domingo, 16 de junio de 2019

Dos días probando el Toyota CH-R

Toyota CH-R híbrido
 
Esta semana por fin pude probar uno de los candidatos a sustituir a uno de los dos coches familiares. Estoy hablando del Toyota CH-R. Como os comenté en otro post, la idea es que cuando tengamos que sustituir definitivamente la Renault Scenic, cambiarla por un hibrido y que con el tiempo, cuando también tengamos que sustituir el Opel Meriva, cambiarlo por un eléctrico que me quedaré yo. Así que, a efectos prácticos, este coche le tiene que gustar a mi mujer y aunque yo lo conduzca durante un par de años, a la espera de que falle el Meriva, no será mi coche definitivo para ir al trabajo.

En primer lugar tengo que dar las gracias a Japan Car de Leioa por el préstamo de dos días. Hace unos años quise hacer lo mismo con el Auris HSD y no tuve tanta suerte porque al final lo tuve que alquilar por mi cuenta. También es verdad que "empujé" con mis comentarios en las redes sociales como Facebook e Instagram. No es que fuera un troll, simplemente reflexionaba sobre como una marca como Toyota, pionero y referente en la hibridación, solo se atrevía a dejar una prueba de diez minutos de un coche para convencer a los posibles compradores.

Les comenté como en Estados Unidos los concesionarios de Toyota han montado un negocio de alquiler de vehículos híbridos de la marca, que se gestiona desde los mismos concesionarios, y que permite alquileres de 3 o 4 días para todo aquel cliente que quiere probar mas intensivamente las ventajas del hibrido. Solo, si al finalizar la prueba el cliente no compra un Toyota, se cobra el alquiler del servicio. Son coches que habitualmente están alquilados y que se amortizan por el uso o por el incremento de ventas, en el caso de que el cliente salga convencido de los beneficios del hibrido.


PRIMERAS SENSACIONES:

Habitabilidad trasera
 
El lunes, me entregaron un CH-R Advance de color gris diamante recién matriculado. Pese a ser el segundo nivel de acabado mas bajo de los cinco disponibles, lucía un salpicadero e interior casi premium, muy bien acabado y con plásticos mullidos, de gran calidad. El espacio delantero y trasero son suficientes. Sentado al volante parece que estas viendo una película formato 16:9 en una pantalla 4:3; esto es por el parabrisas estrecho delimitado entre un salpicadero oscuro con inserciones negro-piano y un techo completamente negro. Nada que ver con el parabrisas de la Scenic y de su techo blanco y acristalado. Dicen que da un toque de elegancia pero el techo negro, sobre todo en las plazas traseras, acrecienta la sensación de claustrofobia. También contribuyen a esta sensación lo arriba que empiezan las ventanillas laterales y lo pequeñas que son. Si miras por el retrovisor, apenas se ve el trafico por detrás. Menos mal que va dotado de abundantes sensores para saber que pasa por ahí detrás en todo momento. No me imagino este coche sin sensores de proximidad ni ayuda al aparcamiento. El maletero es correcto para el equipaje de dos o tres adultos. Sin embargo el portón al abrirlo alcanza mucha altura. En mi garaje, al contrario que la Scenic, pega en el techo.



Maletero y portón abierto.

SONORIDAD:

Al principio de la marcha me sorprendió el poco ruido que hacía mientras solo trabajaba la parte eléctrica o mientras la aguja se mantenía sobre de la etiqueta ECO. La cosa cambió mucho cuando tuve que forzar la marcha en autopista o en la subida de un puerto de montaña. Ahí estaba el ruido de la polémica. Unos dicen hace poco ruido y lo que pasa es que al ser un coche muy silencioso, cualquier variación en el sonido parece exagerado y otros directamente dicen que es muy ruidoso. Supongo que los neumáticos de 18 pulgadas y bajo perfil no ayudaran a filtrar el ruido de rodadura pero también hay otros ruidos, como el aerodinámico o el del propio motor, que en velocidades de autopista se oyen mucho. Y no es una apreciación subjetiva. Como científico no me valen las apreciaciones "a oído". El segundo día, con un sonómetro en mano, volví a registrar el sonido conduciendo por un tramo llano de autopista a 120 km/h de GPS y sin climatización ni ventilación para que no influyera en la medición. Registré el recorrido durante 20 minutos y en el análisis posterior encontré picos mantenidos de 72dB para casi el 45% del recorrido, en otros tramos hizo picos de 69dB y en alguna ocasión registró picos muy cortos de 65dB. Para hacerme una idea hice la misma medición, en el mismo tramo y a la misma velocidad, con la muy cascada Scenic y registré picos de 74dB de muy corta duración motivados por crujidos en techo y otros elementos plásticos pero que en el 90% del recorrido no pasaba de 72dB. Es verdad que este Toyota, en condiciones de baja velocidad o en modo eléctrico y si vas a menos de 80 km/h, es bastante silencioso pero no hay que obviar que en autopista no es así.

Bajo el capó


ELEMENTOS DE SEGURIDAD:

Desde el segundo acabado mas básico el Toyota CH-R tiene un montón de gadgets que permiten una conducción mas segura y que además funcionan muy bien. Cualquiera de ellos puede activarse/desactivarse y configurar varios niveles de sensibilidad.

