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sábado, 5 de octubre de 2019

¡¡¡ Hemos llegado a 500.000 km !!!

En agosto llegué a pensar que el coche estaba en las últimas. Había aumentado bastante el consumo y había perdido fuerza. Si a eso le añadimos que algunas cosas se han ido estropeando o no funcionan todo lo bien que debieran y que a corto plazo las previsiones de gasto no van a parar, el panorama se volvió muy oscuro. No voy a negar que, el hecho de haber probado el CH-R y aspirado ese inconfundible olor a plástico nuevo, había inyectado en mi la percepción irracional de necesitar un irremediable cambio de coche.
 
No seré yo quien defienda esos aditivos milagrosos que, mezclados con el combustible o con el aceite, mejoran y sacan de la UVI a motores ya desahuciados. Solo cuento mi experiencia y a día de hoy el coche vuelve a gastar lo mismo que antes del verano, entre 5 y 5,2 litros a los 100 km, y ha ganado en respuesta. Mi percepción sobre el coche ha cambiado mucho, hasta tal punto de que lo siento invencible y con cuerda para rato.
 
De hecho, por la confianza que me merece, acabo de cambiar los neumáticos delanteros por otros Michelin Crossclimate. Los he cambiado con 66.000 km, aunque hubieran aguantado hasta los 70.000 km sin problemas ya que aun no había llegado a los testigos de profundidad.
 
Detalle de los testigos de profundidad
Como siempre, llamada a La Cadena Sport y tras unas consultas rápidas me da un precio de 306 €, incluido el equilibrado y la tasa de reciclado. La verdad es que su durabilidad y agarre en mojado es excelente. Aun no los he podido probar en situaciones de nieve, pero por mi, mejor no tener que comprobarlo. Solo por la durabilidad no compensa el sobreprecio pero si por la seguridad en condiciones climatológicas extremas.
 
Como curiosidad, comprobé como queda por dentro un neumático reparado con la famosa mecha, aquel que pinché nada mas colocarlos. Por fuera no se nota en absoluto pero por dentro queda algo parecido a la defecación de un mastín.


Como queda la mecha por dentro del neumático tras un pinchazo



Los nuevos neumáticos Michelin Crossclimate tienen una profundidad de dibujo de 8 mm por lo que espero no cambiarlos hasta finales de 2020 y que los traseros aguanten hasta el próximo verano. Con este cambio tengo asegurados los neumáticos hasta las dos próximas revisiones de mantenimiento, la de 510.000 km y la de 540.000 km, así que ya no preveo mas gastos a menos que ocurran averías inesperadas. 
 
Aspecto de los neumáticos nuevos
Otra cosa de la que me enteré en el taller de forma casual es que cuando se rompe una válvula con sensor de presión no hace falta cambiar el conjunto entero. Recordemos que entre la pieza, la colocación y la configuración del sensor me han cobrado casi 66 € en no menos de tres ocasiones. Sin embargo, el propietario y mecánico del taller, me comentó que hace poco le pasó lo mismo con un cliente, se le partió la válvula al cambiarle la rueda, y solo pidió la zona roscada de la válvula. Tiene un coste de 12 €, es sencillo de sustituir y no hay que reprogramar nada. Lo triste es que en el taller de Renault, del que soy gran cliente, no hayan explorado nunca esa posibilidad. Es para enfadarse mucho.
 
Pude comprobar el estado de los discos y las bieletas que cambiaron en verano
 
 
También descubrí, a raíz del reemplazo de la segunda lámpara de Xenon, que el taller oficial me había hecho una nueva chapuza. En su momento, cuando cambié la primera, comenté como su luz era mucho peor que la de serie y lo achaqué a que el mecánico decidió por su cuenta poner una equivalente de OSRAM ahorrándome con ello unos cuantos euros. La zona derecha de la carretera se iluminaba poco, incluso después de que corrigieran su posición ya que en un primer intento la habían colocado mal.
 
La segunda lámpara de Xenon de marca BOSMA luce muy bien, como la original. Y eso que no me inspiraban confianza pues BOSMA es menos conocida que OSRAM y presagiaba una peor calidad lumínica. Sin embargo, tras investigar un poco, entendí el por qué. En el taller eligieron la lámpara como si fueran manzanas, cualquiera vale con tal de que sea una manzana. Cualquiera vale con que sea una lámpara Xenon tipo D1S sin mirar la temperatura de color. Entre 6000K y 7000K está la luz blanca, la que mejor se ve en condiciones de baja luminosidad. Para crear ambientes cálidos en el hogar se encuentran las de 3000K a 5000K pero se ven mucho mas anaranjadas y para mi gusto los objetos se ven peor definidos.
 
Lámpara Xenon de 4500K
Pues ahí estaba el problema, la OSRAM es de 4500K y la BOSMA de 6000K. El resultado es que el haz de luz de la izquierda es blanco e intenso y el derecho es amarillento y apagado. Por supuesto me quejaré, también de las válvulas, y espero alguna atención comercial.
 
