jueves, 30 de mayo de 2019

Y llegó el mantenimiento de los 480.000 km.

Comportándose como un campeón
 
Si os cuento la verdad os diré que este post lo comencé allá por enero con la idea de ir contando las poquitas cosas que me ocurrieran hasta julio y, al pasar la ITV ese mes, rematarlo, pulirlo un poco y publicarlo. Julio y agosto suelen ser unos meses un poco complicados para sacar algo de tiempo y escribir por lo que espero tener ya poco que decir por esas fechas.
 
Según mis cálculos, en julio llegaré a la ITV con 483.000 km pero sin haber hecho la revisión de los 480.000 km. ¿El motivo? pues el miedo a que me detecten algunos fallos y que su reparación cueste mucho dinero y no merezca la pena seguir con el coche.

Enero
 
Noto que el coche está perdiendo fuerza. Antes, con el control de crucero a 82 km/h y en sexta, aguantaba casi cualquier orografía. Ahora ya no. Hay que ser muy preciso con el cambio porque por debajo de los 90 km/h ya no mantiene la velocidad en sexta. Es muy evidente y dentro de seis meses no creo que la cosa mejore.


Un nuevo repostaje low-cost
También estaba un poco mosca con el aumento del consumo. Ya sé que el invierno añade un par de decimas al contador pero últimamente no bajo de 5.6 litros a los 100 km. Primero dudé de la calidad del carburante ya que últimamente repostaba en una nueva gasolinera low-cost de Z2Oil. Después de 5.000 km volví al proveedor habitual y la cosa mejoró en 2 decimas.


Otros fallos, de los que nunca he hablado, suelen solucionarse apagando y volviendo a encender el coche. Vamos, como los errores informáticos. Nunca he hablado de ellos porque solo han ocurrido un par de veces y no sé como reproducirlos nuevamente. Lo único claro es que se producen en el momento de arrancar el vehículo.

Los dos primeros tienen que ver con la radio. En algunas ocasiones la configuración de altavoces se desprograma y solo suenan los altavoces traseros y con los tonos graves al máximo. Por otro lado hay veces parece que el amplificador de antena se desconecta y la radio se vuelve muy "sorda" y casi no coge emisoras. Como he comentado, ambas se solucionan apagando el coche del todo; eso incluye abrir la puerta para que todo quede desconectado.

El tercer fallo solo se ha dado una vez. Abrí el coche, como siempre los intermitentes parpadearon una vez pero al empezar la marcha detecté como los chivatos de intermitencia permanecían encendidos fijos aunque no comprobé si las luces de los intermitentes estaban encendidas también. El fallo se quitó cuando activé y desactivé los warnings.

Chivatos de intermitentes lucen permanentemente.
Febrero

A finales de febrero recibí una notificación de TomTom en la que se indicaba como mi navegador, a partir del 6 de abril de 2019 y por un fallo en una variable del programa, iba a dejar de funcionar. Parece ser que los satélites GPS envían a los navegadores su hora mediante una variable de 10 bits en la que solo se pueden contar 1023 semanas desde que se puso en marcha. Una vez llegado a 1023, al intentar incrementar la variable, puede darse un resultado impredecible.
 
Puesta a cero del contador de semanas de los GPS

Sin embargo desde que existe el primer satélite GPS, 6 de enero de 1980, ya han pasado 2048 semanas así que no es la primera vez que ocurre este fenómeno. El 21 de agosto de 1999 ocurrió lo mismo pero aun no se habían popularizado los GPS, de la forma en la que hoy en día están implantados, así que pocos se enteraron de que hubo una corrección que consistía básicamente en poner dicha variable a cero. Esta puesta a cero es conocida como GPS Week Number Rollover. De esto hace ya casi 20 años.

Una de las cosas que hace que este problema sea diferente al del conocido "efecto 2000" es que el impacto no se sentirá necesariamente el mismo 6 de abril en todos los dispositivos. De hecho es mucho mas probable que un GPS afectado no comience a generar datos erróneos hasta mucho después de esta fecha. Esto se debe a que muchos fabricantes de GPS han intentado maximizar la vida útil de sus receptores al implementar el limite de 1024 semanas a partir de la fecha en la que se compiló el software en lugar de la fecha en la que comenzó a implementarse el GPS.

En efecto, esto significa que los receptores de GPS más antiguos funcionarán normalmente durante casi 20 años antes de que comiencen los problemas, y si el firmware se implementa de esta manera, es probable que no se vea ningún problema cuando cambie la época del GPS. Los GPS de última generación ya disponen de una variable de 13 bits por lo que el error se dará cada 157 años... nada de lo que preocuparse.

