sábado, 14 de marzo de 2020

Otro mensaje nunca visto: "Riesgo rotura motor"

Eran las 6:30 de la mañana. Hacía ya varios kilómetros que el marcador había anunciado los 517.000 km y me disponía a tomar la autopista AP8 en Durango tras haber hecho ya 60 km sin apreciar ningún síntoma de lo que estaba por llegar. Habitualmente, cuando entro en una autopista, intento acelerar fuerte y apurar marchas para que la carbonilla se vaya desprendiendo de los conductos. Esta vez empezó a dar tirones y un parco mensaje iluminó el cuadro, inundándolo todo de rojo chungo: "STOP, riesgo rotura motor".


Mensaje alarmista de la Scenic
Muchos pensamientos se agolparon en mi cabeza durante aquellos instantes. Uno inicial de preocupación, el coche se estaba parando en plena autopista, que atenué con el encendido de las luces de emergencia y apartándome hacia el pequeño arcén que había. Un segundo momento de alivio pues el coche andaba menos, pero después de bajar una marcha, podía mantener una velocidad muy digna para la vía en cuestión. Y una tercera sensación de felicidad porque parecía que ya tocaba cambio de coche, que ya no iban a quedar excusas para mantenerlo.
 
Así que no obedecí al catastrofista mensaje y no paré. En realidad pensé en el poco sitio que quedaba en el arcén y que había mucho trafico. También pensé en que si reventaba el motor, pues que se le iba a hacer, que ya había durado suficiente.
 
El mensaje rojo desapareció y le siguió otro de color naranja con "Fallo en el  ESP". Supuse que tanto tirón afectó al análisis de la situación de lo que estaba sucediendo y el mensaje fue consecuencia de este meneo tan brusco. Mantuve los 90 km/h en quinta marcha y desaparecieron los errores. Fui lanzando el coche progresivamente hasta los 110 km/h y cambié a sexta para continuar a 120 km/h hasta que se acabó mi tramo de autopista.
 
Luego, en el puerto de montaña, apuré mucho las marchas para que no empezara a dar tirones al cambiar. Al final pude llegar al taller y dejar el coche, sin saber muy bien si sería la ultima vez que lo iba a conducir.

La Scenic, junto con sus "hermanos" de penurias, en el taller.
 
Por la tarde me devolvieron el coche y me comentaron que a ellos les había dado un "error de alimentación" y que habían procedido a cambiar el filtro de gasoil y que de momento no me cobraban nada porque el filtro aun estaba en garantía y que iban a intentar una sustitución sin cargo alguno. Me comentaron que con esos kilómetros seguramente tendré pequeñas obstrucciones (en los inyectores, en los tubos, etc.) que sumadas a las del filtro de gasoil hacen que falle en algunas ocasiones la llegada de combustible.

Sin embargo, el incidente vuelve a repetirse pasadas cuatro semanas y casi 5.000 km. Repasan los errores que envía la centralita, algunos están inducidos por otros, y su diagnóstico es que hay un exceso de aire en el circuito de admisión del gasoil. El fallo está entre el filtro de gasoil y la inyección. Como ya cambiaron el filtro ahora sustituyen el tubo que va desde este hasta la entrada a la bomba de gasoil porque puede que esté entrando aire por alguna de sus conexiones rápidas. Ya de paso me sustituyen dos calentadores que han dado error en el diagnóstico.

Carcasa del filtro de gasoil

Al de dos días se repiten los problemas. Ya tengo 523.000 km en el marcador. Es viernes por la tarde y en el taller no hay mucho margen de maniobra. Comentan que puede venir del calentador del gasoil que está dentro del filtro de gasoil. Tienen un conjunto filtro+calentador viejo y lo sustituyen para que lo pruebe sin un gran convencimiento de que el fallo pueda venir de ahí. No sé la relación entre las burbujas de aire y el calentador del gasoil.



De vuelta a casa sin ningún contratiempo, llamo al taller para que pidan una pieza nueva y que el lunes la sustituyan. No sé si con esto se habrá solucionado ya pero, siendo positivos, cada vez está mas acorralada la avería. Lo único que ya queda por verificar es la propia bomba de combustible.

El fin de semana no da ningún tirón y el lunes paso por el taller a cambiar el calentador del gasoil. Es un elemento curioso. Sirve para, en días de mucho frio, atemperar el gasoil, que se produzca una correcta combustión y que no se dispare el consumo. Cada vez que se cambia el filtro de gasoil, en mi caso ya van nueve veces, se saca este calentador para volver a meterlo en el filtro nuevo.

Calentador del filtro de gasoil
La parte delantera de este elemento se inserta en el filtro y queda bañado por el gasoil. Por detrás tiene el conector que queda fuera del filtro y que se conecta a la centralita para controlar el calentamiento del gasoil en condiciones de baja temperatura. La parte interior queda aislada de la exterior por dos juntas tóricas que, en mi caso, no se han cambiado nunca y se han manipulado casi una decena de veces. No es lo mismo la durabilidad de una junta tórica que permanece siempre en su sitio que una que se manipula con frecuencia.

No había perdida de gasoil porque en ese conducto hay presión negativa y por tanto, cada vez que la bomba succionaba gasoil y hay una fuga por cualquiera de las juntas, entraba aire al circuito. El aire se acumulaba a lo largo del tubo de admisión, el que me sustituyeron en la anterior ocasión, y de vez en cuando entraba una gran burbuja a la bomba inyectora y daba esos tirones. Con el cambio de pieza, sobre todo porque tiene juntas nuevas, la estanqueidad se ha recuperado y ya no hay burbujas en el tubo. Por cierto, me volvieron a poner mi tubo ya que el anterior fue un apaño de emergencia y uno nuevo costaría 120 €.

He quedado en pasar y pagar dentro de diez días para ver si no se vuelve a repetir el error. Sin embargo, con esto del virus y de la cuarentena, los próximos días trabajaré desde casa con lo que pocos kilómetros voy a hacer para probarlo.

