del todo mal, incluso a velocidades más bajas, solo funciona el eléctrico y entonces solo se oye el ruido de rodadura. Pero pasando de 80 km/h o encarando moderadas pendientes el ruido es muy acusado y bronco. Este es el primer argumento de venta que se me ha caído de la lista.

Sin embargo, el cambio automático es muy cómodo y simple: D para adelante, R para atrás y un posición B muy útil si queremos un extra de retención bajando puertos de montaña.

Cambio automático y modos de conducción
He intentado una conducción muy parecida a la que hago habitualmente; es decir, conducir como si no llevara frenos. Eso implica hacer un ejercicio de anticipación a todos los obstáculos e incidencias que puedas encontrarte por el camino como semáforos, rotondas, vehículos lentos, etc., de tal forma que el uso del freno sea mínimo. También he usado el control de crucero, herramienta muy cómoda e imprescindible en un vehículo moderno pero que penaliza el consumo en ciertas condiciones. No es un elemento del que vaya a prescindir así que lo he utilizado como habitualmente; es decir, mis primeros 12 kilómetros lo fijo a 92 km/h, luego otros 6 kilómetros a 82 km/h y por ultimo 14 kilómetros a 110 km/h. El resto del recorrido, por carreteras nacionales a velocidad variable no pasando de 90 km/h.

Funcionando en modo eléctrico
El hecho de que el control de velocidad del Scenic sea digital me tiene muy mal acostumbrado. En el Toyota tienes que decidir en qué punto, por donde pasa la aguja del velocímetro, quieres mantener tu velocidad. Encima está la manía que tienen los fabricantes de hacer velocímetros con un fondo de escala de 240 km/h. Esto hace que cada grado en el desplazamiento de la aguja supongan 5 ó 6 kilómetros de diferencia. Este coche no pasa de los 180 km/h así que si ese fuera el fondo de escala ganaría en precisión.

Otro detalle que me dejó chafado es que en el arranque de la mañana, después de dejar descansando el coche toda la noche, siempre funciona el motor de gasolina en los primeros minutos; aunque la batería este totalmente cargada. Creía que iba a poder salir del garaje sigilosamente en modo eléctrico sin que se enterara mi familia que duerme un piso más arriba. Segundo argumento de venta que se cae de la lista.

En el primer trayecto, una vez reseteado el ordenador de a bordo y llenado el depósito a tope, que ha consistido en bajar una cuesta pronunciada por autopista, tomar la siguiente salida y volver de nuevo a subir lo que antes había bajado más algún que otro kilómetro por ciudad, en total 14.8 kilómetros, el consumo medio estaba en 3.6 litros; no parece un mal comienzo.

Un buen comienzo...
De hecho una de las cosas que más sorprenden, al contrario de lo que ocurre con el Scenic y diría que con cualquier otro coche, es que cuando callejeamos por la ciudad el consumo baja. Es el terreno donde mejor se desenvuelve este coche; la batería se ha ido cargando en todas nuestras ineficiencias, al frenar, al bajar pendientes, en retención, etc. y toda esa energía, que se hubiera desaprovechado, se entrega a bajas velocidades en modo casi exclusivamente eléctrico. El silencio cuando detienes el coche y la suavidad con la que inicia la marcha, tanto en modo eléctrico como en térmico, es excepcional.

No voy a hablar del confort interior ni de su amplitud ya que es un modelo superado y que en 2015, su generación posterior, ya ha tenido un primer restilyng. Si me ha parecido algo pobre la iluminación y el hecho de que el Xenon solo esté disponible para el acabado más alto de la gama. También quiero criticar que todos los textos y serigrafías del vehículo están en ingles. No soy nada chovinista pero creo que si los demás lo hacen en español o por lo menos utilizan signos e iconos más o menos entendibles no sé porqué Toyota, también lo hacen Honda y Chrysler, no puede hacerlo.

Demasiado ingles escrito
Después de los casi 400km de prueba que le he hecho puedo decir que el hecho de entrar en ciudad en modo eléctrico y recorrer más de dos kilómetros exclusivamente con la energía eléctrica que ha almacenado en la bajada del puerto de montaña es una gozada; el ser consciente de que toda esa energía que habitualmente se desaprovecha tiene su utilidad. Sin embargo, tras todos esos kilómetros conduciendo igual que lo hago con la Scenic y tratándose de un coche menos pesado y con una aerodinámica mejor, suponía que los consumos serian mucho menores.

Y es que 4.4 litros no me parecen un mal consumo medio para toda la prueba pero pensaba en una cifra menor, más cercana a los 4 litros. Al fin y al cabo, en su día tuve la oportunidad de conducir un Megane con un motor 1.5dCi y solo me gastó 5 litros de media.

Consumo total de la prueba según el ordenador de abordo
Está claro que en este tipo de coches el perfil del terreno recorrido y las velocidades máximas a las que se circula es determinante. En el caso del diesel penaliza mucho la ciudad pero en cambio los recorridos interurbanos y de autopista pesan mucho menos.

La asistencia del motor eléctrico sobre el motor de gasolina es testimonial o inexistente por encima de velocidades de 90km/h y entonces se penaliza mucho el consumo. Lo mismo ocurre en puertos de montaña donde es el motor térmico el que trabaja. Es cierto que a velocidades medias y bajas o en llano los consumos del motor térmico se reducen mucho si asiste el motor eléctrico por eso es muy importante los recorridos de cada uno.