Marzo

A pesar de las señales de un envejecimiento acelerado tengo confianza plena en la robustez de este coche. Este mes tuve que hacer un viaje relámpago de 2.000 km en 24 horas. Recorrí el país de punta a punta por autovías y autopistas a la máxima velocidad permitida en cada vía. En régimen permanente va como la seda y Somosierra lo sigue subiendo cómodamente a 120 km/h aunque las recuperaciones le cuestan un montón. Medí un parcial de consumo después de 400 km a una velocidad media de 118 km/h y fue de 6.2 litros.


El ya típico mensaje de falta de aceite 


También se nota el envejecimiento en el consumo de aceite. En los últimos periodos entre mantenimientos, el mensaje de aparecía después de 15 o 16 mil kilómetros y rellenaba aproximadamente medio litro. Esta vez, solo han pasado 12.000 km y ya estaba pidiendo aceite.

Abril

Y pasó el invierno y sus bajas temperaturas y el consumo volvió a ser mas normal, 5.4 litros a los 100 km, que es un poco alto pero también he de reconocer que, de un tiempo a esta parte, mis medias de velocidad han aumentado considerablemente. Es lo que tiene una vida mas ajetreada. Está claro que la perdida de fuerza hace que hunda mas el pie en el acelerador para conseguir lo mismo a costa de consumir mas. Supongo que está perdiendo compresión porque, cuando arranco, la bocanada negra y blanca lo delata. Pero espero que llegue dignamente a Julio.

Estamos a las puertas de la Semana Santa y otro dispositivo ha dejado de funcionar. Todas las mañanas, cuando aun no ha salido el sol por el horizonte, activo la palanca del espejo retrovisor interior para que no me deslumbren con sus luces los vehículos que vienen por detrás. Esta mañana cuando he pivotado el espejo a sonado un chasquido y la palanca a quedado suelta con lo que ya no tiene dos posiciones en las que se puede fijar, ahora hay múltiples, con lo que el espejo baila un poco.

Retrovisor interior
 
Otro equipamiento que tiene toda la pinta de que se romperá tarde o temprano es el botón del elevalunas de la ventanilla del conductor. No lo he usado mucho porque en verano voy con el aire acondicionado y en los peajes de autopista uso en Via-T por lo que no suelo bajar y subir la ventanilla en demasiadas ocasiones. Noto que el botón, aun tocándolo con suavidad, baila sobre su base. Por comparación, los otros tres están mas sólidamente sujetos cuando paso los dedos sobre ellos. Seguro que algún día dejará de funcionar con la ventanilla abajo del todo como bien justifica la Ley de Murphy. Si se da este caso, siempre puedo salir del coche y cerrar con un toque largo del mando a distancia que hace que todas las ventanillas se cierren. 


Control de los elevalunas (perdón por la mugre)

Ayer se cumplió el plazo para que cada una de las Comunidades Autónomas elaborara su propia convocatoria de ayudas para aplicar el Plan Moves que aprobó y dotó de fondos el Gobierno Central. Siempre se ha dicho que los ciudadanos tenemos los administradores que nos merecemos pero el 28 de abril, día de elecciones, tomaremos muy buena nota de cómo este Gobierno Regional por desidia a tirado por la alcantarilla unas ayudas que no salían de sus presupuestos y que en Cantabria no podremos disfrutar, como si lo harán otros españoles en sus Comunidades Autónomas.
 


Plan Moves fallido en Cantabria


En mi caso, viendo que no habrá ni subvenciones ni rebajas del IVA, el paso al vehículo eléctrico se retrasará hasta que los precios bajen considerablemente. Por eso creo que debo de seguir aguantando este coche hasta que ya no pueda mas. Mientras tanto he aprovechado estos días de vacaciones para recabar ofertas del Toyota Yaris hibrido y dejar caer en los concesionarios que es mi mejor opción pero con la condición de que me dejen probar uno durante un par de días.
 
Mayo

Y sigue quemando kilómetros
 
Este mes he seguido haciendo mas kilómetros de lo esperado. He llegado a los 480.000 km, casi dos meses antes de lo previsto, por lo que la I.T.V. queda un poco lejos como para esperar. Hace dos mil kilómetros se ha vuelto a quejar de que le falta aceite. Al final he pedido cita en el taller para el 30 de mayo. A partir de aquí todo se relata en presente.

Esta mañana, antes de llevar el coche a revisión, me ha dado una pequeña y desagradable sorpresa. Unos diez kilómetros antes de llegar a mi destino, incluso con la radio encendida, he percibido un ruido de muelle en cada apoyo en las curvas a la derecha. He pensado que era cosa de algún silentblock endurecido o algo por el estilo. Cuando he aparcado he visto que la rueda trasera del lado del conductor estaba deshinchada del todo. Como mi cita con el taller era dos horas mas tarde, he rezado para que la cosa no fuera a mas. Es el colmo tener que cambiar una rueda a 3 kilómetros del taller.