El detector de cambio de carril involuntario corrige la posición del vehículo, mediante el giro suave del volante y la emisión de unos pitidos, cuando detecta que te estas saliendo de las marcas viales del carril por el que circulas. Esto te obliga a utilizar bien los intermitentes ya que cuando quieres cambiar de carril o realizar un adelantamiento debes indicarlo para que el sistema sepa que el cambio de carril lo estas haciendo conscientemente. Para corregir la trayectoria intenta un movimiento del volante, pero este se puede abortar sin mucho esfuerzo aunque hay ocasiones en las que, si vas un poco despistado,  te asustas y es un poco desagradable ese movimiento involuntario del volante. No estoy acostumbrado a que me muevan el volante sin mi permiso.

Provoqué varias veces que el sistema corrigiera la trayectoria por autopista y en casi todas funcionó bien. No es cuestión de que conduzca solo, es mas bien una ayuda para corregir cualquier despiste de los que hacen salirte de la carretera o estamparte contra el quitamiedos. Sin embargo es un poco molesto conduciendo por carreteras de doble sentido en los que a veces te sales un poco del carril para tomar una curva y pita e intenta corregirte. Por otro lado, muchas carreteras secundarias no tienen pintadas las marcas viales del arcén con lo que no te salvarían de una salida de calzada en un despiste.

Control de crucero adaptativo

Otro elemento de seguridad es el control de velocidad adaptativo. Por una parte, el control de velocidad está ya muy conseguido en la mayoría de los coches. En este vehículo, al tener cambio automático, tiene un punto mas de comodidad ya que una vez fijada la velocidad esta se mantiene imperturbable y no como en la Scenic que al bajar o subir una cuesta pronunciada, según la marcha engranada, puede que sobrepase la velocidad o se vaya parando según el caso. Este control de velocidad va asociado a un radar que detecta si nos aproximamos por detrás a un vehículo y adapta la velocidad para mantenernos a una cierta distancia. Cuando el vehículo libra el carril por el que circulamos o cuando cambiamos a un carril vacío, acordaros de dar al intermitente si no queréis que os mueva el volante y pite, el vehículo gana velocidad hasta la que tenga prefijada en el control de crucero.

La forma con la que retorna a la velocidad de crucero es un poco brusca, sobre todo cuando ha bajado mucho de velocidad. El motor bramará como el de un Ferrari para volver pronto a la velocidad de crucero. La distancia a la que detecta un vehículo es configurable en tres niveles. No es conveniente llevarlo en el nivel mas lejano ya que si dejas mucha distancia al vehículo que te precede, si algún otro vehículo se mete en medio, notarás una deceleración brusca muy desagradable al intentar mantener la misma distancia al vehículo que ahora te precede. En todo caso parece un sistema muy fiable y que, en vías con trafico denso, relaja mucho la conducción. Incluso es capaz de parar el vehículo si los que van por delante reducen su velocidad y paran por un atasco.

Lector de señales
Asociado al radar delantero está la seguridad de preclusión y detección de peatones. Este sistema funciona por debajo de los 50 km/h. Si hubiera tenido una pieza de poliespán de grandes dimensiones seguramente lo hubiera probado pero no era cuestión de hacer pasar por delante a mi peor enemigo.

Otro sistema muy útil es el detector de señales que muestra en la pantalla la velocidad actual de la vía. Muchas veces nos ocurre que no nos acordamos de la última limitación de velocidad que hemos visto en la vía y este sistema nos permite recordarlo. No es infalible pero no por él sino porque hay veces en que las señales de diferentes carriles están mezcladas o están tapadas por setos o árboles.

Todo el vehículo está rodeado de sensores que detectan la proximidad a un objeto y nos avisará si se cerca una colisión. Mientras circulamos, una luz naranja en los retrovisores exteriores, nos avisará de que estamos cerca de otro vehículo al que no somos capaces de ver por el ángulo muerto.

Además de los citados elementos de seguridad, el Toyota CH-R incluye el control automático de luces de carretera, la asistencia al arranque en pendiente y el asistente al aparcamiento. Todos ellos funcionan muy bien.

El control automático de luces permite que cuando ponemos las luces de carretera, las largas de toda la vida, el coche controle el cambio carretera/cruce/carretera si nos cruzamos o nos adelanta cualquier vehículo.

El asistente de arranque en pendiente básicamente mantiene parado el coche cuando nos detenemos y quitamos el pie del freno. Todo el que conduce un coche automático sabe que cuando detenemos en vehículo en posición D, si levantamos el pedal del freno, este inicia suavemente la marcha. Hay que seleccionarlo cada vez que se arranca el coche y luego se hace muy cómodo poder retirar el pie del freno cuando nos detenemos. Por supuesto también vale para que el coche no caiga cuando arrancamos en cuesta pero esto ocurre solo en cuestas muy inclinadas ya que generalmente un coche automático, estando en posición D y sin este sistema, en cuando soltamos el pedal del freno para ir al acelerador casi no deja caer el vehículo.