Y para terminar, un par de errores de funcionamiento. A la lista de cosas que van mal, pero que ya no voy a reparar, añadiré el climatizador. Desde finales de junio funciona perfectamente los primeros 30 minutos pero, en un momento dado, dejan de funcionar las toberas centrales y el aire ya no sale por ahí. Al principio pensaba que, en su funcionamiento automático, no consideraba oportuno sacar aire por la zona central. Un día forcé la salida por dichos aireadores y noté como el ruido del aire, al pasar por sus canalizaciones, aumenta pero no hay ningún resultado apreciable, apenas una leve brisa. En invierno no es grave porque normalmente el aire sale hacia los cristales pero en verano se nota mucho si la temperatura exterior se pone en 35 o 40ºC.
 
Viaje por las praderas de Sopelana.
El otro error es uno de esos extraños que solo ocurren una vez. Hace unos meses hablé del GPS Week Number Rollover de los navegadores y como lo había solucionado. La verdad es que la actualización que hice solucionó otras cosas pero no esta. Un día, cuando arranqué el navegador el coche estaba en medio del mar Cantábrico apuntando en dirección a la costa. Me extrañó porque normalmente es muy rápido sabiendo su posición porque normalmente guarda la última antes de apagarse. Seguí conduciendo y a pesar de los cambios de dirección de la carretera el siguió avanzando por el mar hasta llegar perpendicularmente a la costa. Afortunadamente volví a descargar una nueva actualización y el error desapareció.
 
Y esto es todo, la próxima parada será por mantenimiento a finales de diciembre y si todo va bien, hasta julio de 2020 no habrá mas entradas. Mientras os dejo con el primer capicúa de esta nueva etapa:
 
 
 
Un saludo a todos y a cuidarse mucho!
 
 

sábado, 14 de septiembre de 2019

De camino a los 500.000 km... un par de incidencias

El lunes por la noche llovía mucho y, mientras conducía, me costaba ver los limites de la carretera. Lo achaqué a que era el primer día que no conducía de noche en esas condiciones tan desapacibles y que aun no me había acostumbrado a intuir, tras dos meses desentrenado, el trazado de la carretera por la que habitualmente voy todos los días laborables.
 
Inconfundible tono anaranjado
Al entrar en el garaje y cerrar la puerta, vi que la lampara de Xenón izquierda estaba en las últimas. Con su tono amarillento avisan, con unos días de antelación, de que urge el cambio. Los demás vehículos te ven con dos lámparas encendidas aunque para el conductor, la estropeada, no alumbra casi nada la parte de carretera que le corresponde.
 
Después de algún mal entendido con el taller llegó la lámpara el jueves y en el intento de colocarla, sin desmontar el parachoques y faro, descubrieron una fuga de agua en el termostato de temperatura del motor. El depósito de expansión de agua se había vaciado por completo. Vete tú a saber desde cuando estaba perdiendo agua hasta vaciarse el bote. La verdad es que nunca miro los niveles porque hasta ahora he confiado siempre en que salte algún "chivato" del coche. Si te falta aceite o si te falta líquido de frenos lo hace con un alarmante mensaje. Pero es increíble que si se vacía el depósito de agua no te avise. El mecánico me comentó que el aviso lo daría cuando la temperatura del motor fuese excesiva por falta de refrigeración. Si ese aviso se produjera mientras vas a 120 km/h por autopista, no podrías impedir que el motor se quemara.

 
El termostato pierde agua
En fin, que la lámpara de Xenón se resistió y no hubo manera de ponerla. Me emplazaron para el día siguiente, que llegaría el termostato de temperatura, con la convicción de que, como para poner el termostato habría que quitar la batería, tendrían entonces mas hueco para manipular y colocar la lámpara en su sitio sin tener que quitar el parachoques.
 
Termostato de temperatura del motor
A la mañana del viernes tuve que ir al trabajo con las luces antiniebla puestas ya que me habían dejado el coche tuerto del todo. Como en la anterior ocasión, el taller me puso una lámpara no oficial. Deben pensar que el coche está en sus ultimas y que no merece la pena gastar el doble en la lámpara original de Renault. Si anterior fue una OSRAM, esta vez la marca no me suena de nada: BOSMA.

 
Lámpara Xenón D1S de BIOSMA
Me recomendaron que estos días vigilase el deposito de expansión por si hay que añadir agua ya que el sistema de purgado automático va eliminando las burbujas de aire y estos huecos se rellenan con agua del depósito. También me dijeron que habían detectado unos cables pelados que podrían cortocircuitarse y que habían puesto cinta aislante para asegurar su aislamiento. Son los cables que mordisqueó un ratón, allá por 2016, del que ya hablé en esta entrada y que han visto ahora. En fin, ¡vaya revisiones mas concienzudas hacen!.
 