Rueda trasera izquierda deshinchada

Dos horas después, parece que la rueda aguanta y no ha bajado mas. He conducido hasta el taller muy despacio esperando que en algún momento pegara la llanta contra el suelo y se acabara la aventura. Hubiera sido mucho peor tener que cambiar la rueda a 500 metros del taller.

He llegado por los pelos y he dejado el coche para la revisión y reparación del pinchazo. Y me pregunto, si no les hubiera dicho nada, ¿Se hubieran dado cuenta del pinchazo?.

Por la tarde, antes de recoger el vehículo y pagar los 196 € de la factura, pregunto al mecánico si ha detectado alguna anomalía o detalle a considerar. Me dice que no, que todo está correcto. Vaya parece que tampoco esta vez ha visto que las bieletas tienen holgura. Por lo menos el pinchazo era en una zona buena y le ha podido meter un parche de masilla por el interior.


Mensaje de advertencia de la pila del mando

Arranco el vehículo y se enciende el mensaje de que la pila de la llave está a punto de agotarse. Otra cosa que tampoco han detectado en la exhaustiva revisión.

Pero lo mejor viene cuando estoy llegando a casa y pongo el intermitente de la izquierda. Va a toda velocidad. Leí en algún artículo que es la forma de indicar que alguna lámpara del circuito está estropeada. Aparco el coche en casa, pongo el intermitente de la derecha y va a su velocidad normal. Pongo el de la izquierda y veo que no se enciende el intermitente delantero izquierdo. Pero tampoco la lampara de xenón! Abro el capó y veo que el conector está suelto. Ya no es que no detecten potenciales averías, es que las provocan!

Conector sin conectar



En fin, el coche queda listo para hacer otros 30.000 km. Por el medio habrá un post con el paso de la ITV y con la prueba durante dos días de uno de los candidatos a sustituirlo.

Mientras tanto, cuidado con la carretera! 

jueves, 22 de noviembre de 2018

Mantenimiento de los 450.000 km...y alguna otra cosa más.

 
 
Cuando te propones mantener el vehículo en las mejores condiciones de uso no puedes escatimar en el mantenimiento. Hay ocasiones en las que te preguntas si en realidad merece la pena seguir con el vehículo, realizando una serie de costosas intervenciones, o ya es ya hora de comprar otro. Y no es porque sean intervenciones inesperadas, lo que ocurre es que coinciden en demasiado poco tiempo y te planteas otras opciones. Este ha sido el caso. En una semana he pasado por el mantenimiento general, por resolver algunos pequeños y molestos problemas, por un cambio de neumáticos traseros y como colofón, por la sustitución de la correa de distribución. En total 1.213 €.
 
Revisión de los 450.000 km
 
El lunes pasé por el taller de Renault para realizar el decimo quinto mantenimiento y de paso, para solucionar un par de problemas que ya he comentado en anteriores entradas; a saber, el mensaje recurrente de que pare porque me estoy quedando sin frenos y el reciente mensaje de avería en el sistema de ayuda al aparcamiento.
 
Cambio del soporte izquierdo
 
El primer error lo diagnosticaron como un fallo en la bandeja que sujeta el vaso de expansión del líquido de frenos. Al no estar firmemente sujeto se movía ostensiblemente y provocaba este error en el nivel del líquido. Para solucionarlo cambiaron el soporte izquierdo que sujeta dicha bandeja. Una vez realizado el cambio, el movimiento de la bandeja no se atenuó tanto como esperábamos. El mecánico también lo observó y para curarse en salud rellenó el vaso de expansión hasta el borde. De esta forma, incluso aunque no hubiera cambiado el soporte, se aseguró que no se producirá de nuevo el error; por lo menos hasta que pase la garantía de la reparación. Entre la pieza y los 20 minutos de mano de obra tuve que desembolsar 70,46 €.
 
Detalle del soporte de la bandeja
 
El segundo fallo, tras conectar el ordenador de diagnósticos, se debía a la rotura de uno de los sensores de proximidad trasero. El responsable de los recambios me dio un precio aproximado de unos 30 €. Pude escoger entre dos modelos; uno en color negro y otro con una imprimación gris que luego hay que pintar del color de la carrocería. En mi caso estaba claro, elegí el negro porque va situado en una zona plástica que no va pintada con el color de la carrocería. Cogí cita para el siguiente lunes.

Sensor de aparcamiento trasero

En el mantenimiento preventivo, además de cambiar el aceite y el correspondiente filtro, sustituyeron los filtros de habitáculo y de aire y rellenaron el líquido limpiaparabrisas. Por petición propia también cambiaron los limpiaparabrisas delanteros. En total 329,39 € y eso que algunos recambios gozan de un descuento del 10% o mas.
 