Motor térmico
Tampoco le podemos pedir más a un motor de gasolina que normalmente, por el menor poder energético con respecto al gasoil, consumen siempre más. Y en términos absolutos, consumir 4.5 litros de media para un gasolina es algo excepcional incluso si lo utilizamos de forma un poco “descuidada” no creo que la media pase de los 6.5 litros lo cual está muy bien para un gasolina.

Estamos hablando de 4.5 litros de media frente a los 5.2 litros que le saco habitualmente a mi Scenic que pesa 65 kg más y tiene un CX mucho peor. Por no hablar de lo lejos que está el Toyota de los consumos oficiales (3.5/3.6/3.6) con respecto al Scenic (5.9/4.6/5.1).

Corazón del motor eléctrico
La puntilla viene cuando compruebo lo que realmente ha consumido. De nuevo lleno el depósito hasta arriba y le caben 19.21 litros que con los 395 kilómetros recorridos hacen una media de 4.86 litros. Recordemos que todas mis medias con el Scenic son siempre reales con lo que la diferencia es todavía menor. Con una conducción todavía más cuidada, sin usar el control de crucero y aprovechando de otra manera la energía almacenada, hay muchas disertaciones en los foros de cómo llevar este vehículo en el nirvana de la eficiencia, será posible bajar aun más el consumo pero se trata de ser eficiente sin hacer que el viaje sea estresante y como he comentado anteriormente no estoy dispuesto a renunciar al comodísimo control de velocidad.

Consumo real de la prueba
Por todo ello concluyo con que lo que más me han gustado es el cambio automático, la calidad percibida, los ajustes y la manera de cómo gestiona los dos motores. No me ha gustado lo ruidoso que es el motor térmico en ciertas ocasiones, para mi trayecto habitual en demasiadas ocasiones, y el resultado final de ahorro en combustible con respecto al precio que hay que pagar por tener esta tecnología.

Seguiremos buscando por otro lado; por ejemplo en los nuevos motores Peugeot 1.6 BlueHDI, Volvo D2, etc.


sábado, 14 de marzo de 2015

Mantenimiento de los 270.000 km

Kilometraje capicúa


Ya han pasado algo mas de siete meses desde la ultima revisión, la mas completa, y ademas de los cambios programados vieron que también tocaba cambiar las pastillas de freno. Por eso esta vez iba mas relajado, porque no esperaba ningún gasto extra y porque solo tocaba una revisión menor consistente en el cambio del aceite y filtro junto con una revisión visual del estado de los elementos mas importantes.

En el ultimo periodo entre revisiones también he notado un gasto extra de aceite, sobre medio litro, pero si no va a más puede considerarse normal. Al menos eso es lo que me dicen en el taller aunque, el hecho de que durante los primeros 200.000 km no se haya producido, indica un evidente desgaste del motor. Todo dependerá de si se mantiene en estos niveles en el futuro; no me importaría llegar a los 400.000km gastando un litro de aceite entre revisiones.

El resto de las comprobaciones del vehículo han dado un resultado positivo a excepción de un desgaste acusado en el extremo de la banda de rodadura de los neumáticos traseros; seguiré vigilante.

Al ir a pagar me preguntaron si había traído el cupón de descuento de la campaña de Semana Santa. Al principio de los tiempos, cuando compré el coche y la crisis atizaba de lo lindo, Renault enviaba publicidad sobre estos cupones pero últimamente ya no recibo; será que en Renault también se han creído lo de que la crisis es cosa del pasado y que ya remontamos el vuelo.


Cupón de descuento de 25€
El caso es que para algo tenían que servir estos teléfono/ladrillos  llamados smartphones. En un momento, entré en la web de Renault, rellené los datos del cupón de descuento y reenvié la respuesta al correo electrónico del taller. En total necesité cinco minutos para ahorrar 25€ en una factura que al final resultó ser de 107,77€.

Como curiosidad, a falta de mas novedades, tuve unas semanas en las que algunas gasolineras se volvieron locas y bajaron el gasoil a precios no vistos desde hace mucho tiempo como puede apreciarse en la imagen. Por otro lado batí mi propio record en el pulso contra la reserva y pude llenar 60 litros de gasoil de una atacada. La foto está retocada para que no aparezca mi "careto" reflejado, para nada mas.


Simply en Durango. La gasolinera más barata de Euskadi. Si repostas de 22:00 a 07:00.


En otro orden de cosas, aunque espero que aun queden tres años para el cambio, me empiezo a interesar por el que podría ser el sustituto del Scenic. Después de la compra del flamante coche no tienes ojos para ningún otro; pasados los años de enamoramiento empiezas a pensar que "lo nuestro" se acabará tarde o temprano. Yo prefiero que sea lo mas tarde posible pero los años no pasan en balde.

En el punto de mira tengo a los Toyota, Auris Sport Touring o Prius, en las versiones híbridas. Si sus consumos son algo parecidos a los que homologan son los candidatos perfectos. El problema es que no me fío de los consumos homologados y me gustaría hacer una prueba como la que hice al Renault Zoe, de dos días, por mis recorridos habituales al trabajo.

Prius

Auris Sport Touring
Ya he preguntado en algún concesionario de Toyota y no hay ninguna posibilidad; también he preguntado en varias empresas de alquiler pero nadie tiene un híbrido de Toyota por mi zona. En fin, seguiré atento a ver si lo consigo y desde luego, cuando esté mas cerca del cambio, lo intentare con Atención al Cliente de Toyota. No se trata de hacer una prueba "por la cara" ya que no me importaría pagar un alquiler.

Un saludo a todos los "escuchas" y hasta dentro de unos meses, cuando cambie los neumáticos.