El asistente de aparcamiento en línea es el complemento perfecto para aquellos que se ponen muy nerviosos al parar el trafico cuando tienen que hacer la maniobra y no aciertan ni a la de tres. En este caso, es el vehículo el que encuentra el sitio, muchas veces estrecho incluso para un conductor avezado, y gira el volante para aparcar. Lo único que tienes que hacer es seguir sus indicaciones del sentido de marcha y acelerar suavemente y frenar cuando estés cerca de los vehículos aparcados.

CONSUMO:

Los consumos medios medidos cada minuto

Y llegamos a uno de los dos apartados fundamentales para mi. El mantra de que los coches de gasoil son malísimos, incluso los más modernos, es un San Benito que nunca podrán quitarse de encima, aunque los fabricantes hagan grandes esfuerzos en conseguirlo. Entonces ya solo falta el político analfabeto con poder municipal, que se deje llevar por los comentarios de sus conciudadanos/votantes en Twitter o Facebook, para prohibirlos incluso en aquellos lugares en los que no hay contaminación. Sabido que esto llegará tarde o temprano, incluso de forma acelerada, la idea de que el hibrido compite en consumos con el gasoil es algo que, con los mensajes entre otros de Toyota, va calando entre los consumidores.

Por eso comenté con el concesionario el posicionamiento que llevo ejerciendo desde hace mucho tiempo: si no me dejan probarlo un par de días en mi ruta habitual, descarto el coche, por mucho que me guste. Un coche es un bien que vale mucho dinero pero que, en su uso habitual, puede ser más ruina si cabe, sobre todo para aquellos que hacemos muchos kilómetros al año.

Me dieron el coche con el deposito lleno, aun así, lo llevé a una gasolinera para llenarlo hasta el borde, tras menear un poco la carrocería. Siempre quedan bolsas de aire que impiden llenarlo a tope. Cupieron dos litros mas. Puse a cero los datos del TRYP-A y TRYP-B y me dispuse a realizar la prueba.

El coche estaba recién matriculado y con 56 km en el odómetro. Recorrí 407 km con un 50% por autopista entre 100 km/h y 120 km/h, 40% por carreteras secundarias en las que no sobrepasé los 80 km/h y 10% en ciudad. Ya sé que no es el terreno ideal pero es mi recorrido y no lo voy a cambiar por ser un hibrido. Me refiero a que podría optar siempre por carreteras secundarias, o por no poner nunca el control de crucero o modificar mis hábitos de conducción mas allá de ser muy suave y anticipativo en mi conducción. Hay grandes teorías y buenas prácticas de como consumir menos con un hibrido. Creo que en la mayoría de ellas el propio usuario se engaña pues lo único que hace es bajar la velocidad media a la que conduce. Eufemismos como "te invita a realizar una conducción relajada", "subir sin acelerar y bajar acelerando", etc no son mas que trucos que encierran una evidente disminución de la velocidad media.

Como he comentado en otras ocasiones, siempre he conducido muy relajado, intentando anticiparme a las situaciones del trafico. Levantar el pie del acelerador cuando se que voy a llegar a una rotonda o semáforo, llevar una prudencial distancia al vehículo que me precede para que, cuando reduzca su velocidad por cualquier motivo, poder también hacerlo con el simple gesto de levantar el pie del acelerador, etc.

Antes de entregar el coche llené el depósito con el mismo procedimiento antes descrito. Apunté los kilómetros recorridos, 407 km, y la media de consumo que marcaba en el TRYP-A, 4,8 litros/100km.  Entregué el coche en el concesionario entendiendo que el consumo era muy bueno, mas si cabe, para un coche muy poco rodado.

Llenado del deposito a tope

 Sin embargo, al hacer las cuentas reales con los litros que llené realmente (23,2 litros) la media se disparó a los 5,7 litros cada 100 km. Ya había leído la queja sobre cuanto de imprecisos eran las medidas de consumo de los Toyota híbridos. En el caso de mi Renault nunca hay mas de 0.2 litros de diferencia pero en Toyota había casi un litro. Esto me dejó un poco chafado ya que podría aceptar un consumo idéntico, a pesar de que me costara mas dinero el litro, pero medio litro y un precio superior de la gasolina con respecto al gasoil hacen una diferencia de mas de 500 € al finalizar el año.
 
MANTENIMIENTO:

El segundo apartado fundamental para mi, y uno de los factores económicos que menos se mira a la hora de elegir un coche, es el coste del mantenimiento. En su publicidad Toyota, por ser suave, argumenta con medias verdades, . Dicen que "según un estudio de Tec-RMI, revista alemana sobre gestión de flotas, algunos híbridos de Toyota ahorran hasta 1.000 euros en mantenimiento en apenas tres años de vida útil. Retomando el ejemplo del Auris Hybrid, este representaría unos 300 € de ahorro frente a un equivalente diésel y 160 € respecto a otro de gasolina".
 
Según Toyota, "ahorra mucho mas que en combustible; también en mantenimiento"
La verdad es que Toyota tiene un configurador para saber cuanto vas a pagar en cada uno de los mantenimientos, hasta los 180.000 km. Las cosas claras, eso les honra. Ya se que es anecdótico pero resulta gracioso que solo pueda configurarse hasta esa cifra de kilómetros, como si traspasar esa línea fuera peligroso o antinatural.
 