En realidad solo se dedican a cambiar los elementos programados y poco mas. Por ejemplo no te dicen como están los amortiguadores, hay uno que le falta el guardapolvos desde hace mas de 200.000 km, no han detectado que las bieletas vuelven a tener holguras, se nota con dar una pequeña vuelta por una zona bacheada, ni tampoco me han avisado de que a las pastillas delanteras les queda poca vida, como sí me lo han dicho en otro taller al cambiar los neumáticos; vamos que de mantenimiento "preventivo" tiene poco.
 
Las dos de abajo son las mías.
 
El viernes, para rematar la faena, cogí cita para el cambio de neumáticos en La Cadena Sport. Hace una semana que había hablado con ellos y reservado otros dos neumáticos Michelin Crossclimate+ 205/55 R17 95V XL para sustituir los viejos Goodyear Efficientgrip que tan buen resultado han tenido. Los he cambiado con 76.000 km aunque aun tenían un par de milímetros de profundidad en el dibujo. Los Michelin delanteros se están comportando muy bien y apenas tienen desgaste. Tras 26.000 km han perdido 2 mm ya que, cuando eran nuevos, medí una profundidad de 7,5 mm. Ahora llevo los cuatro Michelin para afrontar el invierno con mas garantías. El coste de la operación fue de 301,73 €.
 
Detalle del sensor de proximidad

El siguiente lunes pasé de nuevo por Autoberri para sustituir el sensor de proximidad. Ya de paso, aprovechando el viaje, les comenté otro problema que me había surgido con la bola de remolque. Normalmente no la llevo puesta pero un día que quise ponerla no hubo manera y vi que el pitorro que hace saltar la retención estaba suelto.
 
Lo del sensor al final resultó ser un fallo en el cableado. Por lo que me explicaron alguien me habían dado un golpe por detrás, del que yo no era consciente, y el cableado había quedado dañado. El problema de la bola también lo solucionaron lubricándola convenientemente. En total me cobraron 97,77 € de mano de obra y vuelvo a tener asistencia al aparcamiento trasero y remolque para las bicis.
 
Últimos detalles. Purgando el circuito del agua
 
Y por fin llegó el martes y la ultima intervención. El cambio de la correa de distribución costó 405 € y dejaron el tema de las bieletas para mas adelante porque todavía no es preocupante su deterioro y convendría cambiarlas junto con los amortiguadores.

La verdad es las cambiaron hace 100.000 km, cuando el coche tenía 350.000 km, y me parecía que habían durado poco. Me comentaron que las bieletas sufren cuando los amortiguadores no son suficientemente efectivos pero yo estoy mas por otra explicación ya que últimamente, con los problemas de aparcamiento en el trabajo, suelo subirme con demasiada frecuencia a las aceras y eso pasa factura.

Kit de distribución Gates.

El kit de distribución elegido es el mismo que puse en el anterior cambio. Ya no es el original pero Gates hace unos kits muy económicos y que, a la vista está, dan un resultado excelente. La correa dentada estaba muy bien conservada, sin hilos sueltos y con unos flancos que apenas se habían desgastado. La correa de servicio y el tensor también estaban en perfecto estado, pero no tiene mérito ya que se cambiaron cuando se rompió el alternador.

Correa de dentada y de servicio.

La bomba de agua estaba mucho mejor que la original del primer cambio. Esta no presentaba ninguna fuga ni desperfecto y podía haber aguantado muchos kilómetros más. Bien es cierto que Renault fija el cambio cada 160.000 km, yo lo hago cada 150.000 km, pero creo que se podría estirar un poco mas con total seguridad.

Bomba de agua vieja

Por otro lado,  cada vez se escuchan mas ruidos y crujidos y cada vez son más acentuados. Por ejemplo, la goma del techo panorámico se ha endurecido y ha perdido flexibilidad. Esto hace que el techo haga ruido en zonas bacheadas aunque, si ejerces presión en el techo con la mano, el ruido deja de producirse. También el estado del cuero en el volante es deplorable. El deterioro ha llegado hasta el "hueso", ya se ve el material plástico del que está formado su núcleo. Por suerte, no creo que vaya a mas.

La herida ha llegado hasta el "hueso"

Y por ultimo, aunque no aporta nada nuevo, no me pude resistir a fotografiar el efímero instante en el que, como decía el chiste, mi Scenic se convirtió en un "cuatrero" por unos instantes. Permítaseme la broma, pero es que pocas veces se ven cifras tan redondas en el cuenta kilómetros.