Detalle del desprendimiento del cromado en el pomo
En otro orden de cosas, el otro día sufrí un corte en el dedo de la forma menos esperada. Se desprendió el cromado del pomo de la palanca de cambios y me cortó el dedo como si de una cuchilla se tratara. Lo he tenido que arrancar. Al fin y al cabo, después de más de diez años, ya se como se meten las marchas 😊.

Tulipa quemada por el sol
Otros elementos en el que de un día para otro se denota el paso del tiempo son los plásticos que permanecen mucho tiempo al sol como el del faro delantero. El sol y el paso del tiempo dejan los plásticos amorfos. Por la zona en la que se ha producido, no creo que afecte al haz de luz en la carretera así que, siendo solo un tema de estética, se va a quedar así hasta que achatarre el coche.

Espejo retrovisor viejo
Otro tema que se me olvidó comentar es que, al principio del invierno, cambié por mi cuenta el retrovisor interior. Como recordareis, la palanca anti-deslumbramiento se estropeó y se convirtió en un grave inconveniente si tenemos en cuenta que la mitad de mis desplazamientos los realizo de noche. Compré uno en un desguace y coloque el nuevo sin grandes complicaciones.

Y eso es todo por ahora. Estamos en momentos complicados que requieren de un compromiso social al que no estamos acostumbrados pero espero que por el bien de todos, sobre todo de los mayores, sepamos atender a las recomendaciones de aislamiento y que salgamos de esta situación lo antes posible. Y recordar, intentar salir lo menos posible y guardar la distancia de seguridad

Un saludo a todos!

domingo, 8 de marzo de 2020

Encuentro eMOVILIDAD EUSKADI 2020

Cartel del evento
El sábado 29 de febrero asistí a este encuentro que se celebró en el Bilbao Exibition Center (BEC) que congregó a once fabricantes de coches que poseen vehículos con algún tipo de electrificación. La verdad es que solo se exhibían cinco eléctricos puros: Hyundai Kona, Renault ZOE, BMW i3, Nissan Leaf y el Peugeot e-208. El resto de vehículos eran los híbridos de Toyota/Lexus y algún enchufable de Mitsubishi, Volvo, Jaguar y Audi. También había una representación de patinetes y bicicletas eléctricas de varias marcas.
 
Varios concesionarios se daban cita en el pabellón
 
El circuito discurría en el interior del pabellón y era como el del cartel. Al no alcanzarse grandes velocidades, hasta los híbridos iban en modo eléctrico, la comparativa era un poco tramposa.
 
Como fui nada mas abrir la feria, había muy poca gente y podías sentarte en cada coche sin prisas y sin que un comercial te agobiase. La verdad es que solo fui a mirar eléctricos puros, el resto ya no me interesa. Iba muy motivado para ver el nuevo Renault ZOE ya que a pesar de comunicar en varios concesionarios mi interés por él, aun no había sido capaz de verlo y menos de probarlo. Pero ya que estábamos allí, también probé el Kona y el e-208.
 
Nuevo Renault ZOE
 
Así que fue mi primer candidato al análisis. Hace cinco años, ya había probado un ZOE durante dos días y por aquel entonces me pareció muy espartano, otros lo denominarían funcional, y con evidentes deficiencias en calidad, autonomía y, como no, en precio. Estaba presente en el color rojo que tan buenas criticas a cosechado.
 
Plazas delanteras del ZOE
 
Este nuevo ZOE tiene un interior mucho mas moderno pero con unos recubrimientos en tela, tanto en los asientos como en el salpicadero, de apariencia poco sufrida. Creo que es incompatible con la cantidad de polvo y carbonilla que desgraciadamente entra en el habitáculo de cualquier coche hoy en día. Hay muchas zonas de plástico duro pero menos que en el Scenic. Para su tamaño, las plazas delanteras son espaciosas y cómodas. Los mandos recuerdan a otros Renault y en general están en una buena disposición. No lleva Car Play ni Android Auto pero el sistema de info-entretenimiento no está mal. Aunque los asientos no tienen regulación, para mi estatura y corpulencia están bien resueltos.
 
Plazas traseras del ZOE
 
Otra cosa es el espacio en las plazas traseras. Una persona de 1.80 m debe dejarse escurrir por la banqueta para que su cabeza no pegue en el techo. La banqueta trasera tiene mucha altura con respecto al suelo con lo que la posición es cómoda, eso si, si mides menos de 1.70 m. El tapizado de los asientos llega hasta la parte inferior sin ningún tipo de protección con lo que los zapatos de los pasajeros irán marcándolo todo. Y es un dos plazas, la del medio es testimonial.
 
Maletero del ZOE
 
Tiene un maletero suficiente para mi uso de todos los días. No necesito hacer viajes largos de vacaciones y cuando mi mujer y yo vamos de compras podemos abatir la banqueta trasera y entonces cabe medio Eroski. Pero es en esta parte del coche donde se ve el ahorro en coste. Un maletero que no está entero tapizado y que tiene muchas zonas de chapa.
 
Mucha chapa se ve en el maletero
Y que decir de la insonorización. Creo que la mayoría de los fabricantes, para que los costes de fabricación no se disparen, han optado por abaratar en aislamiento acústico. Al fin y al cabo no se ve. Si bien es cierto que el motor eléctrico es mucho mas silencioso que el térmico, cuando superamos cierta velocidad, el sonido de rodadura tiene mas peso que el del propio motor y entonces el esfuerzo de aislar el habitáculo se iguala en ambas motorizaciones. En el circuito de prueba no se apreciaba ya que no se podía circular a mucha velocidad y el suelo era de cemento pulido con lo que todos los coches parecían muy silenciosos.
 
Hyundai Kona
 
El siguiente en probar fue el Hyundai Kona. Es un SUV de mayor tamaño y habitabilidad que el ZOE. El Kona proviene de una plataforma que no está pensada exclusivamente para motorizaciones eléctricas y su aspecto exterior, excepto por la parrilla delantera tapada, es como la de cualquier otro Kona.
 