El caso es que en el CH-R el mantenimiento se hace cada 15.000 km o 1 año, lo que antes ocurra. En mi caso, haría algo mas de tres mantenimientos cada año. Pues bien, el primer año, siempre según su configurador, pagaría 594 €, el segundo 969 €, el tercero 713 € y el cuarto 1.281 €. En total pagaría 3.281 €, incluyendo el mantenimiento de los 180.000 km y sin contar con pastillas de freno, amortiguadores y otras piezas de desgaste.
 
Si lo comparo con el gasto en mantenimiento de la Scenic, que se realiza cada 30.000 km, vemos que el coste es 2.000 € menor en el Renault: 1.231 € en Renault frente a los 3.281 € en Toyota. Si lo extrapolamos a los 480.000 km que ahora tiene la Scenic y añadimos las correas de distribución, luego hablaremos de si el Toyota tiene o no tiene correa, serían  8.646 € del Toyota frente a los 5.105 € del Renault; es decir, casi 3.540 € de diferencia a favor del Renault.
 
En la publicidad de Toyota se hace referencia a que no lleva correa de servicio, y es verdad. Para un usuario poco ducho en el tema, asimilará correa de servicio con correa de distribución y pensará que no lleva porque no aparece en el mantenimiento. Sin embargo lleva cadena que no tiene tanto mantenimiento pero que hay que revisar y posiblemente cambiar con 300.000 km. También dudo mucho que no haya que cambiar la batería del sistema hibrido en algún momento antes de los 480.000 km.
 
Es verdad que la batería está garantizada si se pasan las revisiones puntualmente y se solicita el Chequeo Integral del Sistema Hibrido, no se si ya está incluido en el mantenimiento o tiene un sobrecoste, pero no es menos verdad que están fuera de esta cobertura los Taxis y vehículos de Renting/Leasing con lo que seguramente, en las condiciones particulares de la contratación de este chequeo, habrá clausulas del número de kilómetros o cantidad de revisiones en las que entra este chequeo y por tanto se extiende la garantía de la batería. En un apartado aparece el limite de 10 años y el comercial del concesionario me comentó que se limitaba a 150.000 km.

CONCLUSIONES:

Me gusta el diseño del CH-R, me gusta el cambio automático, me gusta su espacio para dos adultos y dos niños, me gusta sus ayudas a la conducción y sus elementos de seguridad pero no me gusta, y para mi pesa mucho más, su alta sonoridad, su no tan reducido consumo y su elevado coste de mantenimiento. Para el día a día no me compraría un CH-R, sin embargo para el día a día de mi mujer, que conduce despreocupadamente sin anticiparse al tráfico, que hace muchos trayectos por ciudad y que quiere un coche pequeño y fácilmente aparcable si elegiría un Toyota, pero en este caso el Yaris.

Toyota CH-R cedido por Japan Car de Leioa

Y esta es la prueba y mi percepción. No intento convencer a nadie. Es mas, aunque leas esto, si tienes que cambiar de coche, pruébalo...pero bien, por ciudad por autopista, en puertos de montaña. Y exige una prueba mas larga porque si lo pruebas esos 10 minutos de los que te hablo, la prueba será muy satisfactoria. Todas las percepciones son subjetivas y si tenemos una vieja cafetera con un V-6 por coche, te diga lo que te diga, cuando pruebes un CH-R, te parecerá un coche silencioso y económico. Todo dependerá de tu punto de partida.  

Ya queda menos para la ITV y para la próxima entrada del blog. Mientras tanto sigo haciendo kilómetros a mi Scenic y cada vez estoy mas convencido de que tiene que durar todo lo posible porque no veo aun que coche le debe sustituir. Aunque siempre puede precipitar la decisión ese político municipal del que antes os hablé.

Ver venir!

Un saludo. 



 

jueves, 30 de mayo de 2019

Y llegó el mantenimiento de los 480.000 km.

Comportándose como un campeón
 
Si os cuento la verdad os diré que este post lo comencé allá por enero con la idea de ir contando las poquitas cosas que me ocurrieran hasta julio y, al pasar la ITV ese mes, rematarlo, pulirlo un poco y publicarlo. Julio y agosto suelen ser unos meses un poco complicados para sacar algo de tiempo y escribir por lo que espero tener ya poco que decir por esas fechas.
 
Según mis cálculos, en julio llegaré a la ITV con 483.000 km pero sin haber hecho la revisión de los 480.000 km. ¿El motivo? pues el miedo a que me detecten algunos fallos y que su reparación cueste mucho dinero y no merezca la pena seguir con el coche.

Enero
 
Noto que el coche está perdiendo fuerza. Antes, con el control de crucero a 82 km/h y en sexta, aguantaba casi cualquier orografía. Ahora ya no. Hay que ser muy preciso con el cambio porque por debajo de los 90 km/h ya no mantiene la velocidad en sexta. Es muy evidente y dentro de seis meses no creo que la cosa mejore.


Un nuevo repostaje low-cost
También estaba un poco mosca con el aumento del consumo. Ya sé que el invierno añade un par de decimas al contador pero últimamente no bajo de 5.6 litros a los 100 km. Primero dudé de la calidad del carburante ya que últimamente repostaba en una nueva gasolinera low-cost de Z2Oil. Después de 5.000 km volví al proveedor habitual y la cosa mejoró en 2 decimas.