No lo pude evitar :-)
Así que sí; creo que merece la pena el desembolso de 1213 € porque el coche va bien y esto lo prepara para aguantar hasta el próximo mantenimiento que será en Julio del año que viene. Luego, dependiendo de como vaya la ITV, podremos pensar en estirar un poco más. Hasta ese momento, espero no tener que escribir ninguna entrada mas. Eso será buena señal.

Un saludo y conducir con cuidado y respeto!

ACTUALIZACION 23/11/2018

Son las 5:30 AM del viernes y como cada mañana enfilo la recta que sale de la urbanización hacia la carretera principal. Hace un tiempo desapacible con mucha lluvia y viento.  De entre el sonido de la lluvia y el del motor sobresale uno casi imperceptible pero distinto. No sé como me dio por salir del coche y enfrentarme a las inclemencias del tiempo; con lo a gusto que estaba allí dentro tan calentito.

A velocidad moderada y en línea recta no aprecias nada raro al volante. La dirección asistida tampoco ayuda a transmitir sensaciones de lo que pasa ahí fuera por lo que el oído resulta fundamental. Me imagino que desde que anulé los sensores de presión estoy mas alerta y obsesionado por los neumáticos.

Efectivamente tenía un pinchazo en el neumático delantero derecho. Al principio pensé en coger el día libre, dormir el sueño atrasado y cuando hubiera mas luz, cambiar el neumático. Pero viendo que de todas formas lo tendría que cambiar y que se me hacía incomodo echar una "cabezadita" en el coche, decidí ponerme a ello.

En esa calle, todas las farolas iluminan al otro lado del coche así que el cambio lo haría en penumbra. Procedí a sacar la rueda de repuesto y el gato. Palpé con la mano la hendidura que hay en la chapa que indica donde se coloca el gato; justo debajo de la puerta delantera derecha. Aflojé un poco los cinco tornillos de la rueda y empecé a subir el coche con el gato. Todo iba bien hasta que el coche, alcanzada ya cierta altura, se desplomó. Al principio pensé que el gato se había estropeado, que se había pasado la rosca del tornillo sin fin que tiene. Pero fijándome todo lo que me permitía la penumbra en la que me encontraba, vi que la chapa bajo la puerta se había doblado.

Revisión de daños por la mañana, con las primeras luces.

Había colocado mal el gato y por cuatro centímetros no lo dejé en su punto de apoyo. Es una zona reforzada bajo una de las bigas del chasis donde se puede hacer fuerza. Fuera de ahí solo hay chapa blanda que cede ante cualquier esfuerzo. Volví a palpar la zona y esta vez si encontré el punto exacto de apoyo para el gato. El resto, lo previsible, cambio de rueda, manos negras y una calada monumental. El caso es que quince minutos después, ni en Formula 1 son tan rápidos, estaba conduciendo en dirección al trabajo y llegando a mi hora. Bien es cierto que en el recorrido obvié la indicación del neumático de reserva que advierte que no hay que sobrepasar los 80 km/h.

Buen sitio para reparar

A la tarde volví a La Cadena Sport para reparar el pinchazo. La verdad es que se encontraba en una buena zona, lejos de los flancos, por lo que el trabajo de reparación consistió en sacar el tornillo alojado y proceder a tapar el agujero con la tira de caucho y que otros denominan "mecha". Al final otros 15 € añadidos a los gastos anteriores.

El culpable

Un saludo...toco madera y espero no volver por aquí hasta julio.

domingo, 21 de octubre de 2018

446.591 km: adelantando en kilometros al Passat


Hoy he alcanzado y sobrepasado en kilometraje al que llegó el Passat; por lo menos del que hay constancia fotográfica. Es seguro que hizo algún kilometro más, por lo menos para llegar al concesionario donde lo entregué, pero no creo que pasara de los 447.000km. También estoy seguro que podría haber hecho muchos más pero tuvo la desgracia de que topáramos con un plan PIVE de los buenos.


 
Llegamos a este día con unos cuantos defectos que ya no pienso solucionar, salvo que en la ITV me digan lo contrario, y que no desmerecen el resultado final. Casi todos, excepto el del asiento, se pueden arreglar con mas o menos dinero: 
  • Cuero del volante estropeado.
  • Parasol que "cae" de su posición.
  • Sensor de cinturón activo siempre.
  • Ruido, semejante a un "clak", al abrir puerta delantera.
  • El asiento del conductor no mantiene su altura.
  • Sensores de presión de neumáticos desactivados.
El próximo mes de noviembre se van a suceder una serie de intervenciones casi simultaneas. Cuando llegue a los 450.000 km, toca mantenimiento. Después de los dos últimos, que han coincidido con kilometrajes raros, estiraré el mantenimiento en casi 5000 km para dejarlo en esta cifra redonda. Me obligará a tapar el mensaje de "pasar por el taller" ya que es una luz muy intensa que molesta mucho por la noche. Cómo sabe invitarte "cariñosamente" la Renault a que pases por el taller y luego por caja.