Plazas delanteras del Kona
Las plazas delanteras son muy cómodas. Me gusta como el salpicadero envuelve al conductor y que todos los mandos estén muy a mano. Hay mucho plástico mullido pero toda la parte inferior está hecha con plásticos duros. No tengo nada en contra de ellos, solo es una constatación. Creo que es más importante un buen ajuste que perdure en el tiempo y que no se produzcan grillos en su vejez. La pantalla ahora es mas generosa que en la versión anterior y en general me gusta su sobriedad.
 
Plazas traseras del Kona
 
Nada que reprochar a las plazas traseras. Aunque les pasa a los tres que he probado, la banqueta es un poco corta para mi altura. Sin embargo la sensación es de amplitud, sobre todo si viajan dos personas atrás. La cabeza no pega con el techo ni en la posición mas erguida en la que te puedas sentar. En estas plazas traseras tiene una buena calidad de acabados. 
 
 
Maletero del Kona
 
El maletero no es el mas capaz pero tiene la boca de carga mas ancha y un volumen muy aprovechable. Está muy bien rematado y con mucha calidad.
 
Peugeot e-208
 
Y pasamos al último de la prueba, el Peugeot e-208. Es el que tiene una imagen mas deportiva y moderna. Ha sido el ultimo en llegar a escena y se nota. Como el Hyundai Kona, el e-208 comparte plataforma con el resto de versiones de combustión. Según el comercial, "supone una ventaja porque el chasis está muy pensado para que el comportamiento en carretera sea mejor", ¡que tontearías hay que oír!. De los comerciales hablaremos más adelante.
 
Salpicadero del e-208
 
El interior está muy bien rematado, con una calidad importante aunque para mi gusto algunos botones son demasiado aparatosos y futuristas. Tanto la pantalla principal como la de info-entretenimiento son generosas y bien resueltas. En mi opinión el efecto 3D que tiene la pantalla principal es un poco desconcertante pero será cosa de acostumbrarse. Tiene inserciones con efecto carbono que no dejan de ser plásticos duros pero ya digo que la calidad está a un nivel muy alto. Los asientos son muy cómodos, la posición es muy envolvente pero para mi gusto se va demasiado pegado al suelo.
 
Plazas traseras del e-208
Los asientos tienen tapicería mixta y tanto los delanteros como los traseros son muy robustos. Aunque la banqueta es excesivamente corta y no sujeta la parte trasera de los muslos en general una persona de 1.80 m se puede sentar con comodidad en las plazas traseras. Como en los otros dos coches, el hecho de que no haya puente central, facilita mucho los movimientos dentro del coche. El acabado es bueno, aunque todo son plásticos duros.
 
Maletero del e-208
 
El maletero está totalmente tapizado, es bastante generoso si quitamos la tapa superior y profundo. Creo que en los tres modelos el maletero es normal para vehículos que rondan los 4 metros.
 
Si hablamos de autonomías WLTP gana el Kona con 480km, le sigue el Zoe con 390km y finaliza con el e-208 con 340km. En precio el Kona se dispara hasta los casi 40.000€ y el Zoe y e-208 rondan los 30.000€. Sin embargo la mayor autonomía del Zoe, por un precio parecido al del e-208, viene de la mano de un ahorro en materiales considerable. Pero cada uno decide si es importante o no esos 50km de mas con respecto a unas terminaciones mas espartanas.
 
Al final, como conclusión, diría que el que más me convence es el Hyundai que por su elevadísimo precio no me lo puedo permitir, segundo el Peugeot pero que lo veo un poco corto de autonomía y terminaría con el Renault por su equilibrio aunque tendría que cerrar los ojos ante ciertas deficiencias.
 
No pretendía ser exhaustivo en los datos ni muy preciso en las sensaciones. Solo es el relato de un día en una feria de vehículos que veremos en las calles del futuro.
 
Capítulo a parte merecen los comerciales del sector. Se supone que para una feria de estas características habrían enviado a los mas entendidos en esta tecnología. Profesionales que se preparan a conciencia para saber lo que están vendiendo. No les pido que sepan de todo lo eléctrico, solo les pido cierto interés. Que lean, como los demás, que se informen del futuro que les viene y que sepan de lo que hablan. No es difícil, solo hay que leer en unos cuantos foros de referencia e incluso, si no han sido formados por la empresa, ver en YouTube las decenas de pruebas que se han realizado a los modelos que venden para saber por lo menos un poco mas que la media de los clientes que se acercan. Eso es un profesional. Al final te encuentras con charlatanes que no te aportan nada que no sepas, que te dicen vaguedades, datos inexactos y a veces mentiras. De lo único que saben hablar es de la dichosa compra flexible, del leasing y demás timos crediticios. Ese es el panorama. Muy deprimente.
 
 
 
 
 
 
 

 
 

jueves, 26 de diciembre de 2019

Mantenimiento de los 510.000 km. Y van 17 mantenimientos!



Quien me lo iba a decir, ya han llegado los 510.000 km y este coche sigue dando la batalla pero con ciertos síntomas de fatiga. En la anterior entrada al blog comenté mi sorpresa sobre lo milagroso de los aditivos para el motor y sobre como habían mejorado sustancialmente mis sensaciones sobre su rendimiento. He de decir que, pasados ya unos cuantos kilómetros desde mi euforia inicial, vuelve a mostrar los mismos síntomas, es decir, que hasta las 2000 rpm en marchas largas y en condiciones desfavorables del terreno, ya no es capaz de subir de vueltas. Solo si apuras las marchas hasta las 3000 rpm el coche no parece tener problemas. Pero es que antes lo aguantaba todo, era capaz de subir en sexta desde las 1400 rpm y no mostrar signos de agotamiento.
 
Podría ser un problema de alimentación de combustible en bajas revoluciones motivado por la suciedad de inyectores o que algún conducto seguramente repleto de carbonilla no cumple con su función. En todo caso, se lo comenté al mecánico y le dije si la solución pasaba por desembolsar menos de 500 € lo podría intentar. Sin embargo la respuesta fue tan vaga y con tantos interrogantes que he preferido seguir como hasta ahora.

Revisión de los 510.000 km.
 