Gráfica de gastos anuales

 

 
Para completar el análisis de estos 10 años, he sacado una gráfica con los costes anuales sin tener en cuenta el gasoil, el seguro y el impuesto municipal. En la gráfica vemos como el coste de uso se ha mantenido en una media por debajo de los 1400 € al año. Se puede ver también que 2011 fue un año excepcional ya que no coincidió con ningún cambio de ruedas y solamente hubo un mantenimiento. Eso hizo que en 2012 se juntaran muchas cosas como el cambio de neumáticos, de pastillas de freno, la correa de distribución y dos mantenimientos. En 2013 ocurrió los mismo, se produjeron dos mantenimientos y un cambio de ruedas, a principios y finales del año, pero al no tener que cambiar la correa de distribución y las pastillas, la cosa fue menos gravosa. Ya en 2014, y a pesar de que solo hubo un mantenimiento, el cambio de amortiguadores, de batería y la sustitución de los cuatro neumáticos, hizo que el coste subiera de la media. En 2015 se repitió lo de 2012, pero al no haber un cambio de pastillas la factura se contuvo. En 2016, a pesar de que solo hubo un mantenimiento y un cambio de ruedas, hubo varias incidencias como el cambio de bieletas, sustitución del faro antiniebla trasero y el cambio de pastillas. En 2017 ocurrió lo normal, la coincidencia de dos mantenimientos con un cambio de los cuatro neumáticos. Y llegamos al 2018, año  en el que los gastos suben mucho, en comparación con la media, como consecuencia del abultado número de kilómetros que lleva la Scenic a sus espaldas. Se hacen dos mantenimientos y se cambian los cuatro neumáticos pero lo verdaderamente costoso y e inesperado es el cambio del alternador, la reparación del cableado eléctrico para el remolque y la sustitución de la bandeja vierteaguas del capó que eleva mucho el gasto. Este año 2019 parece discurrir en parámetros normales pero a la cifra actual hay que añadir el cambio de neumáticos delanteros y un segundo mantenimiento que harán subir dicha cifra a unos 1800 € al finalizar el año.
 
En lo que resta de año solo espero hacer el mantenimiento de los 510.000 km y un cambio de ruedas delanteras. Así, encararemos el 2020 hasta que toque una nueva ITV en julio... pero eso ya empieza a ser el cuento de la lechera.

 
Un saludo a todos y cuidaros en la carretera.
 
 

martes, 30 de julio de 2019

491.500 km - ¿quizás es la última ITV?

Hay un proverbio chino que dice: Si un problema tiene solución, no te preocupes, porque tiene solución; y si no tiene solución, no te preocupes porque no tiene solución”. Y eso es lo que me aconteció al pasar por la ITV de los 10 años, me preocupé demasiado para lo que al final resultó ser.
 

Visita obligada a la ITV
 
Cuando voy a la inspección técnica obligatoria no hago ninguna revisión especial del coche, voy con lo que tengo y espero a su informe para tomar medidas. Otra cosa es que uno, cuando va, ya sabe de que pie cojea su vehículo. Este mes de julio he sobrepasado las mas optimistas previsiones sobre los kilómetros que pensaba recorrer. Además de los 850 km semanales para ir al trabajo he hecho dos viajes a Valencia y otros dos a Canfranc. En total mas de 7.000 km en un mes. Así que en esta ocasión la ITV estaba muy lejos de la última revisión que hice en el taller y por tanto de su mejor momento entre revisiones.
 
Primeros pasos de la inspección
 
Hay una prestigiosa firma alemana que hace un ranking sobre los coches mas fiables del panorama alemán. Los datos se extraen de los fallos detectados en las ITV alemanas por marca, modelo y año de fabricación. Siempre he creído que ese ranking lo único que puntúa es a los propietarios de los vehículos y no su fiabilidad. Que un vehículo tenga mala puntuación porque los neumáticos o los amortiguadores estén mal es mas culpa de la dejadez del propietario que de la fiabilidad del propio vehículo.
 
En mi caso, tenía muchos boletos para sospechar que mi Renault no estaría bien posicionado en el ranking de los coches con menos averías en la franja de los 10 años. Sabia que los neumáticos delanteros han rodado 58.000 km, que los amortiguadores han actuado durante 276.000 km, que las bieletas tienen holguras, que tengo errores en los sensores de presión y en uno de los cinturones de seguridad, que vete tu a saber como andan ya los gases, que las ópticas y lamparas están ya muy viejas, etc.
 
Minuciosa inspección de holguras

Pues bien, el día fue ayer. Tras abonar 48,58 € me hicieron una inspección de las tradicionales, es decir, nada de hurgar en el OBDII del vehículo y comprobar otros sistemas ocultos a la mirada indiscreta del inspector. Al finalizar la inspección y tras una tensa espera veo al inspector trayendo mis papeles junto con la pegatina blanca. Conseguido! de tener algo debe ser muy leve. Así es, cambiar las matrículas porque la E sobre fondo azul está muy deteriorada y cambiar una lampara del porta matriculas trasero que está fundida.
 
La pegatina mas deseada

¿Y nada más?. Cuando llego a casa, corroído por la curiosidad y calibre en mano, mido la profundidad del surco de las ruedas. Las delanteras aun tienen 4 mm y las traseras 6 mm. Resulta que las Crossclimate están dando un resultado excelente. En días de lluvia son muy seguras, no dan síntomas de cristalización y su durabilidad es extraordinaria. De seguir así las cambiaré cuando tengan 70.000 km sin haber comprometido la seguridad.
 