También toca cambio de correa de distribución y sustitución de los neumáticos traseros. Eso significa que se prepara una factura de algo mas de 1.000 €. Y eso que dejo los amortiguadores, que ya pasan de los 260.000km, para cuando vaya a la ITV en julio de 2019.

El consumo sigue siendo excepcional. En la última serie de repostajes, que cubre los primeros ocho meses de 2018, llené el deposito con 1.684,71 litros, con precios entre 0,975 y 1,229 €/litro. En total gasté 1.802,50 € en gasoil con un consumo medio de 5.34 litros cada 100 kilómetros. Como la idea es sustituir este coche por un eléctrico, si extrapolo este consumo a unos 14 KWh cada 100km, que es lo que gasta un coche eléctrico, y los pago a la tarifa normal de unos 0,14 €/Kwh habría gastado 618,60 €; es decir, un ahorro de 1183,90 €. Muy a tener en cuenta cuando hablamos de amortizar un coche que, en general, tiene un sobrecoste de unos 12.000€ con respecto al equivalente en gasolina.

En este periodo también ha gastado algo mas de 1,5 litros de aceite pero, como se puede ver en el histórico de consumos, he conducido ligeramente más rápido en este periodo. Más autopista y autovía que es lo que hace se dispare el consumo de aceite.


 
Se ha encendido otra alarma de "Revisar automatismo iluminación" pero después de apagar y volver a encender el coche no se ha vuelto a reproducir. Las luces quedaron encendidas a pesar de salir de la penumbra del garaje a un día soleado. Buscando el problema en algunos foros del Megane, la gente hablaba de que en el mejor de los casos podía ser un problema de suciedad en el cristal. A pesar de usar los limpias con frecuencia, tenía un montón de pequeñas motas de resina que no quitaba. Todo ello por aparcar bajo algún árbol enfermo en el trabajo. Al eliminarlo con alcohol ya no ha vuelto a darme el fallo.


Otro fallo intermitente es el de la ayuda al aparcamiento trasero. De vez en cuando, al meter marcha atrás, en vez del pitido corto que avisa de la activación del sistema, suena uno muy largo y aparece el mensaje "Revisar ayuda al aparcamiento". Otras veces funciona bien. Es un problema porque a la que te despistes crees tenerlo activo y puedes darle un golpe sin piedad; esperando que suene la alarma cuando te acercas a un obstáculo.



A tenor de las imágenes, parece una nave descontrolada, cayendo en picado, con todas las alarmas saltando una tras otra. Pero son cosas que ocurren de vez en cuando, que sé de su relativa importancia y que ya me he acostumbrado a su aparición.

Si noto un poco menos de fuerza en el motor. Ya no aguanta la sexta a 80 km/h en pendientes prolongadas. Suele mejorar la semana siguiente al mantenimiento pero la alegría dura poco. Otra cosa que se ha agravado últimamente es que el techo solar vibra y suena más que antes en posición cerrada. Supongo que es un tema de la junta de goma que, al resecarse y retraerse por el paso del tiempo, no aprietan con firmeza el cristal y por eso vibra.

En fin, esto solo era un alto en el camino para celebrar un récord. Nunca tuve un coche tanto tiempo y con tantos kilómetros, así que es para celebrarlo.

Hasta la próxima!

sábado, 21 de julio de 2018

Cambio de neumáticos y otros sucedidos tras 430.000km



Hoy mi Grand Scenic acaba de "cumplir" los 434.000km aparcada en el interior de un taller Renault,  a la espera de que su propietario desembolsara 1.108 € por la reparación. Pero no nos adelantemos en el relato y prosigamos con la cronología ordenada y pormenorizada de los hechos acaecidos durante estos últimos meses.
 
El mes pasado y en repetidas ocasiones, el coche volvió a visualizar la famosa "avería en el sistema de frenado". Con mas insistencia; cuando subía, cuando bajaba, en curvas a la derecha y también a la izquierda. Empecé a pensar que posiblemente estábamos equivocados, el taller y yo, y realmente había una avería seria. No esperé mas y retorné al taller, ese que juré nunca mas volver pero que me debía una reparación gratis, para que me solucionaran el problema y ya de paso, si era posible, me quitaran el error en los sensores de presión.

El error que se repetía demasiado.
 
Esto ultimo tiene que ver con la nueva ley sobre la inspección técnica de vehículos (I.T.V). Este nuevo reglamento recoge en un apartado como los talleres de inspección, a partir del año que viene, se conectarán al OBD del vehículo y detectarán fallos que por otros medios serian difícilmente localizables. Se incluyen en este apartado todos aquellos sistemas de seguridad que puedan ser diagnosticables; por ejemplo: ABS, Airbag, detección de cinturones, etc.
 