Otros fallos, de los que nunca he hablado, suelen solucionarse apagando y volviendo a encender el coche. Vamos, como los errores informáticos. Nunca he hablado de ellos porque solo han ocurrido un par de veces y no sé como reproducirlos nuevamente. Lo único claro es que se producen en el momento de arrancar el vehículo.

Los dos primeros tienen que ver con la radio. En algunas ocasiones la configuración de altavoces se desprograma y solo suenan los altavoces traseros y con los tonos graves al máximo. Por otro lado hay veces parece que el amplificador de antena se desconecta y la radio se vuelve muy "sorda" y casi no coge emisoras. Como he comentado, ambas se solucionan apagando el coche del todo; eso incluye abrir la puerta para que todo quede desconectado.

El tercer fallo solo se ha dado una vez. Abrí el coche, como siempre los intermitentes parpadearon una vez pero al empezar la marcha detecté como los chivatos de intermitencia permanecían encendidos fijos aunque no comprobé si las luces de los intermitentes estaban encendidas también. El fallo se quitó cuando activé y desactivé los warnings.

Chivatos de intermitentes lucen permanentemente.
Febrero

A finales de febrero recibí una notificación de TomTom en la que se indicaba como mi navegador, a partir del 6 de abril de 2019 y por un fallo en una variable del programa, iba a dejar de funcionar. Parece ser que los satélites GPS envían a los navegadores su hora mediante una variable de 10 bits en la que solo se pueden contar 1023 semanas desde que se puso en marcha. Una vez llegado a 1023, al intentar incrementar la variable, puede darse un resultado impredecible.
 
Puesta a cero del contador de semanas de los GPS

Sin embargo desde que existe el primer satélite GPS, 6 de enero de 1980, ya han pasado 2048 semanas así que no es la primera vez que ocurre este fenómeno. El 21 de agosto de 1999 ocurrió lo mismo pero aun no se habían popularizado los GPS, de la forma en la que hoy en día están implantados, así que pocos se enteraron de que hubo una corrección que consistía básicamente en poner dicha variable a cero. Esta puesta a cero es conocida como GPS Week Number Rollover. De esto hace ya casi 20 años.

Una de las cosas que hace que este problema sea diferente al del conocido "efecto 2000" es que el impacto no se sentirá necesariamente el mismo 6 de abril en todos los dispositivos. De hecho es mucho mas probable que un GPS afectado no comience a generar datos erróneos hasta mucho después de esta fecha. Esto se debe a que muchos fabricantes de GPS han intentado maximizar la vida útil de sus receptores al implementar el limite de 1024 semanas a partir de la fecha en la que se compiló el software en lugar de la fecha en la que comenzó a implementarse el GPS.

En efecto, esto significa que los receptores de GPS más antiguos funcionarán normalmente durante casi 20 años antes de que comiencen los problemas, y si el firmware se implementa de esta manera, es probable que no se vea ningún problema cuando cambie la época del GPS. Los GPS de última generación ya disponen de una variable de 13 bits por lo que el error se dará cada 157 años... nada de lo que preocuparse.

Marzo

A pesar de las señales de un envejecimiento acelerado tengo confianza plena en la robustez de este coche. Este mes tuve que hacer un viaje relámpago de 2.000 km en 24 horas. Recorrí el país de punta a punta por autovías y autopistas a la máxima velocidad permitida en cada vía. En régimen permanente va como la seda y Somosierra lo sigue subiendo cómodamente a 120 km/h aunque las recuperaciones le cuestan un montón. Medí un parcial de consumo después de 400 km a una velocidad media de 118 km/h y fue de 6.2 litros.


El ya típico mensaje de falta de aceite 


También se nota el envejecimiento en el consumo de aceite. En los últimos periodos entre mantenimientos, el mensaje de aparecía después de 15 o 16 mil kilómetros y rellenaba aproximadamente medio litro. Esta vez, solo han pasado 12.000 km y ya estaba pidiendo aceite.

Abril

Y pasó el invierno y sus bajas temperaturas y el consumo volvió a ser mas normal, 5.4 litros a los 100 km, que es un poco alto pero también he de reconocer que, de un tiempo a esta parte, mis medias de velocidad han aumentado considerablemente. Es lo que tiene una vida mas ajetreada. Está claro que la perdida de fuerza hace que hunda mas el pie en el acelerador para conseguir lo mismo a costa de consumir mas. Supongo que está perdiendo compresión porque, cuando arranco, la bocanada negra y blanca lo delata. Pero espero que llegue dignamente a Julio.

Estamos a las puertas de la Semana Santa y otro dispositivo ha dejado de funcionar. Todas las mañanas, cuando aun no ha salido el sol por el horizonte, activo la palanca del espejo retrovisor interior para que no me deslumbren con sus luces los vehículos que vienen por detrás. Esta mañana cuando he pivotado el espejo a sonado un chasquido y la palanca a quedado suelta con lo que ya no tiene dos posiciones en las que se puede fijar, ahora hay múltiples, con lo que el espejo baila un poco.