Estado de los neumáticos delanteros

 
La efectividad de los amortiguadores, si hago caso de las mediciones en la ITV, siguen por encima del 50% así que no voy a cambiarlos. Lo que si he hecho es coger vez en el taller para cambiar las matriculas y la lámpara y para que me miren si hay que cambiar las bieletas y si se puede hacer algo para recuperar un poco de potencia. Me imagino con tras 491.000 km la EGR tendrá mucha porquería.
 
He estado unos días de vacaciones con un coche de alquiler muy nuevo y que disponía de lamparas halógenas. Pues bien, al coger la Scenic de nuevo, he visto como es de deficiente su iluminación. Por mucho Xenon que equipe ahora mismo, cualquier halógena con una óptica nueva alumbra mucho mejor.
 
A pesar de ser Xenon ya no alumbran como al principio
 
 
Ya ha pasado un año desde que cambié el alternador así que doy por bien empleados esos 1.000 € que me costó la reparación ya que me han permitido recorrer otros 50.000 km. Ya sabéis mi opinión, mientras un coche gaste menos de dos o tres mil euros en reparaciones al año, sin contar los mantenimientos y desgastes normales que tendrías en cualquier vehículo incluso nuevo, es mejor seguir adelante con él sin cambiarlo. Uno nuevo se depreciaría mucho más en su primer año que ese gasto adicional. Siempre con matices, claro, no se trata de viajar en un coche inseguro o con pocos elementos de seguridad. En este sentido la Scenic tiene 5 estrellas EuroNCAP y casi todos los sistemas pasivos de seguridad. Es cierto que la seguridad activa está ganando protagonismo pero no creo que por no tener estos elementos vaya mucho menos seguro.

Estado lamentable del volante

Por comentar; en un día de calor extremo el volante empezó a rezumar, por el roto que ya tenía, un liquido viscoso parecido a la brea. Al final acabé haciendo caso a uno de los seguidores del blog y le puse una funda 100% cuero... sintético ;-). El resultado es mas que aparente y ya por lo menos no me pringo con lo que suelta el volante.


Con una inversión de 27 € ha ganado mucho su aspecto


En cuanto al cambio de coche, mi estrategia sigue siendo la misma. Primero cambiar uno de los dos coches de la familia, el que antes caiga, por un hibrido pequeño. De forma que si el segundo tarda en "morir", compraríamos un segundo coche eléctrico puro. Ya comenté que nuestros candidatos para el primer cambio es el Toyota Yaris y para el segundo aun tengo dudas.


Toyota Yaris híbrido

De un tiempo a esta parte he venido observando como han desaparecido, de la parte posterior de los vehículos nuevos, la alusión a su combustible y su cilindrada. En matrículas que empiezan por la letra K ya no ves inscripciones como 1.6GDI, 1.8T y menos un 2.0TDI. Es como si la opinión publica y publicada actual, que demoniza a los "gaseadores", haya obligado a las marcas a esconder, en mi opinión rozando la ridiculez, que sus vehículos son de gasolina o gasoil y que contaminan este mundo. 

Por otro lado, seguimos sin Gobierno Central y sin que Cantabria se sume al Plan Moves. Eso sería lo único que precipitaría el cambio de la Scenic pero, visto lo visto, ya lo doy por perdido. Voy a esperar a un plan con mas dotación y sin tantas incertidumbres. Eso si, aprovechando el verano, voy a realizar algunas obras en casa para facilitar la llegada del eléctrico. Voy a añadir nuevas canalizaciones del contador al garaje para colocar un punto de carga y para preparar una futura instalación fotovoltaica.

Así que de momento no atisbo ningún cambio, solo seguir haciendo kilómetros e intentar que el coche siga en unas condiciones mas o menos decentes.

Un saludo a todos y gracias por la lectura.

sábado, 17 de marzo de 2018

Mantenimiento de los 415.000 km


Por culpa del error cometido en el anterior mantenimiento mi estrategia será ir estirando un poco mas el periodo, esta vez tocaba a los 413.000 km, para que el próximo, estirando otro poco mas, sea a los 450.000 km y así mantener un numero mas sencillo de gestionar.

Los habituales del blog ya sabéis que, durante el periodo entre mantenimientos, he tenido avisos sobre avería en los frenos y quejas sobre el mal funcionamiento de una lámpara Xenon. Estaba esperando a esta revisión para que los mecánicos inspeccionaran estos fallos y me dieran una solución.

Les entregué el coche sobre las 9 de la mañana y para las 12 ya estaba listo. Pensé que, teniendo en cuenta el elevado kilometraje que tiene, revisarían mas a fondo y con mas mimo y esmero los elementos que tienen estipulados en el cuaderno de intervenciones.

Nada mas lejos de la realidad: un escueto cambio de aceite, filtro de aceite y filtro de habitáculo. Nada mas. Según el manual de intervención se revisa el estado de las pastillas, luces, líquidos, etc. Al recogerlo, comenté con el mecánico lo de la lámpara Xenon. Efectivamente piensa que da muy poca luz y que está defectuosa. ¿Acaso no lo había mirado durante la revisión?. Es una pregunta retórica, ya sé la contestación: NO.
 