Todos los anteriormente listados no me preocupan, pero si el sistema de detección de la presión de los neumáticos. Yo lo tengo anulado aunque no desactivado pero puede que me pongan pegas en la ITV. Otra cosa es que, en mi defensa, pueda alegar que dicho elemento era un extra cuando compré el vehículo. En todo caso, pedí al taller que anulara dichos detectores de la "configuración" del vehículo para que no apareciese mas el fallo.
 
Y no hubo manera de quitarlo. Lo dejaron tal cual estaba así que, hasta julio de 2019, seguiré buscando buenos argumentos para poder hacer las pertinentes alegaciones de porqué no tengo obligación de que funcionen.
 
La bandeja superior al deposito está mal anclada.
 
En lo que respecta al fallo en los frenos, el misterio se resolvió sin coste alguno. Resulta que el depósito de expansión, por donde se echa el liquido de frenos y donde está el sensor de nivel, va sujeto a una parrilla de plástico que había perdido dos de sus remaches. Cuando esta se movía, también se movía el depósito de expansión y el detector dejaba de "ver" el líquido de frenos. Era entonces, cuando se producía el error.
 
Después del pasado mantenimiento, he tenido una temporada en la que he viajado mucho por autopista y siempre en el limite de lo permitido. La primera consecuencia fue el aumento considerable en el consumo y la segunda, que pidiera una recarga de aceite suplementaria pasados los 15.000km. Nada grave, menos de medio litro.
 
Cuando le aprieto en autopista consume algo de aceite.
  
En otro orden de cosas, el desgaste del volante, una vez que por fin llegó el esperado verano y sus altas temperaturas, fue a mas y acabó rajándose del todo. Fue un día en el que dentro del habitáculo se registraron mas de 50ºC. Lo voy a dejar así, sin reparar. Otro elemento mas a añadir en la lista de "dejémoslo tal cual"; como el chasquido de la puerta del piloto o la presencia de un cinturón trasero siempre abrochado.
 
Degradación del volante con los últimos calores.
 
Un día leí en uno de esos click-hanger que hay en las noticias como detectar, con una moneda de euro, si las ruedas tienen la profundidad de dibujo correcta. En el articulo decía que metiendo una moneda de euro en una de las ranura del dibujo, si sobresalía la parte dorada, significaba que ya era hora de cambiar las ruedas. En mi caso, había estirado el plazo autoimpuesto en 5.000km. En total, los Goodyear EfficientGrip han recorrido 55.000km.
 
Truco de la moneda de 1 euro.
  
He vuelto de nuevo a los Michelin; esta vez los CrossClimate 205/55-R17 95V para uso mixto. Su desempeño es tan bueno en invierno como en verano y su calificación en lluvia y su nivel de sonoridad son idénticos a los Goodyear EfficientGrip. Eso sí, son un poco peores en consumo de combustible. Sin embargo, la gran ventaja es que agarran muy bien en nieve y te permiten continuar circulando en carreteras que requieran el uso de cadenas.
 
Imponente dibujo de las CrossClimate.
  
Esta vez no los compré directamente en Muchoneumatico. A pesar de que su precio es de lo mas barato que puedo encontrar, ahora ya no aparece lo que cobra La Cadena Sport por montarlos, antiguamente eran 12 € por neumático, con lo que he preferido consultar directamente con el taller. Colocados y equilibrados salen por 321,33 €; así que antes de que llegue el invierno tocará cambiar los traseros por unos iguales.
 
Mi taller de confianza para cambio de neumáticos.
 
¿Que?, ¿os intriga donde lo dejamos al principio de esta entrada? bueno, pues vamos a situarnos unos días atrás. Era viernes y regresaba del trabajo. A pocos kilómetros de casa, en una subida pronunciada, aparece un mensaje de alarma: "avería recarga de batería". Pero el coche no hace nada raro, tampoco se escucha nada distinto al sonido habitual. Continuo a pesar del mensaje pero tomo la precaución de mirar la tensión de la batería.

Preludio de una avería costosa.

Hace unos meses compré un cargador de teléfono tipo mechero que en su frontal lleva incorporado un medidor de corriente de carga, si está conectado al móvil, o medidor de tensión de batería si no alimenta ningún dispositivo. La batería medía 12.0 voltios, cuando lo normal es que aparezcan por encima de los 13 voltios. A medida que me acercaba a casa, la tensión iba disminuyendo. Al final, cuando paré el coche, tenía 11.8 voltios.

Cargador de móvil y medidor de tensión de batería.
 