Retrovisor interior
 
Otro equipamiento que tiene toda la pinta de que se romperá tarde o temprano es el botón del elevalunas de la ventanilla del conductor. No lo he usado mucho porque en verano voy con el aire acondicionado y en los peajes de autopista uso en Via-T por lo que no suelo bajar y subir la ventanilla en demasiadas ocasiones. Noto que el botón, aun tocándolo con suavidad, baila sobre su base. Por comparación, los otros tres están mas sólidamente sujetos cuando paso los dedos sobre ellos. Seguro que algún día dejará de funcionar con la ventanilla abajo del todo como bien justifica la Ley de Murphy. Si se da este caso, siempre puedo salir del coche y cerrar con un toque largo del mando a distancia que hace que todas las ventanillas se cierren. 


Control de los elevalunas (perdón por la mugre)

Ayer se cumplió el plazo para que cada una de las Comunidades Autónomas elaborara su propia convocatoria de ayudas para aplicar el Plan Moves que aprobó y dotó de fondos el Gobierno Central. Siempre se ha dicho que los ciudadanos tenemos los administradores que nos merecemos pero el 28 de abril, día de elecciones, tomaremos muy buena nota de cómo este Gobierno Regional por desidia a tirado por la alcantarilla unas ayudas que no salían de sus presupuestos y que en Cantabria no podremos disfrutar, como si lo harán otros españoles en sus Comunidades Autónomas.
 


Plan Moves fallido en Cantabria


En mi caso, viendo que no habrá ni subvenciones ni rebajas del IVA, el paso al vehículo eléctrico se retrasará hasta que los precios bajen considerablemente. Por eso creo que debo de seguir aguantando este coche hasta que ya no pueda mas. Mientras tanto he aprovechado estos días de vacaciones para recabar ofertas del Toyota Yaris hibrido y dejar caer en los concesionarios que es mi mejor opción pero con la condición de que me dejen probar uno durante un par de días.
 
Mayo

Y sigue quemando kilómetros
 
Este mes he seguido haciendo mas kilómetros de lo esperado. He llegado a los 480.000 km, casi dos meses antes de lo previsto, por lo que la I.T.V. queda un poco lejos como para esperar. Hace dos mil kilómetros se ha vuelto a quejar de que le falta aceite. Al final he pedido cita en el taller para el 30 de mayo. A partir de aquí todo se relata en presente.

Esta mañana, antes de llevar el coche a revisión, me ha dado una pequeña y desagradable sorpresa. Unos diez kilómetros antes de llegar a mi destino, incluso con la radio encendida, he percibido un ruido de muelle en cada apoyo en las curvas a la derecha. He pensado que era cosa de algún silentblock endurecido o algo por el estilo. Cuando he aparcado he visto que la rueda trasera del lado del conductor estaba deshinchada del todo. Como mi cita con el taller era dos horas mas tarde, he rezado para que la cosa no fuera a mas. Es el colmo tener que cambiar una rueda a 3 kilómetros del taller.

Rueda trasera izquierda deshinchada

Dos horas después, parece que la rueda aguanta y no ha bajado mas. He conducido hasta el taller muy despacio esperando que en algún momento pegara la llanta contra el suelo y se acabara la aventura. Hubiera sido mucho peor tener que cambiar la rueda a 500 metros del taller.

He llegado por los pelos y he dejado el coche para la revisión y reparación del pinchazo. Y me pregunto, si no les hubiera dicho nada, ¿Se hubieran dado cuenta del pinchazo?.

Por la tarde, antes de recoger el vehículo y pagar los 196 € de la factura, pregunto al mecánico si ha detectado alguna anomalía o detalle a considerar. Me dice que no, que todo está correcto. Vaya parece que tampoco esta vez ha visto que las bieletas tienen holgura. Por lo menos el pinchazo era en una zona buena y le ha podido meter un parche de masilla por el interior.


Mensaje de advertencia de la pila del mando

Arranco el vehículo y se enciende el mensaje de que la pila de la llave está a punto de agotarse. Otra cosa que tampoco han detectado en la exhaustiva revisión.

Pero lo mejor viene cuando estoy llegando a casa y pongo el intermitente de la izquierda. Va a toda velocidad. Leí en algún artículo que es la forma de indicar que alguna lámpara del circuito está estropeada. Aparco el coche en casa, pongo el intermitente de la derecha y va a su velocidad normal. Pongo el de la izquierda y veo que no se enciende el intermitente delantero izquierdo. Pero tampoco la lampara de xenón! Abro el capó y veo que el conector está suelto. Ya no es que no detecten potenciales averías, es que las provocan!

Conector sin conectar



En fin, el coche queda listo para hacer otros 30.000 km. Por el medio habrá un post con el paso de la ITV y con la prueba durante dos días de uno de los candidatos a sustituirlo.

Mientras tanto, cuidado con la carretera! 

jueves, 22 de noviembre de 2018

Mantenimiento de los 450.000 km...y alguna otra cosa más.