El mantenimiento me ha costado 222,18€ pero, teniendo en cuenta lo que han hecho, me parece hasta caro. Al final quedé para que me echaran un vistazo al Xenon la semana siguiente y esta vez sí solucionaron el problema. No supo poner ninguna excusa; me dijo que incomprensiblemente la habían montado mal. Ahora ya es otra cosa, a pesar de que el haz de luz que genera es un poco amorfo, su luminosidad es bastante potente aunque no mas que la original, que ya tiene muchas horas de funcionamiento a sus espaldas.

A la derecha, la lámpara sustituida.

La semana pasada escuché un anuncio por la radio de Renault en la que regalaban un lote de productos para la Semana Santa si hacías un mantenimiento con aceite Elf en los talleres de la marca. A pesar de que ya había hecho el mantenimiento, este cumplía todos los requisitos que aparecían en la letra pequeña y se había hecho entre las fechas comprendidas en la oferta; así que imprimí el ticket. Pero mi gozo en un pozo!. Me comunicaron en mi taller que ya no estaban adheridos a estas promociones de Renault. Gran decepción. Y no es por el regalo, ya he visto como son de escuálidos los lotes navideños que dan; pero no está mal un detalle de vez en cuando con los clientes. Solo por esto, es la ultima vez que me ven el pelo.

Nueva promoción del servicio post-venta de Renault.

Por cierto, se me olvidó comentar un pequeño incidente/accidente que tuve en navidades con otro Scenic, mientras dábamos vueltas para aparcar en un parking semi-cubierto. El caso es que los viales estaban mojados porque fuera estaba lloviendo y en vehículo que iba delante mío frenó y mi Scenic, a pesar de ir a una distancia entre 10 y 15 metros, a pesar de que el ABS entró en funcionamiento y que reaccioné enseguida, se deslizó ronroneando como si fuera sobre el hielo y le pegó atrás.

Parte amistoso.

Culpa mía; pero también de ese suelo super pulido que se comporta como una pista de hielo en cuanto se moja un poco. Debería estar prohibido pulir y pintar el suelo de los parkings como se hace en algunos sitios, sobre todo teniendo en cuenta que en el norte no es infrecuente la lluvia. Le pedí un montón de disculpas al conductor de la otra Scenic, porque le rompí el portón trasero y no se podía cerrar con lo que el día de compras se truncó y toda la familia tuvo que volverse a casa.

Pocos daños aunque muy aparatosos.

A pesar de lo que se ve en la foto, yo tuve mas suerte. Aparentemente solo se separó la parrilla de la moldura exterior. En esta ultima revisión, el mecánico la puso en su sitio sin problema. La única herida que le queda es la rotura que se ve en el circulo rojo.
 
Por otro lado, sigue la lenta pero inexorable degradación de algunos materiales y ajustes. El que se está haciendo mas evidente es el del volante, por la zona donde poso la mano izquierda. También el techo de cristal crepita cada vez mas, sobre todo cuando circulo por carreteras irregulares.

Desgaste del volante.
Hace un par de días ha vuelto a aparecer el mensaje de fallo en los frenos pero esta vez se supone que ya han revisado todos los niveles así que no tengo ni idea de qué le está pasando. Por lo demás, el coche sigue comportándose muy bien y va como la seda. A partir de ahora, una vez me he hecho a la idea de aguantar la Scenic hasta que se pare, tendré que afrontar los siguientes gastos:
 
  • 425.000 km (en unos 3 meses): cambio de neumáticos.
  • 450.000 km (en unos 9 meses): mantenimiento y cambio de correa de distribución.
 
Aunque los amortiguadores ya tienen 200.000 km, no he pensado aun en cambiarlos. Esperaré a la ITV de 2019, en el que si todo va bien llegará con 475.000 km, para ver que me dicen allí. Cuando hice el anterior y único cambio de amortiguadores no noté gran cosa y creo que aquellos podría haberlos "estirado" un poco mas. Lo que también tendré que cambiar en algún momento serán las pastillas y/o discos de freno, ya que estos últimos siguen siendo los originales.
 
Los neumáticos los voy a cambiar por unos Michelin CrossClimate para poder circular con ciertas garantías cuando hay nieve ya que los actuales son un peligro en cuanto baja la temperatura y tienes un par de centímetros en el asfalto. Tengo compañeros que han comprado los Michelin y están encantados con la seguridad que les transmiten, tanto en nieve como con agua.
 
Como he comentado antes, todas estas operaciones, incluidas las de mantenimiento, las realizaré en otros talleres de mi confianza y pasaré del oficial. Ruedas en La Cadena Sport y el resto de mantenimientos y recambios en Juvesal. El horizonte actual es llegar a los 500.000 km y a partir de ahi decidir nuevamente otra meta. Pasito a pasito.
 
Os dejo una animación con los últimos capicúas que he captado en el cuentakilómetros del coche.


Un saludo y seguir atentos a la carretera!



lunes, 13 de noviembre de 2017

Llegamos a los 400.000 km... acercándonos al hito.