En el tema de la revisión, nada reseñable. Se conforman con sustituir los líquidos y piezas previstas pero no hay ni un gramo de inspección de como están los elementos de seguridad, incluidos los neumáticos.

Y es que Murphy volvió a hacer de las suyas y en un bordillazo involuntario fue a dañarse aquel neumático que menos llevaba colocado. En concreto el delantero derecho con menos de 7.000 km recorridos, en plena juventud. Le hice un "siete" en pleno flanco y tuve dudas de si habría dañado la estructura principal. Preguntando en un taller que se dedica a reparar pinchazos y a vender neumáticos, me comentaron que no parecía grave y que al ser un neumático con refuerzo de flancos (XL) no tendría el menor problema en conducir con ellos, que lo único que me podría ocurrir es que no me pasara la ITV del año que viene porque allí son "un poco mas exigentes con esas cosas". Como para cuando tenga que pasarla ITV estarán ya para cambiar he decidido dejarlos a pesar de que, al verlo de cerca, el "siete" es imponente.
 
El "siete"
 
Pero cuando llevé el coche a la revisión decidí no comentarles nada sobre ese problema tan evidente y visible, con la esperanza de recibir una buena revisión de todos los elementos de seguridad. Sin embargo, ningún comentario sobre el particular, nada reseñable. Eso si, el mecánico tuvo que escucharme todo el chorreo sobre las lámpara Xenon anaranjada y sobre las válvulas de neumático cobradas a precio de oro. Pero ni se inmutó.

Cuando me fui a llevar el coche comenté en plan jocoso si no había regalito de Navidad como en otros años. Le recordé que el año anterior me lleve una desilusión cuando vi, en la propaganda oficial de Renault, que se regalaba una cesta de Navidad por cada mantenimiento completo con aceite Elf pero que, después de pagar, la encargada de facturación me dijo que el taller no estaba adherido a la campaña y me quedé con dos palmos de nariz.

La mini cesta da para un almuerzo para una persona.
 
El caso es que este año ha vuelto la misma campaña y me han dado la cesta. Me comentó el mecánico que el año pasado también la dieron pero que la encargada de facturación, antes de jubilarse, había metido la pata con varios temas y uno fue ese. Así que nuevamente me quedé con otros dos palmos de narices mas. Ni que decir tiene que no esperaba gran cosa así que di por bueno el medio litro de aceite, las dos mini barras de chorizo y salchichón ibéricos, la cuña de queso manchego y la botella de crianza riojana.

Tras pagar 267,34 € salí con el coche y mi cesta de navidad rumbo a casa, pero en menos de dos kilómetros saltó un mensaje de revisar el airbag y encima, al hacer un giro a la derecha, el intermitente comenzó a ir a toda velocidad. El mensaje del airbag desapareció pronto, aunque me dio tiempo a sacarle una foto, y la velocidad desbocada del intermitente tenía que ver, sin duda, con alguna lámpara que se había fundido. Al llegar a casa revisé la factura y resulta que me habían cambiado dos lamparas. ¿Acaso una de ellas se les había olvidado reponer? De todas formas, cuando fui al mantenimiento, no llevaba ninguna fundida.


Un mensaje que ya apareció en otras ocasiones.

Al día siguiente regresé al taller y me dijeron que habían cambiado las dos lamparas de los intermitentes traseros que, a pesar de que aun seguían funcionando tras diez años, habían perdido el recubrimiento naranja que les hace lucir con ese tono. Pero resulta que la sustituta se fundió en menos de cuatro parpadeos de uso. Ver para creer. Me cambiaron la lámpara sin coste alguno y con respecto al mensaje del airbag se encogió de hombros y me dijo que eso lo tienen que revisar los "chispas".

Las pócimas mágicas

Cuando regresé de la segunda visita al taller, ya tenía todo listo para añadir los ungüentos milagrosos que prometen el rejuvenecimiento del motor. Vertí un bote de CERATEC en el carter de aceite y como el depósito de combustible estaba por un sexto de su capacidad, vertí dos botes de Liqui Moly, especial limpieza de inyectores, con la esperanza de que esta vez hiciera mas efecto. La verdad es que el CERATEC ha servido para que en estos últimos 20.000 km,  dándole caña por la autopista, no haya tenido que rellenar mas aceite. Parece que algunas fugas si que han tapado.

Ceratec de Liqui Moly.

El tema del limpiador de inyectores es mas complicado de analizar ya que su aplicación profesional se basa en consumir todo el bote directamente como combustible, dando ciertos acelerones, hasta terminarlo. En mi caso, por comodidad, diluí los dos botes de medio litro en un deposito con unos diez litros de combustible. Seguro que no será igual de eficaz. Esta vez no derramé nada de líquido pues previamente lo trasvasé a un bote que abre la trampilla del depósito sin derramar nada. En total 18 € por el CERATEC y 19 € por los dos botes de limpiador de inyectores.

Trasvase a un bote mejor pensado.

Sobre el futuro del coche, aun sigo mirando modelos. Lo que ya tengo claro es que lo cambiaré a principios del verano de 2020. No sé si por un eléctrico o un hibrido. Últimamente estoy dándole vueltas al Renault ZOE de 50KWh y motor de 100Kw, incluso estoy barajando la posibilidad de que sea con batería en alquiler ya que para usuarios particulares está el plan "Z.E. Relax" que cuesta 124 €/mes, sin límite de kilómetros, que podría ser muy buena opción para ahorrar y para no estar pendiente de la fiabilidad de la batería cuando tenga 400.000km. Tendré que leer la letra pequeña pero de momento es un modelo a tener en cuenta, sin muchas pijadas, de la misma marca que el actual (¿buena oferta por ser cliente?) y que si lo trato como todos mis coches, extremadamente bien, creo que me durará muchos años.

Renault ZOE con el color que ya he elegido.
 
Si no, la otra opción, es el nuevo Toyota Yaris hibrido que sale en 2020. Nada parecido al anterior. Al principio lo conduciría yo y dentro de dos o tres años se lo pasaría a mi mujer.

Toyota Yaris Hibrido.

En todo caso, vamos a seguir devorando kilómetros estos meses.