 
 
Cuando te propones mantener el vehículo en las mejores condiciones de uso no puedes escatimar en el mantenimiento. Hay ocasiones en las que te preguntas si en realidad merece la pena seguir con el vehículo, realizando una serie de costosas intervenciones, o ya es ya hora de comprar otro. Y no es porque sean intervenciones inesperadas, lo que ocurre es que coinciden en demasiado poco tiempo y te planteas otras opciones. Este ha sido el caso. En una semana he pasado por el mantenimiento general, por resolver algunos pequeños y molestos problemas, por un cambio de neumáticos traseros y como colofón, por la sustitución de la correa de distribución. En total 1.213 €.
 
Revisión de los 450.000 km
 
El lunes pasé por el taller de Renault para realizar el decimo quinto mantenimiento y de paso, para solucionar un par de problemas que ya he comentado en anteriores entradas; a saber, el mensaje recurrente de que pare porque me estoy quedando sin frenos y el reciente mensaje de avería en el sistema de ayuda al aparcamiento.
 
Cambio del soporte izquierdo
 
El primer error lo diagnosticaron como un fallo en la bandeja que sujeta el vaso de expansión del líquido de frenos. Al no estar firmemente sujeto se movía ostensiblemente y provocaba este error en el nivel del líquido. Para solucionarlo cambiaron el soporte izquierdo que sujeta dicha bandeja. Una vez realizado el cambio, el movimiento de la bandeja no se atenuó tanto como esperábamos. El mecánico también lo observó y para curarse en salud rellenó el vaso de expansión hasta el borde. De esta forma, incluso aunque no hubiera cambiado el soporte, se aseguró que no se producirá de nuevo el error; por lo menos hasta que pase la garantía de la reparación. Entre la pieza y los 20 minutos de mano de obra tuve que desembolsar 70,46 €.
 
Detalle del soporte de la bandeja
 
El segundo fallo, tras conectar el ordenador de diagnósticos, se debía a la rotura de uno de los sensores de proximidad trasero. El responsable de los recambios me dio un precio aproximado de unos 30 €. Pude escoger entre dos modelos; uno en color negro y otro con una imprimación gris que luego hay que pintar del color de la carrocería. En mi caso estaba claro, elegí el negro porque va situado en una zona plástica que no va pintada con el color de la carrocería. Cogí cita para el siguiente lunes.

Sensor de aparcamiento trasero

En el mantenimiento preventivo, además de cambiar el aceite y el correspondiente filtro, sustituyeron los filtros de habitáculo y de aire y rellenaron el líquido limpiaparabrisas. Por petición propia también cambiaron los limpiaparabrisas delanteros. En total 329,39 € y eso que algunos recambios gozan de un descuento del 10% o mas.
 
En realidad solo se dedican a cambiar los elementos programados y poco mas. Por ejemplo no te dicen como están los amortiguadores, hay uno que le falta el guardapolvos desde hace mas de 200.000 km, no han detectado que las bieletas vuelven a tener holguras, se nota con dar una pequeña vuelta por una zona bacheada, ni tampoco me han avisado de que a las pastillas delanteras les queda poca vida, como sí me lo han dicho en otro taller al cambiar los neumáticos; vamos que de mantenimiento "preventivo" tiene poco.
 
Las dos de abajo son las mías.
 
El viernes, para rematar la faena, cogí cita para el cambio de neumáticos en La Cadena Sport. Hace una semana que había hablado con ellos y reservado otros dos neumáticos Michelin Crossclimate+ 205/55 R17 95V XL para sustituir los viejos Goodyear Efficientgrip que tan buen resultado han tenido. Los he cambiado con 76.000 km aunque aun tenían un par de milímetros de profundidad en el dibujo. Los Michelin delanteros se están comportando muy bien y apenas tienen desgaste. Tras 26.000 km han perdido 2 mm ya que, cuando eran nuevos, medí una profundidad de 7,5 mm. Ahora llevo los cuatro Michelin para afrontar el invierno con mas garantías. El coste de la operación fue de 301,73 €.
 
Detalle del sensor de proximidad

El siguiente lunes pasé de nuevo por Autoberri para sustituir el sensor de proximidad. Ya de paso, aprovechando el viaje, les comenté otro problema que me había surgido con la bola de remolque. Normalmente no la llevo puesta pero un día que quise ponerla no hubo manera y vi que el pitorro que hace saltar la retención estaba suelto.
 
Lo del sensor al final resultó ser un fallo en el cableado. Por lo que me explicaron alguien me habían dado un golpe por detrás, del que yo no era consciente, y el cableado había quedado dañado. El problema de la bola también lo solucionaron lubricándola convenientemente. En total me cobraron 97,77 € de mano de obra y vuelvo a tener asistencia al aparcamiento trasero y remolque para las bicis.
 
Últimos detalles. Purgando el circuito del agua
 
Y por fin llegó el martes y la ultima intervención. El cambio de la correa de distribución costó 405 € y dejaron el tema de las bieletas para mas adelante porque todavía no es preocupante su deterioro y convendría cambiarlas junto con los amortiguadores.

La verdad es las cambiaron hace 100.000 km, cuando el coche tenía 350.000 km, y me parecía que habían durado poco. Me comentaron que las bieletas sufren cuando los amortiguadores no son suficientemente efectivos pero yo estoy mas por otra explicación ya que últimamente, con los problemas de aparcamiento en el trabajo, suelo subirme con demasiada frecuencia a las aceras y eso pasa factura.