Llegamos a los 400.000 km
El 13 de noviembre de 2017 la Scenic, que aún no ha hecho historia, cumplió un número muy redondo en su lucha denodada por desbancar al Passat del trono de los 446.591 km.

Todas las mañanas, cuando el coche coge la temperatura, su armónico sonido y suavidad de marcha siguen asombrándome. Ni una queja, ni un desfallecimiento. Es cierto que ahora, cuando encaro la pendiente del 8% hacia Saltacaballos, con el control de crucero a 82 km/h y con la sexta engranada, se queja y pide una marcha menos. Hace unos años no lo hacia, le sobraba brío para eso y para más.

Pero no se lo voy a tener en cuenta, tampoco los fallos cronificados por el paso del tiempo. Esa puerta del conductor que se queja cada vez que la abro o cierro, ese asiento que pierde altura y que tengo que reajustar cada semana, ese parasol que asume una perfecta verticalidad cuando lo extiendo, o esa electrónica que exhausta ya ha dejado de trabajar. Los sensores de presión de neumáticos ya no funcionan, hay un cinturón trasero que dice estar permanentemente abrochado, avisos para revisar el airbag que aparece de tarde en tarde y últimamente, el servomecanismo de los faros autodireccionales que ronronea como un gato a pesar de estar el coche parado.

Lo repito, no te lo voy a tener en cuenta, creo que los 400.000km bien valen la absolución de tus "pecados". Y sí, también y como era de esperar, en estos últimos tres meses han emergido algunas cosillas que paso a comentar.

Después de la sustitución de la lámpara Xenon he confirmado aquello de que "lo barato sale caro". La verdad es que no lo decidí yo, fue idea del mecánico ahorrarme un dinerillo y sustituirla por una "equivalente" a la original. Claro que lo equivalente no tiene por qué ser forzosamente igual y este es el caso. Parece ser que, después de cambiar la lámpara, no ajustaron la altura y por eso tuve que volver de nuevo al taller; pero es que además de esto la lámpara tiene muy poca intensidad lumínica. Si la comparas con la original, que ya lleva más de 2000 horas de funcionamiento, la diferencia se hace evidente.

Diferencia de iluminación más que evidente
 Hace una semana volví al taller para solventar este tema, lo poco que alumbraba el faro y también fui por los alarmantes avisos para que detuviera el vehículo, supuestamente debidos a un error en el sistema de frenado. La verdad es que esta vez sí me extrañó el error porque las pastillas no llevan tanto tiempo puestas como para necesitar un cambio. Tampoco podía ser una fuga de líquido de frenos ya que, en el impoluto suelo de mi garaje, no había rastro alguno. También podría ser la electrónica... últimamente empiezan a dar fallos en algunos elementos.

Es un aviso exageradamente alarmante.
Al final el mecánico me reconoció que, en el mantenimiento, nunca se rellena el depósito del líquido de frenos. Como el desgaste de las pastillas de freno hace que baje el nivel, si se rellenase entonces habría un exceso de líquido cuando se cambian las pastillas. El caso es que solo tuvo que rellenar un poco y ya no ha vuelto a producir el error.

Con respecto al alumbrado, me comentó que lo único que se podía hacer era reglar convenientemente la altura del haz de luz del faro; ¿acaso no lo habían hecho cuando lo cambiaron?. Llevaron a cabo la regulación pero no acaba de convencerme el haz resultante en carretera.

Haz de luz un poco deforme.
No entiendo cómo cuando compras un electrodoméstico, sea del precio que sea, incluyan un manual de instrucciones exhaustivo en el que aparece hasta una tabla de fallos y sus posibles soluciones. Pero entiendo menos como, en un bien tan costoso como es el coche, no sean capaces de adjuntar un manual con todos los mensajes de error y su posible causa. Y no es por suplantar las labores de reparación y mantenimiento del taller, cada uno conoce bien sus limitaciones, es mas bien por saber qué situaciones están bajo supervisión y control en el vehículo y por descarte, cuales no.

Antes era más o menos fácil saber con qué elementos de supervision contaba el vehículo; bastaba con observar qué "chivatos" llevaba el coche, a riesgo de que alguno no tuviera una bombilla que lo respaldara. Sin embargo hoy en día, con las pantallas de información TFT, no sabrás de la existencia de los multiples mensajes que son capaces de visualizar, hasta que tengas la buena o mala suerte de que aparezcan.

He descubierto un mensaje de advertencia.
Sin embargo, si los conociéramos de ante mano podríamos conducir con más tranquilidad y con el convencimiento de que nuestro coche va supervisando, por ejemplo, el estado de carga de la batería, el nivel de muchos de los líquidos, el estado de las pastillas de freno, airbag, etc.

Esto viene a cuenta de que he descubierto en los últimos días un par de nuevos mensajes. Me ha ocurrido cuando, esperando dentro del coche con el motor parado y la radio puesta, se ha encendido un aviso de que estaba descargando demasiado la batería y otro, una vez arrancado de nuevo el coche, de que la batería se estaba cargando.