Feliz Navidad y Prospero año 2020 para todos y todas!
 

sábado, 5 de octubre de 2019

¡¡¡ Hemos llegado a 500.000 km !!!

En agosto llegué a pensar que el coche estaba en las últimas. Había aumentado bastante el consumo y había perdido fuerza. Si a eso le añadimos que algunas cosas se han ido estropeando o no funcionan todo lo bien que debieran y que a corto plazo las previsiones de gasto no van a parar, el panorama se volvió muy oscuro. No voy a negar que, el hecho de haber probado el CH-R y aspirado ese inconfundible olor a plástico nuevo, había inyectado en mi la percepción irracional de necesitar un irremediable cambio de coche.
 
No seré yo quien defienda esos aditivos milagrosos que, mezclados con el combustible o con el aceite, mejoran y sacan de la UVI a motores ya desahuciados. Solo cuento mi experiencia y a día de hoy el coche vuelve a gastar lo mismo que antes del verano, entre 5 y 5,2 litros a los 100 km, y ha ganado en respuesta. Mi percepción sobre el coche ha cambiado mucho, hasta tal punto de que lo siento invencible y con cuerda para rato.
 
De hecho, por la confianza que me merece, acabo de cambiar los neumáticos delanteros por otros Michelin Crossclimate. Los he cambiado con 66.000 km, aunque hubieran aguantado hasta los 70.000 km sin problemas ya que aun no había llegado a los testigos de profundidad.
 
Detalle de los testigos de profundidad
Como siempre, llamada a La Cadena Sport y tras unas consultas rápidas me da un precio de 306 €, incluido el equilibrado y la tasa de reciclado. La verdad es que su durabilidad y agarre en mojado es excelente. Aun no los he podido probar en situaciones de nieve, pero por mi, mejor no tener que comprobarlo. Solo por la durabilidad no compensa el sobreprecio pero si por la seguridad en condiciones climatológicas extremas.
 
Como curiosidad, comprobé como queda por dentro un neumático reparado con la famosa mecha, aquel que pinché nada mas colocarlos. Por fuera no se nota en absoluto pero por dentro queda algo parecido a la defecación de un mastín.


Como queda la mecha por dentro del neumático tras un pinchazo



Los nuevos neumáticos Michelin Crossclimate tienen una profundidad de dibujo de 8 mm por lo que espero no cambiarlos hasta finales de 2020 y que los traseros aguanten hasta el próximo verano. Con este cambio tengo asegurados los neumáticos hasta las dos próximas revisiones de mantenimiento, la de 510.000 km y la de 540.000 km, así que ya no preveo mas gastos a menos que ocurran averías inesperadas. 
 
Aspecto de los neumáticos nuevos
Otra cosa de la que me enteré en el taller de forma casual es que cuando se rompe una válvula con sensor de presión no hace falta cambiar el conjunto entero. Recordemos que entre la pieza, la colocación y la configuración del sensor me han cobrado casi 66 € en no menos de tres ocasiones. Sin embargo, el propietario y mecánico del taller, me comentó que hace poco le pasó lo mismo con un cliente, se le partió la válvula al cambiarle la rueda, y solo pidió la zona roscada de la válvula. Tiene un coste de 12 €, es sencillo de sustituir y no hay que reprogramar nada. Lo triste es que en el taller de Renault, del que soy gran cliente, no hayan explorado nunca esa posibilidad. Es para enfadarse mucho.
 
Pude comprobar el estado de los discos y las bieletas que cambiaron en verano
 
 
También descubrí, a raíz del reemplazo de la segunda lámpara de Xenon, que el taller oficial me había hecho una nueva chapuza. En su momento, cuando cambié la primera, comenté como su luz era mucho peor que la de serie y lo achaqué a que el mecánico decidió por su cuenta poner una equivalente de OSRAM ahorrándome con ello unos cuantos euros. La zona derecha de la carretera se iluminaba poco, incluso después de que corrigieran su posición ya que en un primer intento la habían colocado mal.
 
La segunda lámpara de Xenon de marca BOSMA luce muy bien, como la original. Y eso que no me inspiraban confianza pues BOSMA es menos conocida que OSRAM y presagiaba una peor calidad lumínica. Sin embargo, tras investigar un poco, entendí el por qué. En el taller eligieron la lámpara como si fueran manzanas, cualquiera vale con tal de que sea una manzana. Cualquiera vale con que sea una lámpara Xenon tipo D1S sin mirar la temperatura de color. Entre 6000K y 7000K está la luz blanca, la que mejor se ve en condiciones de baja luminosidad. Para crear ambientes cálidos en el hogar se encuentran las de 3000K a 5000K pero se ven mucho mas anaranjadas y para mi gusto los objetos se ven peor definidos.
 
Lámpara Xenon de 4500K
Pues ahí estaba el problema, la OSRAM es de 4500K y la BOSMA de 6000K. El resultado es que el haz de luz de la izquierda es blanco e intenso y el derecho es amarillento y apagado. Por supuesto me quejaré, también de las válvulas, y espero alguna atención comercial.
 
Y para terminar, un par de errores de funcionamiento. A la lista de cosas que van mal, pero que ya no voy a reparar, añadiré el climatizador. Desde finales de junio funciona perfectamente los primeros 30 minutos pero, en un momento dado, dejan de funcionar las toberas centrales y el aire ya no sale por ahí. Al principio pensaba que, en su funcionamiento automático, no consideraba oportuno sacar aire por la zona central. Un día forcé la salida por dichos aireadores y noté como el ruido del aire, al pasar por sus canalizaciones, aumenta pero no hay ningún resultado apreciable, apenas una leve brisa. En invierno no es grave porque normalmente el aire sale hacia los cristales pero en verano se nota mucho si la temperatura exterior se pone en 35 o 40ºC.
 