Kit de distribución Gates.

El kit de distribución elegido es el mismo que puse en el anterior cambio. Ya no es el original pero Gates hace unos kits muy económicos y que, a la vista está, dan un resultado excelente. La correa dentada estaba muy bien conservada, sin hilos sueltos y con unos flancos que apenas se habían desgastado. La correa de servicio y el tensor también estaban en perfecto estado, pero no tiene mérito ya que se cambiaron cuando se rompió el alternador.

Correa de dentada y de servicio.

La bomba de agua estaba mucho mejor que la original del primer cambio. Esta no presentaba ninguna fuga ni desperfecto y podía haber aguantado muchos kilómetros más. Bien es cierto que Renault fija el cambio cada 160.000 km, yo lo hago cada 150.000 km, pero creo que se podría estirar un poco mas con total seguridad.

Bomba de agua vieja

Por otro lado,  cada vez se escuchan mas ruidos y crujidos y cada vez son más acentuados. Por ejemplo, la goma del techo panorámico se ha endurecido y ha perdido flexibilidad. Esto hace que el techo haga ruido en zonas bacheadas aunque, si ejerces presión en el techo con la mano, el ruido deja de producirse. También el estado del cuero en el volante es deplorable. El deterioro ha llegado hasta el "hueso", ya se ve el material plástico del que está formado su núcleo. Por suerte, no creo que vaya a mas.

La herida ha llegado hasta el "hueso"

Y por ultimo, aunque no aporta nada nuevo, no me pude resistir a fotografiar el efímero instante en el que, como decía el chiste, mi Scenic se convirtió en un "cuatrero" por unos instantes. Permítaseme la broma, pero es que pocas veces se ven cifras tan redondas en el cuenta kilómetros.


No lo pude evitar :-)
Así que sí; creo que merece la pena el desembolso de 1213 € porque el coche va bien y esto lo prepara para aguantar hasta el próximo mantenimiento que será en Julio del año que viene. Luego, dependiendo de como vaya la ITV, podremos pensar en estirar un poco más. Hasta ese momento, espero no tener que escribir ninguna entrada mas. Eso será buena señal.

Un saludo y conducir con cuidado y respeto!

ACTUALIZACION 23/11/2018

Son las 5:30 AM del viernes y como cada mañana enfilo la recta que sale de la urbanización hacia la carretera principal. Hace un tiempo desapacible con mucha lluvia y viento.  De entre el sonido de la lluvia y el del motor sobresale uno casi imperceptible pero distinto. No sé como me dio por salir del coche y enfrentarme a las inclemencias del tiempo; con lo a gusto que estaba allí dentro tan calentito.

A velocidad moderada y en línea recta no aprecias nada raro al volante. La dirección asistida tampoco ayuda a transmitir sensaciones de lo que pasa ahí fuera por lo que el oído resulta fundamental. Me imagino que desde que anulé los sensores de presión estoy mas alerta y obsesionado por los neumáticos.

Efectivamente tenía un pinchazo en el neumático delantero derecho. Al principio pensé en coger el día libre, dormir el sueño atrasado y cuando hubiera mas luz, cambiar el neumático. Pero viendo que de todas formas lo tendría que cambiar y que se me hacía incomodo echar una "cabezadita" en el coche, decidí ponerme a ello.

En esa calle, todas las farolas iluminan al otro lado del coche así que el cambio lo haría en penumbra. Procedí a sacar la rueda de repuesto y el gato. Palpé con la mano la hendidura que hay en la chapa que indica donde se coloca el gato; justo debajo de la puerta delantera derecha. Aflojé un poco los cinco tornillos de la rueda y empecé a subir el coche con el gato. Todo iba bien hasta que el coche, alcanzada ya cierta altura, se desplomó. Al principio pensé que el gato se había estropeado, que se había pasado la rosca del tornillo sin fin que tiene. Pero fijándome todo lo que me permitía la penumbra en la que me encontraba, vi que la chapa bajo la puerta se había doblado.

Revisión de daños por la mañana, con las primeras luces.

Había colocado mal el gato y por cuatro centímetros no lo dejé en su punto de apoyo. Es una zona reforzada bajo una de las bigas del chasis donde se puede hacer fuerza. Fuera de ahí solo hay chapa blanda que cede ante cualquier esfuerzo. Volví a palpar la zona y esta vez si encontré el punto exacto de apoyo para el gato. El resto, lo previsible, cambio de rueda, manos negras y una calada monumental. El caso es que quince minutos después, ni en Formula 1 son tan rápidos, estaba conduciendo en dirección al trabajo y llegando a mi hora. Bien es cierto que en el recorrido obvié la indicación del neumático de reserva que advierte que no hay que sobrepasar los 80 km/h.

Buen sitio para reparar

A la tarde volví a La Cadena Sport para reparar el pinchazo. La verdad es que se encontraba en una buena zona, lejos de los flancos, por lo que el trabajo de reparación consistió en sacar el tornillo alojado y proceder a tapar el agujero con la tira de caucho y que otros denominan "mecha". Al final otros 15 € añadidos a los gastos anteriores.

El culpable

Un saludo...toco madera y espero no volver por aquí hasta julio.