Informa de que está cargando la batería ( ¿a caso no lo hace siempre?).
Hace tiempo que vengo dándole vueltas a la idea de hablar de los coches que me han acompañado desde que tengo carnet de conducir. Como para mucha gente de mi edad, un padre comprensivo ayudado por una madre más comprensiva aún, fueron los responsable de que a los 20 años tuviera mi propio coche. He de decir que por aquella época no opinaba igual de ellos, mis hormonas y edad me impedían ver la realidad familiar y sólo sentía el yugo de una dictadura patriarcal que no me dejaba progresar como individuo.


El SIMCA 1200 LS:

Ahora con la perspectiva de los años veo que siempre quisieron lo mejor para mi, incluido aquel coche, un SIMCA 1200 LS, del que se desprendió mi padre. En vez de revenderlo, para que la compra del nuevo no fuera tan gravosa, lo puso en mis inexpertas manos, incluyendo algún que otro llenado de deposito cada mes y el pago del seguro y de cuantas averías pudiera tener.

SIMCA 1200 LS
A mi cuenta quedaba solo cuidarlo y disfrutarlo. Lo primero me costaba muchas horas de calle con la rotaflex, la espátula, la fibra de vidrio y los botes de pintura en spray saneando y pintando la chapa e intentando doblegar el avance de la corrosión que se daba por los recovecos mas insospechados. A pesar de llevar un tratamiento con DINITROL, un extra caro que te ofrecía el concesionario como hoy día te ofrece las llantas de aleación, estos coches morían antes por la chapa que por el motor. 

Lo de disfrutarlo se me daba mejor. En esa edad en la que, ahora lo sé, era un idiota irresponsable, temerario y kamikaze, uno iba pidiendo sepultura en cada curva, en cada adelantamiento, en cada acelerón. Es la edad en la que se es invencible y la muerte, no está ni se la espera. 1200 cc, unas pocas decenas de caballos y poca cabeza. No hacía falta nada más.

Este coche perdía aceite, se caía a cachos y siempre, siempre, olía a gasolina. La corrosión había hecho el típico agujero bajo los pies del copiloto por donde se vería pasar la carretera si no fuera por la chapa de hierro que, a modo de alfombrilla, cubría el desperfecto. Además de la chapa, la rotura del cable del acelerador y del freno eran una de las mas frecuentes averías. La rotura del freno se terminó cuando mi padre me subvencionó la sustitución del cable por un equipamiento muy sofisticado llamado servofreno. A partir de ese momento el cable pasó a mejor vida y por contra empezaron los problemas por la perdida del liquido de frenos.

Me encantaban los coches de aquella época, eran tan fáciles de tunear. Lo primero que hice fue ponerle un encendido electrónico. El sistema de ignición hasta la fecha se componía de un interruptor mecánico que conmutaba la tensión en una bobina y hacia que una sobretensión circulara por las bujías y prendiera la gasolina. Ese interruptor tenía cierta resistencia y con la carbonilla hacia que la tensión en las bujías no fuera todo lo elevada que se necesitaba para una buena ignición. Y encima, como elemento mecánico sometido a continua conmutación, acababa estropeándose. El encendido electrónico de SALES-KIT venía a aumentar la eficiencia del disparo y evitaba para siempre la sustitución de dicho interruptor; o por lo menos, eso rezaba su publicidad.

Otro de los elementos que mas triunfaba por aquella época y ciertamente muy necesario, era la alarma. Pero no una cualquiera, una alarma volumétrica. Recuerdo que me hice con los planos de una que apareció en la revista ELEKTOR y "fusilé" el diseño de un interruptor volumétrico de COBRA. Por aquel entonces, conceptos como integridad de señal y compatibilidad electromagnética no existían salvo en temas de aviónica o aeroespacial así que la alarma tenía un cierto encanto. Cuando sonaba, iba conectada directamente a la bocina electromecánica del coche, ciertas perturbaciones le hacían sonar en intervalos caóticos. No era un piiiii-piiiii-piiiii harmonioso sino up piiiiiiiiiiiii-pi-pi-piii-piiiiiiiiii-pi.... que se asemejaba mas a los pitidos que profería un conductor cabreado que a una alarma. Y la verdad es que tenía sus ventajas. Por aquel entonces todos nos habíamos acostumbrado a la cadencia de los pitidos de las alarmas de los coches, solían saltar con demasiada frecuencia y nadie les prestaba atención, así que mi alarma no parecía tal y despertaba la curiosidad.

Por ultimo, doté a mi joya automovilística de un inmovilizador que también hice a partir de unos esquemas de la revista ELEKTOR. Tenía un teclado en el que con un código de 4 cifras se activaba un relé y podía arrancarse el coche. A veces en verano, con el calor, las teclas no hacían buen contacto y me obligaban a desmontar el teclado y cortocircuitar a mano el relé para poder arrancar. Otro de los inconvenientes, fruto de las continuas averías en las que tenias que pringarte las manos, era que el teclado tenia cuatro números oscurecidos por el aceite y la carbonilla de mis manos por lo que un ladrón un poco habilidoso hubiera dado con el código sin demasiadas complicaciones.