Viaje por las praderas de Sopelana.
El otro error es uno de esos extraños que solo ocurren una vez. Hace unos meses hablé del GPS Week Number Rollover de los navegadores y como lo había solucionado. La verdad es que la actualización que hice solucionó otras cosas pero no esta. Un día, cuando arranqué el navegador el coche estaba en medio del mar Cantábrico apuntando en dirección a la costa. Me extrañó porque normalmente es muy rápido sabiendo su posición porque normalmente guarda la última antes de apagarse. Seguí conduciendo y a pesar de los cambios de dirección de la carretera el siguió avanzando por el mar hasta llegar perpendicularmente a la costa. Afortunadamente volví a descargar una nueva actualización y el error desapareció.
 
Y esto es todo, la próxima parada será por mantenimiento a finales de diciembre y si todo va bien, hasta julio de 2020 no habrá mas entradas. Mientras os dejo con el primer capicúa de esta nueva etapa:
 
 
 
Un saludo a todos y a cuidarse mucho!
 
 

sábado, 14 de septiembre de 2019

De camino a los 500.000 km... un par de incidencias

El lunes por la noche llovía mucho y, mientras conducía, me costaba ver los limites de la carretera. Lo achaqué a que era el primer día que no conducía de noche en esas condiciones tan desapacibles y que aun no me había acostumbrado a intuir, tras dos meses desentrenado, el trazado de la carretera por la que habitualmente voy todos los días laborables.
 
Inconfundible tono anaranjado
Al entrar en el garaje y cerrar la puerta, vi que la lampara de Xenón izquierda estaba en las últimas. Con su tono amarillento avisan, con unos días de antelación, de que urge el cambio. Los demás vehículos te ven con dos lámparas encendidas aunque para el conductor, la estropeada, no alumbra casi nada la parte de carretera que le corresponde.
 
Después de algún mal entendido con el taller llegó la lámpara el jueves y en el intento de colocarla, sin desmontar el parachoques y faro, descubrieron una fuga de agua en el termostato de temperatura del motor. El depósito de expansión de agua se había vaciado por completo. Vete tú a saber desde cuando estaba perdiendo agua hasta vaciarse el bote. La verdad es que nunca miro los niveles porque hasta ahora he confiado siempre en que salte algún "chivato" del coche. Si te falta aceite o si te falta líquido de frenos lo hace con un alarmante mensaje. Pero es increíble que si se vacía el depósito de agua no te avise. El mecánico me comentó que el aviso lo daría cuando la temperatura del motor fuese excesiva por falta de refrigeración. Si ese aviso se produjera mientras vas a 120 km/h por autopista, no podrías impedir que el motor se quemara.

 
El termostato pierde agua
En fin, que la lámpara de Xenón se resistió y no hubo manera de ponerla. Me emplazaron para el día siguiente, que llegaría el termostato de temperatura, con la convicción de que, como para poner el termostato habría que quitar la batería, tendrían entonces mas hueco para manipular y colocar la lámpara en su sitio sin tener que quitar el parachoques.
 
Termostato de temperatura del motor
A la mañana del viernes tuve que ir al trabajo con las luces antiniebla puestas ya que me habían dejado el coche tuerto del todo. Como en la anterior ocasión, el taller me puso una lámpara no oficial. Deben pensar que el coche está en sus ultimas y que no merece la pena gastar el doble en la lámpara original de Renault. Si anterior fue una OSRAM, esta vez la marca no me suena de nada: BOSMA.

 
Lámpara Xenón D1S de BIOSMA
Me recomendaron que estos días vigilase el deposito de expansión por si hay que añadir agua ya que el sistema de purgado automático va eliminando las burbujas de aire y estos huecos se rellenan con agua del depósito. También me dijeron que habían detectado unos cables pelados que podrían cortocircuitarse y que habían puesto cinta aislante para asegurar su aislamiento. Son los cables que mordisqueó un ratón, allá por 2016, del que ya hablé en esta entrada y que han visto ahora. En fin, ¡vaya revisiones mas concienzudas hacen!.
 


Gráfica de gastos anuales

 

 
Para completar el análisis de estos 10 años, he sacado una gráfica con los costes anuales sin tener en cuenta el gasoil, el seguro y el impuesto municipal. En la gráfica vemos como el coste de uso se ha mantenido en una media por debajo de los 1400 € al año. Se puede ver también que 2011 fue un año excepcional ya que no coincidió con ningún cambio de ruedas y solamente hubo un mantenimiento. Eso hizo que en 2012 se juntaran muchas cosas como el cambio de neumáticos, de pastillas de freno, la correa de distribución y dos mantenimientos. En 2013 ocurrió los mismo, se produjeron dos mantenimientos y un cambio de ruedas, a principios y finales del año, pero al no tener que cambiar la correa de distribución y las pastillas, la cosa fue menos gravosa. Ya en 2014, y a pesar de que solo hubo un mantenimiento, el cambio de amortiguadores, de batería y la sustitución de los cuatro neumáticos, hizo que el coste subiera de la media. En 2015 se repitió lo de 2012, pero al no haber un cambio de pastillas la factura se contuvo. En 2016, a pesar de que solo hubo un mantenimiento y un cambio de ruedas, hubo varias incidencias como el cambio de bieletas, sustitución del faro antiniebla trasero y el cambio de pastillas. En 2017 ocurrió lo normal, la coincidencia de dos mantenimientos con un cambio de los cuatro neumáticos. Y llegamos al 2018, año  en el que los gastos suben mucho, en comparación con la media, como consecuencia del abultado número de kilómetros que lleva la Scenic a sus espaldas. Se hacen dos mantenimientos y se cambian los cuatro neumáticos pero lo verdaderamente costoso y e inesperado es el cambio del alternador, la reparación del cableado eléctrico para el remolque y la sustitución de la bandeja vierteaguas del capó que eleva mucho el gasto. Este año 2019 parece discurrir en parámetros normales pero a la cifra actual hay que añadir el cambio de neumáticos delanteros y un segundo mantenimiento que harán subir dicha cifra a unos 1800 € al finalizar el año.
 
En lo que resta de año solo espero hacer el mantenimiento de los 510.000 km y un cambio de ruedas delanteras. Así, encararemos el 2020 hasta que toque una nueva ITV en julio... pero eso ya empieza a ser el cuento de la lechera.

