Historial de mi próximo vehículo: averias, costes de mantenimiento, trato en el taller, impresiones de conducción, etc
martes, 17 de mayo de 2011
Mantenimiento de los 90.000km
martes, 15 de marzo de 2011
Con 80.000km los problemas crecen

La verdad es que mas que cabreado estoy preocupado. El mayor problema de los sistemas de diagnostico en los coches es cuando no detectan ningún error. A partir de ahí, los mecánicos y electricistas se enfrentan a las meigas dedicándose a cambiar piezas y a ver si, con un poco de suerte, dan con el error.
Este sistema me retrotrae a mis años mozos en los que, para sacar unas pelas en verano, trabajaba de pinche con un reparador de maquinas recreativas. El tipo en cuestión era de profesión topógrafo, pero los caminos de la vida le habían llevado a dicho empleo. Así que, cada vez que una máquina tragaperras se estropeaba, la llevábamos a su taller y con la colaboración de otra máquina que sí funcionaba, empezábamos a intercambiar chips de una maquina a otra hasta que, con un poco de suerte, la buena dejaba de funcionar y la mala se ponía en funcionamiento. Eureka! ya hemos encontrado el error y todo ello sin analizar su sintomatología previa.
Pues esta gente de Renault hace algo parecido. Piden módulos de control (son como cajas negras para ellos) y los van cambiando hasta que se produce el milagro. El problema reside en que, cuando no esté en garantía, no sé cuantos módulos van a querer cobrarme.
Por otro lado, la espera de dos semanas está motivada porque han pedido piezas a Francia y parece que allí no las tienen, por lo que las han pedido a su vez a otro país. Luego me reía de mi amigo y su Hyundai Coupe, que cada vez que había que cambiar una pieza tardaba quince días en venir de un país asiático.
Pero no hay mal que por bien no venga: me han dejado un Megane DCI 1.5 110CV con 1.000 km que he transformado en 3.000 km en estas dos semanas y sin coste alguno. Por eso digo que no estoy cabreado; al fin y al cabo prefiero desgastar un coche ajeno durante el tiempo que ellos reparan el mío.
Al final, parece ser que aquello que conté hace tiempo sobre el tubo de escape curvo era más importante de lo que creía. Siempre pensé que era un problema de higiene, cada vez que ponía o quitaba el enganche debía lavarme las manos concienzudamente y sacar toda la carbonilla que se pegaba por efecto del humo, pero el tema tiene más implicaciones.

Ahora el mecánico ha visto que los humos provenientes del escape, además de manchar la bola y el cajetín de conexión del remolque, también van fundiendo los cables; pudiendo cortocircuitar alguna señal de la caja de conexiones de los sensores de parking y dejándola inutilizada. Han remitido el problema a Renault pero posiblemente la solución pase por cambiar el cableado de la bola y el último tramo del escape.

Este tema del escape le tiene “mosqueado” al mecánico porque, revisando todas las Scenic que hay en el concesionario, ninguna lleva este codo final. Posiblemente Renault ha solventado el error.
Por cierto, unas pinceladas del Megane que tuve la oportunidad de conducir:
Las primeras sensaciones se refieren a la ergonomía; asiento estrecho para un tío corpulento de 1.80 m como yo y muy bajito con lo que la entrada se hace complicada y, si no estás atento, acabas pegando con la cabeza en el marco superior de la puerta.
En el interior las mayores pegas se encuentran en la radio (hay que sortear la palanca de cambios porque los mandos están muy abajo y la Arkamys no suena tan bien como en la Scenic), medidor de temperatura de motor y de combustible poco precisos (el de temperatura tiene 4 posiciones y el de combustible 7) y el cuentarrevoluciones de reloj desentona en un tablero que predomina lo digital.

Como cosas buenas, su consumo (una media de 5 litros/100km), su elasticidad y su empuje que nada tienen que ver con los de mi Scenic que lleva idéntico motor.
En fin, empiezo una nueva semana con mi Scenic ya reparado e impaciente por comparar los consumos a largo plazo con la nueva
Un saludo a todos.
lunes, 27 de septiembre de 2010
La bola para el remolque
Lo primero que hacen es desmontar todo el parachoques para quitar la pieza metálica que hace de tope y que absorbe los pequeños golpes que podemos tener. Se sustituye por una sola pieza que lleva la sujeción de la bola y el soporte del conector, en este caso de 7 contactos.
Al desmontar el parachoques han detectado que uno de los soportes laterales del estaba roto. Dichos soportes sujetan el parachoques en los laterales y van unidos a la chapa por medio de remaches de aluminio. Podían haberlo pegado con masilla pero me han recomendado sustituirlos (se venden por pares) así que 76€ extras con los que no contaba.
Luego el cableado es muy sencillo aunque hay que abrir un montón de tapas hasta llegar al piloto trasero derecho que es donde se realiza la conexión. En total unas cuatro horas de instalación que te llevan 617€ a sumar a los 76€ de las piezas anteriores.
Tengo la sensación de o bien se han colado en el precio o bien han intentado cobrarme de mas. No les salían las cuentas pero como me he plantado firme en los 617€ no les ha quedado mas remedio que ponerme en la factura descuentos ficticios para que diese dicho resultado.
Al día siguiente de comprar el porta-bicis puse la bola por primera vez y me puse las manos de carbonilla como si hubiera estado cambiando la junta de la culata del motor. No entendía nada pero al sacar una foto de los bajos de mi Scenic caí en la cuenta de que la geometría del tubo de escape esta tan "mal parida" que todo el humo; y lo que es peor, el calor va a parar a la bola y al conector del enganche.
Otra vez uno de esos fallos de diseño comprensibles solo si pensamos que en algún momento se les acabó el presupuesto de I+D y tuvieron que terminar los flecos del proyecto deprisa y corriendo. Si no, no se explica.Un saludo a todos.