Esperé un par de horas y regresé al coche con la esperanza de que se hubiera arreglado por arte de magia. Los informáticos, ante cualquier problema con el ordenador, siempre te dicen: "¿has probado a salir y volver a entrar?". Y efectivamente, arranqué el coche y sin rastro del mensaje. Si que me fijé que cada vez que aceleraba la tensión de batería oscilaba mucho, pero al rato quedó estabilizada en los 13.7 voltios. Me di una vuelta por el pueblo a ver si todo había sido un mal sueño. "Parece que todo va bien, habrá sido un falso contacto, habrá sido un fallo de electrónica, habrá sido...". Nuevamente se produce el fallo. Esta vez la tensión de la batería está en 11.6 voltios y cuando consigo llegar a casa está en unos 11.0 voltios. En el trayecto comienzan a saltar mensajes con errores de cinturones y de frenos; sin duda provocados por la baja tensión del sistema.

Por vez primera, el coche sube a una grúa.

Llamé a la grúa para que llevaran el coche al taller Renault mas cercano ya que con la batería en esas condiciones no podría llegar muy lejos. Se trata del concesionario y taller Autonervion de Sestao. Llegué en el "tiempo de descuento", justo cuando solo quedaban dos trabajadores metiendo los últimos coches del parking al interior de las instalaciones. No pudieron hacer la nota de entrada aunque si apuntaron mi teléfono y lo que aparentemente le ocurría al coche.  Lo dejaron en medio del taller, estorbando, para que el lunes se fijaran en él y me llamaran pronto.


Llegada a Renault Autonervión.

El lunes, a primera hora, llamé para comentarles lo que le pasaba y como tenía toda la pinta de ser el alternador. Me dijeron que tenían mucho trabajo y que durante la semana ya irían viendo qué le pasaba. El martes les volví a llamar por la tarde y me dijeron que pensaban que era el alternador porque habían cargado la batería y funcionaba bien. Me dijeron que tenían que desmontarlo para saber de qué modelo se trataba y así poder hacerme un presupuesto. Parece ser que este modelo de motor (K9K) monta hasta tres modelos diferentes de alternador. El miércoles no llamé. Les dejé el día entero para no parecer un ansioso. El jueves llamé a primera hora de la mañana y quedan en llamarme enseguida porque están con él. Como no llaman, vuelvo a llamarles a ultima hora de la tarde. Parece ser que ya han desmontado el alternador y me dicen que el presupuesto asciende a 1108€. Les digo que sigan adelante. Me parece muy caro pero, ¿qué voy a hacer?, ¿volver a llevarme el coche a otro sitio?. Tendría que pagar el trabajo realizado hasta ese momento. Me comentan que entre que lo piden, llega y lo ponen, estará terminado para mediados de la semana siguiente; sobre el miércoles. El siguiente martes me llaman diciéndome que el coche está listo. Lo recojo por la tarde. Han tenido la deferencia de lavarlo a máquina por fuera.
 
En el manual de taller para la Renault Scenic aparece todo lo que hay que desmontar para quitar el alternador de este motor: Pantalla de paso y rueda delantera derecha, tornillos y protección bajo el motor, correa de accesorios, tapa del motor, paragolpes delantero, soportes y cerradura del capot, los deflectores de aire superior y laterales del radiador, la bocina, el travesaño de choque delantero. Sin contar además con que hay que soltar un sinfín de grapas y cableados.

Piezas cambiadas.
El cambio de la correa de accesorios lleva casi una hora, otras tres horas para el alternador y otra mas para el paragolpes. Si añadimos el diagnostico inicial de la batería y el paseo final para asegurar que todo ha quedado bien, nos vamos hasta las 5 horas y 20 minutos de mano de obra. Las piezas también han sido caras: el alternador 491 €, dos juntas 18 € y una colección de accesorios mas la correa 89 €. Si a todo esto, le sumamos 192 € de IVA el sablazo está servido.

 

Bueno, pues esto es lo acontecido desde el último post. Aunque es la avería mas gorda que he tenido hasta la fecha, este Renault se sigue portando como un campeón. Es ya viejecito y le ha fallado el corazón pero, con este nuevo marcapasos, le espera una larga vida. En estos tiempos de demonización del gasoil ya no queda otra que esperar a que los eléctricos se pongan a tiro. Bien con la bajada de precios al aumentar su producción, bien ayudados de forma continuada y seria por la Administración. Yo ya he puesto mi granito de ayuda, 192 € de IVA, solo me queda esperar y que este cochazo aguante.
 
Nos "leemos" en cuatro meses, cuando haga el mantenimiento y cambie la correa de distribución.
 
Hasta la vuelta de vacaciones. Y, por favor, volved todos!