Lo heredé con 76.000km y yo le hice otros 84.000km, hasta llegar a los 160.000km

El FIAT Tipo 1.4 DGT:

Una vez conseguido mi primer trabajo remunerado, en cuanto cobré unos cuantos meses, me embarqué en la compra de mi primer coche nuevo. Este disponía de comodidades hasta ahora nunca vistas como un airbag para el conductor, cinturones enrollables, servofreno y 5 marchas. Tenía un motor de gasolina de 1372cc, 78CV y una instrumentación muy futurista para la época.

FIAT Tipo 1.4 DGT
Y es que todo el panel era digital: cuentakilómetros, revoluciones, nivel de combustible, temperatura y un gran display con la velocidad. Por aquella época parecía una nave espacial. Incluso llevaba una función llamada ECONOSCOPIO que encendía un segmento alargado de color verde para indicar que el consumo era el optimo y pasaba a encenderse otro segmento en rojo para sugerirte el cambio a una marcha mas larga. Todo un prodigio de tecnología para aquellos años.

Instrumentación del Fiat Tipo
A partir de este coche ya no intenté hacer mas mejoras por mi cuenta. Estaba bien rematado para lo que estaba acostumbrado y no veía como pasar cables de un lado a otro del vano motor sin estropear algo, así que desistí de hacer modificaciones. Al poco tiempo de comprarlo cambió mi situación laboral y personal con lo que mis viajes, 70 km de ida y otro tanto de vuelta, pasaron de ser semanales a diarios y el coste en gasolina se disparó. Tras cuatro años con él y 150.000km recorridos sin incidencias reseñables lo cambié por otro coche.

El ALFA ROMEO 145 TD:

El Alfa Romeo 145 TD era puro estilo; nada comparable con los anodinos diseños alemanes o franceses de la época. Es cierto que por aquel entonces no tenían una buena fama los motores a gasoil; no eran fiables, habían tenido problemas con la junta de la culata, etc. Pero me entró por los ojos, el comercial me lo vendió muy bien y, porque no decirlo, una buena valoración del Fial Tipo hicieron el resto. Así que estrenaba una línea que no dejaba a nadie indiferente, un motor de gasoil de 1929cc y 90CV que, lo que es la ignorancia, para mi lo hacían supersónico, el mejor coche del mundo.

ALFA ROMEO 145TD
Regresé a la clásica instrumentación analógica y como extra puse la pintura metalizada y el airbag del acompañante. Si amigos, la seguridad del acompañante era opcional. Dependía de cuan enamorado estuvieras de tu pareja o copiloto. Por aquel entonces era un extra que costaba casi 400€ de la época y que muchos dudaban si poner o no. A veces unas carísimas pero bonitas llantas de aleación eran mas importantes que la seguridad.

Instrumentación del Alfa Romeo 145
Dos años y medio después de comprarlo empezaron los problemas; el coche empezó a calentarse por autopista y en atascos. Lo llevé al taller y tras cambiarle la junta de la culata, seguía mas o menos igual. En mis viajes diarios iba todo bien, lo llevaba suave y en lo posible evitaba los atascos. Cuando la temperatura subía mucho, abría la calefacción a tope, aunque fuera hubiera 30ºC, y con eso mejoraba. Recuerdo mas de un año obsesionado y pendiente siempre de la temperatura, incluso fui a Viena en esas condiciones y el coche respondió; aunque ya no me fiaba de él. Hice con él un total de 175.000km.

Una carrera profesional en ascenso hizo que mi percepción de lo que costaba ganar el dinero se relativizara. Llegó el momento en el que me merecía un coche semi-premium, un coche alemán, el coche de las personas con éxito, un VW Passat.

Volkswagen Passat 1.9 TDI
La "culpa" de que al final compráramos un Passat, la tuvo mi mujer. Yo a lo sumo, aspiraba a un VW Jetta pero mi mujer, sabedora de lo que me gustaba, me lanzó a los brazos del Passat. Un coche de gasoil de 1896cc y 115CV que tenía un abrumador par motor. Se distinguía de las versiones con 110CV en que en el anagrama trasero, además de la "I", también era roja la "D". Tenía los mejores acabados interiores en los que había conducido nunca, cuatro airbags, ABS, dirección asistida y ESC. Como opción la pintura metalizada y el ordenador de abordo.

Instrumentación del Volkswagen Passat
De este coche sabéis muchas cosas porque en uno de mis primeros post hablo de él. Le hice muchos kilómetros (446.000km) y pensé que, a pesar de que también tuvo fallos, sólo los coches de su categoría podían dar tan buenos resultados. Sin embargo el Renault me lo ha desmentido. Creo que en esencia es tan bueno como aquel Passat pero sin el glamour de este. Ahora mismo, tras 400.000km, aun no tengo miedo de que me deje tirado para siempre. Tengo algunas sospechas de que el embrague está en sus ultimas y de que algún que otro arreglo importante voy a tener que hacer pero, en lo fundamental, está como un chaval; así que queda Renault para rato.

Y siguiendo con los números curiosos en el cuentakilómetros, aquí os va algún otro:

 
 

Un saludo y suerte con el invierno.