 
Un saludo a todos y cuidaros en la carretera.
 
 

viernes, 2 de agosto de 2019

Lo que sucedió durante el gran agosto de 2019

2 de Agosto de 2019

Voy a ir alimentando esta entrada con la resolución de los temas que tengo pendientes para hacer en el coche durante este mes de vacaciones. El primer tema que tenía pendiente para cumplir con la ITV era la de renovar las matrículas y sustituir una de las lámparas del porta matrículas. Ya de paso, junto con uno de los mecánicos, dimos una vuelta en el coche para ver lo del ruido sordo que hacia por caminos bacheados y lo de la aparente falta de potencia.


Bieleta derecha
 
Al final me han cambiado otra vez las bieletas, las anteriores han durado 150.000 km, pero no puedo decir que hayan sido de peor calidad que las originales, que se rompieron con 342.000 km. Por un lado, los viejos amortiguadores no las "cuidan" demasiado y por otro lado, una vez por semana durante los tres últimos años, he ido a trabajar mas tarde y he tenido que aparcar subiéndome a una acera de generoso bordillo.
 
En total la factura asciende a 181,44 € sin contar con que he cogido cita a mediados de agosto para que revisen el tema de la perdida de potencia. Cuando el mecánico ha probado el coche ha notado como le cuesta subir de vueltas y obliga a ser muy preciso con el cambio de marchas. Han metido el diagnostico y les ha dado un error en la presión de alimentación del combustible y otro error en los calentadores.

Es curioso como no me han hablado de ninguno de los dos errores en el taller oficial. Es posible que el de los calentadores sea solo un error que se ha dado en algún momento pero que no se ha reseteado, además, nada tiene que ver con lo de la falta de potencia. Por si acaso, lo han reiniciado y a la vuelta de unos días, tras mas de mil kilómetros, verán si se ha vuelto a disparar de nuevo el error.
 
El otro fallo de presión puede venir de la bomba de combustible o de que hay mucha porquería en el circuito del gasoil. En el libro de operaciones de Renault, si es por suciedad, recomienda sustituir todos los conductos de alimentación, incluido el depósito. En ese caso lo dejaría como está porque no creo que merezca la pena tanto gasto. Lo de la bomba, dependiendo del coste, si estaría mas dispuesto. En todo caso, antes de hacer el viaje largo que tengo programado, le voy a meter el mejor de los líquidos limpia inyectores que encuentre. Buscaré en Google.
 
Otro tema que ha salido en la revisión y que tampoco me han dicho en el taller oficial es que habría que cambiar todas las pastillas y los discos delanteros. Si es cierto que lo de cambiar los discos hace ya 150.000 km me lo comentaron en este mismo taller cuando cambiaron las anteriores bieletas. Igual son un poco alarmistas. Este tema queda supeditado al problema anterior.
 
En 9 días retomamos el tema con la visita al taller para llegar a mas conclusiones. Por lo menos saber si la reparación es de 400 € o de 1000 €. Si no es muy costosa haría también lo de los frenos.

06 de Agosto de 2019
 
Después de buscar por internet un buen producto para limpiar inyectores, encontré uno del fabricante Liqui Moly que, sin ser la panacea de todos los males de un coche con tantos kilómetros, sí parecía que en muchos foros la gente estaba contenta con los resultados tras su aplicación. Se trata de un limpiador de inyectores para motores diesel.
 

Limpia inyectores

 
Según un video de la propia marca, el modo de uso consiste en meter el tubo de entrada de combustible que va a la bomba de inyectores, directamente en el bote, y tener arrancado el vehículo hasta que el producto se agote. Sin embargo, debido a lo engorroso del proceso, en los foros te recomiendan echar el bote de medio litro directamente en el propio deposito de combustible, llenándolo después con al menos 50 litros de gasoil.
 

Proceso de limpieza de los inyectores

 
El problema que tuve al echar el bote directamente en el deposito de combustible es que el sistema de seguridad que tienen las bocas de llenado de los depósitos impide que el líquido entre con facilidad y por tanto se desperdicia mucho en el intento. Aun me quedaban 0,3 litros pero entendí que necesitaba otra forma de verter el líquido restante. La solución rápida fue comprar otro limpiador de inyectores que sí estaba preparado para la boca de llenado de los coches actuales.
 

Boca preparada para echarlo en el deposito

 
Esta vez lo compré por su funcionalidad y no por su eficacia. Lo vertí completamente y luego lo rellené con lo que me quedaba del Liqui Moly y también lo vertí en el depósito. Así que le metí dos limpiadores de inyectores diferentes aunque no creo que sea contraproducente a estas alturas de la película.
 
También leí que Liqui Moly tiene un aditivo para el aceite, llamado Ceratec, que suaviza las ralladuras e imperfecciones de las camisas disminuyendo el rozamiento y recuperando la compresión perdida. Sonaba muy bonito aunque en los foros había disparidad de opiniones, del que creía que era mano de santo al que opinaba que era un placebo para el motor.
 
Ceratec de Liqui Moly
"De perdidos al río" o "lo que no te mata te hace mas fuerte" pensé mientras vertía el blanquecino y denso líquido en el depósito del aceite. Entre unos aditivos y otros me gasté 68 €. Mi duda es si habría caído en la trampa de los ungüentos mágicos de dudosa efectividad o realmente con ese dinero habría conseguido algo mas. Quedaba un largo viaje de ida y vuelta a Santiago de Compostela para poder sacar conclusiones.

 

12 de Agosto de 2019

Tras el viaje a Santiago de Compostela ya ha superado los 493.000 km y como estaba previsto volví a llevar el coche al taller para el tema de las pastillas y los discos de freno. Ya de paso les pedí que me pusieran las dos lamparas de luz diurna nuevas ya que las anteriores eran LED y no pude conseguir otras iguales en tan poco tiempo. También les indiqué que dejaran el tema de la perdida de potencia para otra ocasión. Creo que si no va a mas y los aditivos cumplen con su función beneficiosa, abrir el motor para buscar algo que a día de hoy no está claro es poco inteligente. Es como con las personas mayores, con estos kilómetros es mejor dejar que la vida discurra y no entrometerse demasiado en la mecánica mientras vaya aceptablemente bien.
 
Disco delantero cambiado
 
Los discos delanteros estaban comidos unos 3 mm, no sé si es mucho o poco pero todavía quedaba mucho disco por desgastar. Me imagino que será peligroso que baje de un determinado grosor. Nunca había cambiado los discos y creo que apurando mucho habrían aguantado hasta cambiar el coche. Lo digo porque en los foros hay muchas quejas de gente que los tuvo que cambiar prematuramente en las Scenic fabricadas en 2009 como esta. Podría pensarse que al recorrer mucha autovía mi utilización del freno no es muy intensiva pero en cada viaje al trabajo subo y sobre todo, bajo un puerto de 5 km con muchas curvas en las que me empleo a fondo con los frenos. Las pastillas delanteras han durado 143.000 km y las traseras 109.000 km.  Al final he gastado 383 € en discos, pastillas y lámparas.
 
Disco sustituido en el que se aprecia el desgaste
 
Me han entregado el coche por la tarde y acto seguido he ido a un taller de ruedas para que me reparen un pinchazo de la rueda trasera derecha porque cada cuatro o cinco días pierde un kilo y medio de presión. Esta vez, para su reparación, han usado un compuesto de goma que calientan y fijan por el interior del neumático. Creo que este sistema es mas eficaz y seguro que el de poner una "mecha". Si después de colocar la "mecha" la rueda sigue perdiendo aire, no puede utilizarse este otro sistema para repararlo de nuevo.

Llevo ya en estas ruedas tres pinchazos reparados, solo me queda pinchar una de las ruedas delanteras. Toco madera.

Reparan los pinchazos al método tradicional.

16 de Agosto de 2019

He aprovechado también para desmontar los mandos de la puerta del conductor y así reparar el interruptor de mi elevalunas que ya estaba del todo suelto. La operación es sencilla y para desmontar el único tornillo que lo fija a la puerta solo necesitamos dos destornilladores, uno con cabeza Torx y otro con cabeza plana pequeña.

Tornillo Torx y tapa del tornillo

En primer lugar hay que localizar una pequeña hendidura (en la imagen posterior está marcado con un círculo amarillo) y ayudados por el destornillador plano se extrae la tapa que cubre el tornillo. En segundo lugar se suelta el tornillo y seguidamente, se remueve el porta mandos hacia los lados y hacia atrás hasta que sale de su alojamiento. Hay cinco pestañas, una delante y otras dos a cada costado, indicadas en la imagen con flechas naranjas. Solo resta quitar en conector localizado en su parte inferior, apretando una pestaña y liberando el porta mandos.

Recambio de segunda mano

Una vez sacada la pieza procedo a desmontar todas sus partes e intentar reconocer el elemento que se ha roto. El mando de los elevalunas consta de varias piezas pero no es posible pedirlas por separado.

Conector del mando de elevalunas

La primera pieza que nos encontramos es la bandeja de plástico donde va soportado todo el conjunto. La segunda es la membrana de goma con cilindros de grafito que son los encargados de cortocircuitar, a modo de pulsación, cada una de las teclas. La tercera pieza es un circuito impreso donde están situados cada uno de los pulsadores, unos diodos LEDs para la retroiluminación nocturna y el conector que no se ve por estar por la otra cara. La cuarta pieza aloja todos los mecanismos de pulsación que hay en el mando. La quinta pieza es el mecanismo que se ha roto y del que no he encontrado repuesto. 

Detalle del mando desmontado

Es curioso como, cuando usas los interruptores del mando de la puerta, parece que hay una serie de muelles para hacer que vuelva a su posición neutra si dejamos de pulsar en uno u otro sentido. Sin embargo, no hay ningún muelle de los típicos. En su lugar nos encontramos con una serie de piezas de plástico que, en su movimiento de extensión y compresión, actúan como tales. Es un diseño muy conseguido para evitar muelles que encarecerían el ensamblaje. Un muelle tradicional, si lo mantenemos dentro de su límite de elasticidad y libre de corrosión, tiene una vida prácticamente infinita, sin embargo, una pieza plástica no. Puede observarse como, en la pieza número cinco, se han roto las dos pletinas de plástico blanco que hacían de muelle.

Como era de esperar no hay recambio de la pieza número cinco, solo del conjunto entero así que primero indagué en el manual de taller de Renault para saber su referencia (809610017R) y luego me dedique a buscarla por internet. En Francia este recambio de segunda mano es muy común pero en España no había tantos. Tuve suerte y encontré una pieza en MOTOCOCHE a través de Ebay. Tienen desguace en Jaén y Granada pero pidiéndola un viernes por la tarde llegó el siguiente lunes al mediodía.


19 de Agosto de 2019
 
La pieza llegó un día antes de lo previsto. En total 40 € y en perfecto estado. Antes de colocarla en la puerta, procedí a desmontarla y a limpiar, con unos bastoncillos impregnados en alcohol, tanto los cilindros de grafito como los contactos del circuito impreso. Siempre viene bien quitar restos de grasa o de partículas de grafito que mas adelante puedan dar problemas de funcionamiento.

Bueno, de momento esto es todo por ahora, si no ocurre nada raro se avecina a principios de otoño un cambio de ruedas. Los neumáticos delanteros tienen ya 59.000 km pero una profundidad de dibujo sorprendente. Y no, no han cristalizado como las Michelin antiguas que nunca bajabas de los dos milímetros porque la goma se ponía como una piedra y era muy peligroso circular así. En este caso, la rueda conserva bien sus propiedades y me transmite, a pesar de los kilómetros, mucha seguridad. El siguiente evento será ya en diciembre cuando pase la revisión de los 510.000 km.

Así que paciencia a los lectores, ya sabéis que este es un blog slow-read, pues no se espera mucha lectura hasta dentro de unos meses.

Queda también pendiente, saber si los aditivos hacen algo; mientras tanto, seguir atentos a las carreteras, a los radares, a los Pegasus y a los drones de la DGT.

Un saludo.